Definición y concepto
Las Marías, también conocidas como Las Dos Marías, Las Dos en Punto o Cara de Palo, constituyen un referente simbólico fundamental en la memoria colectiva de Santiago de Compostela. Este conjunto de apodos identifica a la pareja formada por las hermanas Maruxa y Coralia Fandiño Ricart, cuya vida y trayectoria se entrelazan con la historia reciente de Galicia, específicamente durante la Guerra Civil española y la posterior posguerra franquista. Más allá de su identidad individual, las hermanas Fandiño han trascendido su condición de personas para convertirse en iconos culturales de la ciudad compostelana, representando la resistencia, la supervivencia y la memoria histórica de las mujeres represaliadas.
Identidad y apodos populares
Maruxa Fandiño Ricart nació el 4 de enero de 1898 y falleció el 13 de mayo de 1980. Su hermana menor, Coralia Fandiño Ricart, nació el 24 de agosto de 1914 y murió el 30 de enero de 1983. La denominación popular de "Las Dos Marías" surge de la coincidencia onomástica y la estrecha unión entre ambas hermanas, aunque solo una de ellas lleva ese nombre de pila. Otros sobrenombres, como "Las Dos en Punto" o "Cara de Palo", reflejan la percepción social de su carácter firme y su presencia constante en el paisaje urbano y social de Santiago.
Estos apodos no son meras etiquetas folclóricas, sino que encierran una narrativa de supervivencia. Las hermanas fueron sometidas a diversas formas de represión por parte de las fuerzas franquistas, incluyendo torturas y humillaciones públicas. Estas experiencias compartidas fortalecieron su vínculo y consolidaron su imagen pública como figuras de resistencia silenciosa. Su militancia familiar, vinculada al anarquismo y a la Confederación Nacional del Trabajo (CNT), marcó su destino durante la dictadura, convirtiendo su vida en un testimonio vivo de la persecución política en la Galicia de posguerra.
Icono cultural y representación artística
El estatus de las hermanas Fandiño como iconos culturales de Santiago de Compostela se materializó de forma definitiva con la creación de una escultura que las representa. Esta obra, realizada por el escultor César Lombera, fue instalada en el parque de la Alameda en 1994. La ubicación de la escultura en un espacio público tan concurrido como el parque de la Alameda simboliza la recuperación de la memoria histórica y el reconocimiento social de las mujeres que sufrieron la represión franquista.
La representación artística de Maruxa y Coralia Fandiño no solo conmemora sus vidas individuales, sino que sirve como un monumento a todas las mujeres que vivieron la Guerra Civil y la posguerra en Santiago de Compostela. La escultura de César Lombera se ha convertido en un punto de referencia para los ciudadanos y visitantes, recordando la importancia de preservar la memoria histórica y honrar a quienes resistieron ante la adversidad. Las Dos Marías, por tanto, dejan de ser solo dos hermanas para convertirse en un símbolo universal de resiliencia femenina en el contexto histórico de Galicia.
Orígenes familiares y contexto social
La familia Fandiño Ricart estaba compuesta por trece hijos, una estructura familiar numerosa que reflejaba la demografía urbana de la época en Galicia. Dentro de este núcleo familiar destacaban las hermanas Maruxa y Coralia, cuyas vidas quedarían marcadas por los avatares históricos del siglo XX. Maruxa Fandiño Ricart nació el 4 de enero de 1898, mientras que Coralia Fandiño Ricart vio la luz el 24 de agosto de 1914, estableciendo una diferencia de edad de casi dieciséis años entre ambas. Estas fechas de nacimiento sitúan a las hermanas en generaciones distintas pero simultáneas en el contexto de la primera mitad del siglo XX, lo que influyó en sus experiencias vitales y en su posterior trayectoria durante los conflictos sociales y políticos de la región.
