Definición y concepto

La economía de rosquilla, también conocida como economía del donut, se define como un marco visual para el desarrollo sostenible. Este modelo presenta una forma distintiva de dona o salvavidas que combina dos conceptos fundamentales: los límites planetarios y los límites sociales complementarios. El nombre deriva directamente de la forma del diagrama, que consiste en un disco con un agujero en el centro.

Estructura visual y significado

El diseño gráfico del modelo tiene un propósito pedagógico y analítico preciso. El agujero central del modelo representa la proporción de personas que carecen de acceso a los elementos esenciales de la vida. Esta zona indica las carencias sociales que deben rellenarse para garantizar la equidad humana. Por otro lado, la corteza exterior representa los techos ecológicos de los que depende la vida y que no deben sobrepasarse para mantener la estabilidad del sistema terrestre.

Origen académico y desarrollo

Este diagrama fue desarrollado por la economista Kate Raworth, vinculada a la Universidad de Oxford. El concepto fue presentado inicialmente en un artículo de Oxfam publicado en 2012, titulado "Un espacio seguro y justo para la humanidad". Posteriormente, la teoría fue expandida y detallada en su libro de 2017, "Donut Economics: Seven Ways to Think Like a 21st-Century Economist", así como en artículos arbitrados que consolidan su base académica.

Historia y desarrollo del modelo

El marco conceptual conocido como economía de rosquilla, también denominado economía del donut, surge como una propuesta visual para el desarrollo sostenible que integra límites ecológicos y sociales. La estructura del diagrama, que recuerda a un disco con un agujero central o un salvavidas, sirve para representar gráficamente la intersección necesaria entre la justicia social y la estabilidad ambiental.

Origen y publicación inicial

La idea tuvo su presentación pública inicial en el año 2012, a través de un artículo publicado por la organización Oxfam titulado "Un espacio seguro y justo para la humanidad". En este trabajo fundacional, Raworth introdujo la noción de combinar dos conceptos clave: los límites planetarios, que definen el techo ecológico que la humanidad no debe traspasar, y los fundamentos sociales, que constituyen el suelo mínimo necesario para garantizar el bienestar humano. Esta combinación busca definir un espacio operativo donde la sociedad pueda prosperar sin agotar los recursos naturales esenciales.

Consolidación teórica

La teoría se expandió y se detalló posteriormente en la obra "Donut Economics: Seven Ways to Think Like a 21st-Century Economist", publicada en 2017. Este libro sirvió para estructurar siete formas de pensar la economía desde una perspectiva del siglo XXI, alejándose de los modelos tradicionales. Además, el modelo fue sujeto de revisión académica mediante un artículo arbitrado, lo que permitió someter las propuestas visuales y teóricas al escrutinio de pares especializados en economía y desarrollo sostenible.

Evolución conceptual

El desarrollo del modelo representa una evolución desde el enfoque exclusivo en los límites planetarios hacia una visión más integral que incluye el bienestar humano. Esta estructura visual critica la teoría económica neoclásica y el concepto del hombre económico racional, ofreciendo una alternativa que prioriza la equidad y la sostenibilidad simultáneamente.

¿Cuáles son los fundamentos sociales del modelo?

El modelo de economía de rosquilla establece un anillo de seguridad y equidad definido por doce fundamentos sociales. Estos indicadores constituyen el límite interior del modelo, conocido como el "agujero" de la rosquilla. Este espacio representa la proporción de la humanidad que aún no ha accedido a los elementos esenciales para una vida digna. El objetivo es que ninguna persona quede por debajo de este umbral mínimo. La selección de estos doce fundamentos está directamente inspirada en los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la Organización de las Naciones Unidas. Este enfoque cambia el foco de la economía neoclásica, que a menudo prioriza el crecimiento infinito, hacia la garantía de necesidades básicas universales. Al definir estos límites sociales, el marco visualiza la justicia como un requisito previo para el desarrollo sostenible, complementando así los límites ecológicos exteriores.

Los doce fundamentos sociales

La economista Kate Raworth identificó doce dimensiones clave que deben cubrirse para cerrar el agujero social. Cada uno de estos fundamentos actúa como un indicador de bienestar humano. Si una población cae por debajo de cualquiera de estos umbrales, se considera que existe una carencia estructural. A continuación, se detallan estos doce pilares que definen el suelo social del modelo:

Fundamento Social Descripción Breve
Alimentación Acceso a una dieta adecuada y nutritiva para todos.
Salud Acceso a servicios de salud esenciales y esperanza de vida.
Educación Acceso a educación de calidad desde la primaria hasta la terciaria.
Ingresos y Trabajo Ingreso suficiente y empleo digno para cubrir necesidades.
Vivienda Acceso a una vivienda adecuada, segura y asequible.
Información Acceso a la información, comunicación y participación cívica.
Seguridad Seguridad personal y libertad de violencia y conflicto.
Participación Capacidad de participar en las decisiones que afectan a la vida.
Energía Acceso a energía asequible, confiable y moderna.
Justicia Acceso a un sistema judicial justo e igualitario.
Red de Seguridad Protección social ante riesgos económicos y vitales.
Conexión Social Fortalecimiento de las relaciones y el capital social comunitario.