El sustento económico de la familia provenía de un taller de zapatería, oficio tradicional que ocupaba a varios miembros del hogar. Este taller no solo era un medio de subsistencia, sino también un espacio de socialización y contacto con diversos estratos sociales de Santiago de Compostela. La actividad artesanal de la zapatería conectaba a la familia Fandiño Ricart con la vida cotidiana de la ciudad, permitiendo el intercambio de noticias y opiniones políticas que circulaban entre los trabajadores y vecinos. Este entorno laboral y familiar fue fundamental para la formación de las convicciones ideológicas de los hermanos Fandiño, quienes desarrollaron una fuerte vinculación con el movimiento obrero local.
La ciudad de Santiago de Compostela, antes del estallido de la Guerra Civil española, presentaba un tejido social complejo donde convivían diversas corrientes políticas y sociales. La presencia de la universidad y la catedral atraía a una población diversa, mientras que el barrio obrero desarrollaba sus propias dinámicas de organización y resistencia. En este contexto, la militancia anarquista en la Confederación Nacional del Trabajo (CNT) ganaba adeptos entre los trabajadores, incluyendo a los hermanos de Maruxa y Coralia. La participación en la CNT implicaba una exposición constante a las tensiones políticas que caracterizaban la época, desde las huelgas obreras hasta los enfrentamientos con las fuerzas conservadoras y religiosas.
El taller de zapatería funcionaba como un punto de encuentro donde se discutían las novedades políticas y se organizaban las actividades sindicales. Los hermanos Fandiño, activos militantes anarquistas, utilizaban este espacio para coordinar acciones y mantener el contacto con otros miembros de la CNT. Esta actividad política no pasaba desapercibida en una ciudad donde las divisiones ideológicas se iban profundizando a medida que se acercaba el conflicto armado. La familia Fandiño Ricart, a través de la participación de sus miembros en el movimiento obrero, se encontraba en la vanguardia de las luchas sociales que sacudían a Galicia y al resto de España en los años previos a la guerra.
La composición familiar de trece hijos creaba una red de apoyo mutuo esencial para la supervivencia económica y emocional de la familia. Cada miembro contribuía de diferentes maneras al sostenimiento del hogar, ya fuera a través del trabajo en el taller, las labores domésticas o la participación en las actividades políticas. Esta estructura familiar extensa permitía una distribución de las cargas y responsabilidades que facilitaba la adaptación a las dificultades económicas y sociales de la época. Las hermanas Maruxa y Coralia, aunque nacidas en años diferentes, compartían este entorno familiar que las preparaba para enfrentar los desafíos que la historia les depararía en las décadas siguientes.
La represión franquista y la persecución política
La historia de Maruxa y Coralia Fandiño Ricart está inextricablemente ligada al contexto de la represión política que azotó a Santiago de Compostela durante la Guerra Civil española y los primeros años de la posguerra franquista. Las hermanas no fueron perseguidas únicamente por su propio género o estatus social, sino como extensión directa de la militancia anarquista de sus hermanos, quienes formaban parte activa de la Confederación Nacional del Trabajo (CNT). Esta afiliación sindical y política los convirtió en blancos prioritarios para las fuerzas del nuevo régimen, desencadenando una cadena de eventos que afectaría profundamente a toda la familia.
Militancia anarquista y captura de los hermanos
Los hermanos de Maruxa y Coralia, identificados como Manolo, Antonio y Alfonso Fandiño, eran conocidos por su compromiso con el movimiento anarquista local. Su participación en la CNT implicaba una exposición constante ante los ojos de los vencedores de la guerra, que veían en el anarcosindicalismo una de las principales amenazas ideológicas y organizativas para consolidar el poder. La captura de estos hombres no fue un hecho aislado, sino parte de una estrategia más amplia de limpieza política en la ciudad gallega.
Tras su detención, los hermanos Fandiño fueron sometidos a diversos procesos de juicio y castigo, típicos de la justicia sumaria que caracterizó al inicio del franquismo. La ausencia de garantías procesales y la rapidez con la que se ejecutaban las sentencias creaban un clima de incertidumbre y miedo que recaía directamente sobre las mujeres que quedaban al frente del hogar familiar.