Estos doce fundamentos no son estáticos; pueden adaptarse según el contexto geográfico y temporal de cada sociedad. Sin embargo, su función central permanece invariable: definir el mínimo vital necesario para que la humanidad prospere dentro de los límites del planeta. La integración de estos indicadores permite a los gobiernos y comunidades medir el progreso no solo por el Producto Interno Bruto, sino por la calidad de vida real de sus habitantes.

¿Qué son los techos ecológicos?

La economía de rosquilla establece una frontera exterior definida por los límites planetarios, que actúan como techos ecológicos que la humanidad no debe traspasar para mantener la estabilidad del sistema terrestre. Estos límites representan los umbrales críticos más allá de los cuales los riesgos de cambios no lineales y potencialmente irreversibles aumentan significativamente. El modelo integra este concepto científico para visualizar la sostenibilidad ambiental como un requisito indispensable para el bienestar humano.

Los nueve límites planetarios

El marco de los límites planetarios fue propuesto inicialmente por el científico sueco Johan Rockström y posteriormente refinado por el biólogo australiano Will Steffen. Este conjunto de nueve parámetros cuantifica la capacidad de carga de la Tierra. En la representación gráfica de la economía de rosquilla, estos límites forman la corteza exterior del diagrama, delimitando el espacio seguro de operación económica. Superar estos techos implica una presión excesiva sobre los sistemas naturales que sostienen la vida.

Límite planetario Descripción breve
Cambio climático Aumento de la concentración de CO2 y la radiación forzada.
Disminución de la capa de ozono Pérdida de la capa protectora estratosférica.
Acidificación de los océanos Cambio en la química del agua marina por absorción de CO2.
Ciclo global del nitrógeno Entrada de nitrógeno reactivo en los ecosistemas.
Ciclo global del fósforo Flujo de fósforo hacia los océanos y suelos.
Uso del suelo Proporción de tierra natural convertida en tierra cultivada.
Uso del agua dulce Volumen de agua dulce extraída de ríos, lagos y acuíferos.
Pérdida de biodiversidad Tasa de extinción de especies y diversidad genética.
Carga de aerosoles atmosféricos Concentración de partículas suspendidas en la atmósfera.
Sustancias químicas nuevas Introducción de compuestos sintéticos (plásticos, radionúclidos).

La integración de estos nueve límites permite evaluar si las actividades económicas operan dentro de la capacidad de regeneración de la Tierra. Este enfoque cuantitativo ofrece una base objetiva para la toma de decisiones políticas y empresariales, alineando el crecimiento económico con la realidad física del planeta.

Crítica a la teoría económica dominante

Limitaciones del modelo neoclásico

La economía de rosquilla surge como una respuesta directa a las deficiencias percibidas en la teoría económica dominante, específicamente en el enfoque neoclásico que ha guiado las políticas globales durante décadas. Kate Raworth argumenta que los modelos tradicionales, arraigados en los trabajos fundamentales de principios del siglo XX como los de Alfred Marshall o la síntesis posterior, operan con supuestos que ignoran la realidad biológica y social de la humanidad. Una de las críticas centrales se dirige al concepto del "homo oeconomicus", o el hombre económico racional, que se presenta como una entidad aislada, maximizadora de la utilidad y carente de influencias contextuales significativas.

Este modelo abstracto falla al no considerar que las decisiones humanas están profundamente incrustadas en redes sociales, culturales y ecológicas. Al tratar a los agentes económicos como unidades independientes y racionales, la teoría neoclásica tradicional omite la interdependencia esencial que define la supervivencia humana. La economía de rosquilla propone que esta visión reduccionista lleva a políticas que priorizan el crecimiento infinito sobre el bienestar colectivo y la estabilidad del sistema, resultando en una asignación de recursos que a menudo deja fuera a grandes sectores de la población de los fundamentos esenciales de la vida.

Evolutión de los paradigmas económicos

Para entender la ruptura que representa este marco visual, es necesario examinar la evolución histórica de las teorías económicas que la precedieron. Durante gran parte del siglo XX, el pensamiento económico estuvo dominado por el keynesianismo, especialmente tras las crisis de la década de 1930, que introdujo el papel activo del Estado en la estabilización de la demanda agregada. Sin embargo, a partir de la década de 1960 y con mayor fuerza posteriormente, el monetarismo y otras corrientes neoliberales ganaron terreno, enfatizando la eficiencia del mercado, la flexibilidad laboral y el control de la inflación como pilares del crecimiento.

Raworth señala que, aunque estos paradigmas ofrecieron herramientas valiosas para su momento histórico, se quedaron atascados en una lógica de crecimiento lineal (representada frecuentemente por la flecha hacia arriba). Esta lógica asume que el crecimiento económico es el fin último, más allá de los límites físicos del planeta o de la equidad social. La economía de rosquilla no descarta por completo estos aportes históricos, sino que los integra dentro de un marco más amplio que reconoce que el crecimiento es un medio, no un fin, y que debe ocurrir dentro de un espacio seguro y justo definido por los límites planetarios y sociales.