Represión directa sobre Maruxa y Coralia
La represión no se detuvo con la captura de los hombres. Maruxa y Coralia Fandiño Ricart sufrieron directamente las consecuencias de la venganza franquista, siendo sometidas a torturas físicas y humillaciones públicas diseñadas para quebrantar su resistencia y servir de ejemplo disuasorio para otras mujeres de la zona. Estas prácticas formaban parte de un mecanismo de control social que buscaba extender el miedo más allá de las cárceles masculinas.
Las humillaciones públicas incluían desplazamientos forzosos, exposición ante la vecindad y tratos vejatorios que buscaban despojar a las hermanas de su dignidad como castigo por la "culpa por asociación". Este tipo de violencia simbólica y física dejó marcas profundas en la memoria colectiva de Santiago de Compostela, contribuyendo a la construcción de su identidad como víctimas emblemáticas de la posguerra.
| Período | Evento clave en la persecución |
|---|---|
| 1936 | Inicio de la Guerra Civil y captura inicial de los hermanos anarquistas (Manolo, Antonio, Alfonso). |
| 1936-1939 | Aplicación de torturas y humillaciones públicas a Maruxa y Coralia Fandiño por las fuerzas franquistas. |
| 1939-1945 | Consolidación de la posguerra; las hermanas continúan siendo símbolos de resistencia y sufrimiento en Santiago. |
La documentación histórica confirma que estas experiencias de violencia de género y represión política fueron fundamentales para definir la trayectoria vital de Maruxa (1898-1980) y Coralia (1914-1983). Su resistencia ante el régimen sentó las bases para que, décadas después, su memoria fuera recuperada y honrada mediante la escultura de César Lombera en el parque de la Alameda, un testimonio artístico que perdura desde 1994.
La locura como mecanismo de supervivencia
El comportamiento excéntrico de Maruxa y Coralia Fandiño Ricart ha sido interpretado como una estrategia de supervivencia ante el trauma colectivo y la represión individual. Las hermanas, conocidas popularmente como "Las Dos Marías" o "Las Dos en Punto", desarrollaron una identidad pública marcada por el maquillaje intenso, la ropa colorida y un paseo diario riguroso a las dos de la tarde por las calles de Santiago de Compostela. Esta rutina no era solo un hábito, sino un mecanismo de defensa frente a la pobreza extrema y las humillaciones sufridas bajo el régimen franquista.
El trauma de la represión anarquista
El contexto histórico es fundamental para comprender su situación. Sus hermanos fueron perseguidos por su militancia en la Confederación Nacional del Trabajo (CNT), lo que expuso a toda la familia a la ira de las fuerzas franquistas. Maruxa y Coralia fueron sometidas a torturas y humillaciones públicas, experiencias que dejaron marcas profundas en su psique. En un entorno donde la memoria histórica era a menudo silenciada o distorsionada, la excentricidad se convirtió en una forma de resistencia pasiva. Al volverse figuras tan visibles y distintivas, las hermanas forzaron a la sociedad a reconocer su existencia, a pesar de su condición de marginadas.
La identidad como escudo social
La adopción de nombres como "Cara de Palo" o "Las Dos en Punto" refleja cómo la sociedad de la posguerra intentó categorizarlas. Sin embargo, este etiquetado también les otorgó una cierta inmunidad social. Su presencia constante en el parque de la Alameda y sus alrededores las convirtió en un símbolo de la ciudad. La escultura de César Lombera, instalada desde 1994, no solo las representa físicamente, sino que también consagra su legado como figuras que transformaron el dolor en una narrativa compartida. Su vida, marcada por la pérdida de sus hermanos y la lucha por la supervivencia, se convirtió en un testimonio vivo de la resiliencia humana frente a la dictadura.
¿Por qué es importante este caso para la memoria histórica?