Aplicaciones prácticas y ejemplos globales

El modelo de economía de rosquilla ha trascendido su origen teórico para convertirse en una herramienta de planificación estratégica en diversas jurisdicciones y escalas geográficas. Su aplicación práctica busca traducir los límites planetarios y los fundamentos sociales en políticas públicas concretas, permitiendo a los gobiernos y organizaciones medir su desempeño dentro del "espacio seguro y justo".

Implementación urbana: el caso de Ámsterdam

Una de las adopciones más notables del marco fue realizada por la ciudad de Ámsterdam. En abril de 2020, esta ciudad se convirtió en la primera en adoptar oficialmente la economía de rosquilla como modelo para guiar su desarrollo sostenible. La implementación implicó alinear las políticas urbanas con los anillos del modelo, buscando asegurar que ninguna de las 12 dimensiones sociales (como alimentación, vivienda o educación) quedara sin cubrir, mientras se mantenían las presiones sobre los 9 límites planetarios (como el cambio climático o la pérdida de biodiversidad) dentro de los umbrales seguros. Este caso sirve como referencia global para otras ciudades que buscan integrar la sostenibilidad ecológica y la equidad social en su gobernanza.

Aplicaciones nacionales y regionales

Más allá de las ciudades, varios países han integrado el marco en sus análisis económicos. Sudáfrica y los Países Bajos han sido destacados en la literatura académica por aplicar el modelo para evaluar su posición relativa dentro del espacio seguro y justo. En el Reino Unido, regiones como Escocia y Gales han explorado la economía de rosquilla para estructurar sus estrategias de recuperación económica y desarrollo sostenible, utilizando el diagrama para visualizar las brechas entre el estado actual de los indicadores sociales y ecológicos y los objetivos deseados.

Análisis global y estudios comparativos

A nivel mundial, el modelo ha sido utilizado para comparar el desempeño de múltiples naciones. Un estudio significativo de 2018 analizó la posición de 150 países dentro de la economía de rosquilla, proporcionando una visión comparativa de qué naciones logran equilibrar mejor los fundamentos sociales con los límites planetarios. Estos análisis revelan que la mayoría de los países aún se encuentran fuera del espacio ideal, ya sea por tener déficits sociales significativos o por sobrepasar los techos ecológicos, o ambas cosas simultáneamente. Además, se han realizado aplicaciones en otras regiones, como la cuenca del lago Erhai y en India, demostrando la versatilidad del marco para adaptarse a contextos geográficos y socioeconómicos diversos.

Críticas y limitaciones del modelo

El modelo de economía de rosquilla ha generado un debate académico significativo respecto a su capacidad para funcionar como un marco teórico completo frente a ser considerado principalmente una herramienta visual o una colección de objetivos. Una de las críticas fundamentales se centra en la naturaleza estática de los límites definidos. El modelo establece un anillo de seguridad y justicia, pero los críticos argumentan que esto puede simplificar en exceso la dinámica compleja de las interacciones entre los sistemas sociales y ecológicos. La definición de qué constituye un "fundamento social" o un "límite planetario" puede variar según el contexto geográfico y temporal, lo que plantea preguntas sobre la universalidad de los umbrales propuestos por Kate Raworth.

La crítica de Branko Milanovic sobre la riqueza comparativa

Una observación notable proviene del economista Branko Milanovic, quien señaló una posible omisión en la dimensión social del modelo. Milanovic argumenta que el enfoque en los fundamentos básicos puede llevar a una cierta indiferencia hacia la riqueza comparativa entre los individuos dentro del anillo seguro. Según esta perspectiva, una vez que se superan los umbrales mínimos de supervivencia y bienestar, el modelo podría no abordar suficientemente las desigualdades relativas que influyen en la satisfacción humana y la estabilidad social. Esta crítica sugiere que la economía de rosquilla podría necesitar integrar más explícitamente las dinámicas de distribución y la percepción de equidad relativa, más allá de la mera satisfacción de necesidades absolutas.

Marco completo o colección de objetivos

Otro punto de discusión es si la economía de rosquilla constituye un marco económico autónomo o si funciona mejor como una síntesis visual de objetivos existentes. Algunos académicos sugieren que el modelo es más una metáfora poderosa que una teoría económica rigurosa capaz de predecir comportamientos de mercado o optimizar asignaciones de recursos sin la ayuda de otras herramientas analíticas. La falta de mecanismos específicos para la transición desde el estado actual hacia el anillo ideal también ha sido señalada como una limitación. Sin estrategias detalladas de política económica y gobernanza, el riesgo es que el modelo se quede en un ejercicio conceptual sin una ruta clara de implementación práctica en todas las escalas geográficas y sociales.

Véase también

Referencias

  1. «Economía de rosquilla» en Wikipedia en español
  2. The Donut Economics Model - Kate Raworth
  3. Our Planet's Donut - Oxfam International
  4. The Economics of the Donut - Oxford Martin School
  5. Donut Economics: Seven Ways to Think Like a 21st-Century Economist - OUP