El caso de Maruxa y Coralia Fandiño Ricart constituye un referente fundamental para la memoria histórica de España, al ilustrar con crudeza la intersección entre la represión política y la violencia de género durante la Guerra Civil española y la posguerra en Santiago de Compostela. Su historia no es únicamente un relato de sufrimiento individual, sino un símbolo de la resistencia silenciosa frente a una maquinaria estatal que buscaba erradicar la disidencia a través del cuerpo y la dignidad de las mujeres.
Violencia de género como herramienta de represión política
La persecución de las hermanas Fandiño estaba directamente vinculada a la militancia anarquista de sus hermanos en la Confederación Nacional del Trabajo (CNT). Sin embargo, el castigo infligido a Maruxa y Coralia reveló una dimensión específica de la violencia franquista: el uso del cuerpo femenino como territorio de conquista y humillación pública. Las torturas y vejaciones a las que fueron sometidas por las fuerzas franquistas no buscaban solo castigar a las "reinas rojas" o a las mujeres sospechas, sino enviar un mensaje de sumisión a toda la comunidad. Esta dinámica desafía la narrativa oficial de la época, que a menudo presentaba la represión como un castigo racional y legal, ocultando el carácter arbitrario y profundamente sexualizado de la violencia ejercida contra mujeres como ellas.
Desafío a la narrativa oficial y legado simbólico
La resistencia de Maruxa y Coralia, nacidas en 1898 y 1914 respectivamente, y que fallecieron en 1980 y 1983, representa una ruptura con el olvido impuesto por la dictadura. Su historia pone de manifiesto cómo la memoria histórica recupera las voces silenciadas, aquellas que no figuraban en los archivos oficiales pero que soportaron el peso de la posguerra. La creación de la escultura de César Lombera, instalada en el parque de la Alameda desde 1994, no es solo un homenaje artístico, sino un acto de reparación simbólica. Esta representación pública en el corazón de Santiago de Compostela transforma su sufrimiento privado en un patrimonio colectivo, permitiendo que la sociedad contemporánea reconozca la gravedad de las violaciones de los derechos humanos cometidas contra ellas y contra miles de mujeres anónimas de su tiempo.
El reconocimiento de las "Dos Marías" o "Las Dos en Punto" como íconos de la resistencia permite a los investigadores y a la ciudadanía comprender que la memoria histórica no es estática, sino un proceso continuo de cuestionamiento de las verdades establecidas. Su legado invita a examinar críticamente cómo las estructuras de poder utilizan la estigmatización de género para consolidar su autoridad, y cómo la recuperación de estas historias es esencial para construir una democracia más inclusiva y consciente de sus propias fracturas.
Reconocimiento póstumo y legado cultural
La memoria histórica de Maruxa y Coralia Fandiño Ricart se ha consolidado en la identidad colectiva de Santiago de Compostela a través de diversas manifestaciones artísticas y conmemorativas. El reconocimiento póstumo de estas hermanas, conocidas popularmente como "Las Dos Marías" o "Cara de Palo", trasciende su trágica experiencia durante la Guerra Civil española y la posguerra, convirtiéndolas en símbolos de resistencia y supervivencia.
La escultura en el parque de la Alameda
Una de las representaciones más emblemáticas de las hermanas Fandiño es la escultura creada por el artista César Lombera, instalada en el parque de la Alameda desde 1994. Esta obra artística captura la esencia de su historia, reflejando tanto su fortaleza como las marcas dejadas por las torturas y humillaciones públicas sufridas bajo el régimen franquista. La ubicación de la escultura en un espacio público tan significativo permite a los ciudadanos y visitantes de Santiago de Compostela reflexionar sobre el legado de estas mujeres y su papel en la historia local.
El documental de Henrique Rivadulla
En 2008, el realizador Henrique Rivadulla produjo un documental que profundiza en las vidas de Maruxa y Coralia Fandiño Ricart. Este trabajo cinematográfico ofrece una mirada detallada a sus experiencias como militantes anarquistas en la CNT y las persecuciones que enfrentaron debido a su activismo político. El documental contribuye a preservar la memoria de las hermanas Fandiño, proporcionando a las nuevas generaciones una comprensión más profunda de su historia y el contexto histórico en el que vivieron.
El ensayo de Áurea Sánchez
El ensayo escrito por Áurea Sánchez añade otra dimensión al estudio de la vida y legado de las hermanas Fandiño. Este trabajo académico explora los aspectos sociales, políticos y culturales de su historia, ofreciendo un análisis detallado de cómo sus experiencias reflejan las luchas de muchas mujeres durante la Guerra Civil española y la posguerra. El ensayo de Sánchez es una contribución valiosa para comprender el impacto de la represión franquista en la vida cotidiana de las mujeres y su papel en la formación de la identidad colectiva de Santiago de Compostela.
Unificación de sus tumbas en 2014
En 2014, se llevó a cabo un proceso significativo para unir las tumbas de Maruxa y Coralia Fandiño Ricart, simbolizando la reunificación de sus historias y legados. Este acto conmemorativo no solo honra a las hermanas, sino que también sirve como un recordatorio de la importancia de preservar la memoria histórica. La unificación de sus tumbas representa un paso hacia la reconciliación y el reconocimiento de las víctimas de la represión franquista, reforzando el vínculo entre el pasado y el presente en Santiago de Compostela.
¿Cómo se representa a las hermanas Fandiño en la cultura popular?
La representación de Maruxa y Coralia Fandiño Ricart en la cultura popular de Santiago de Compostela ha experimentado una transformación significativa, pasando de ser vistas inicialmente como figuras marginales o "locas" a convertirse en símbolos de libertad y dignidad femenina. Este cambio de percepción se refleja en diversas formas de expresión artística y mediática que han contribuido a su legado.
Representación artística: La escultura de César Lombera
Esta obra no solo conmemora su historia, sino que también sirve como un punto de encuentro y reflexión para los ciudadanos y visitantes de Santiago. La escultura captura la esencia de su resistencia y resiliencia, ofreciendo una visión artística de su lucha contra la represión franquista.
Simbolismo en la cultura popular
Las hermanas Fandiño han sido representadas en la cultura popular de diversas maneras, incluyendo referencias en la literatura y los medios de comunicación. Su historia ha sido contada a través de artículos, documentales y obras literarias que destacan su papel como figuras de resistencia durante la Guerra Civil española y la posguerra. Estas representaciones han ayudado a consolidar su estatus como símbolos de la lucha por la libertad y la igualdad de género.
De "locas" a símbolos de libertad
Inicialmente, Maruxa y Coralia fueron vistas como figuras excéntricas o "locas" debido a su comportamiento y las circunstancias de su vida. Sin embargo, con el paso del tiempo, su historia ha sido reinterpretada, y hoy son consideradas íconos de la dignidad femenina. Esta evolución en su percepción refleja un cambio más amplio en la sociedad, donde las mujeres que han enfrentado la represión y la adversidad son reconocidas por su fortaleza y contribuciones a la historia.
En resumen, la representación de las hermanas Fandiño en la cultura popular de Santiago de Compostela es un testimonio de cómo las figuras históricas pueden ser reinterpretadas y valoradas a lo largo del tiempo, convirtiéndose en símbolos de resistencia y dignidad.
Véase también
- Teoría del desarrollo cognitivo de Piaget
- Clasificación de las etapas del desarrollo según Piaget
- Problemas que aborda la psicología social
- Psicología laboral
- Psicología perinatal: definición, abordaje clínico y grupos de crianza
Referencias
- «Las Dos Marías» en Wikipedia en español
- Multiple Personality Disorder (Dissociative Identity Disorder) — American Psychiatric Association
- Dissociative Identity Disorder — National Institute of Mental Health (NIMH)
- Dissociative Identity Disorder — Mayo Clinic
- Trastorno de identidad disociativa — Organización Mundial de la Salud (OMS)