La estadística descriptiva es la rama de la estadística que se encarga de recopilar, analizar, resumir y presentar datos de manera significativa. A diferencia de la estadística inferencial, que busca sacar conclusiones sobre una población a partir de una muestra, la estadística descriptiva se centra exclusivamente en describir las características de un conjunto de datos específico sin generalizar más allá de ellos.
Su importancia radica en su capacidad para transformar grandes volúmenes de información cruda en información comprensible. Mediante el uso de tablas, gráficos y medidas numéricas, permite identificar patrones, tendencias y valores atípicos, facilitando la toma de decisiones en campos tan diversos como la economía, la medicina y las ciencias sociales.
Definición y concepto
La estadística descriptiva constituye el conjunto de técnicas y métodos empleados para recopilar, organizar, resumir y presentar datos de manera significativa. Su función primaria es transformar una masa de observaciones crudas en información comprensible, permitiendo identificar patrones, tendencias y características fundamentales sin necesidad de realizar complejos cálculos de generalización inmediata. A diferencia de otras ramas de la ciencia de datos, no busca predicciones futuras basadas en incertidumbre, sino la caracterización precisa de lo que ya ha ocurrido o ha sido medido.
Del caos de los datos a la información estructurada
Imagina una lista de mil calificaciones de estudiantes de un aula universitaria. Ver los números uno por uno ofrece poca claridad. La estadística descriptiva responde a preguntas concretas: ¿Cuál es la calificación más frecuente? ¿Qué tan dispersas están las notas respecto a la media? Para responder esto, utiliza medidas numéricas y representaciones gráficas. Las medidas de tendencia central, como la media, la mediana y la moda, señalan el valor típico o central del conjunto. Por otro lado, las medidas de dispersión, como la varianza y la desviación estándar, indican cuánto se alejan los datos individuales de ese centro.
La visualización es igual de crucial. Los histogramas muestran la distribución de frecuencias de una variable continua. Los diagramas de caja, o diagramas de bigotes, resumen la mediana y los cuartiles, revelando la simetría y los valores atípicos. Los gráficos de dispersión permiten observar la relación entre dos variables numéricas. Estas herramientas convierten los números en imágenes intuitivas, facilitando la interpretación rápida para investigadores y estudiantes por igual.
Diferencias con la estadística inferencial
Es fundamental distinguir la estadística descriptiva de la estadística inferencial, ya que ambas trabajan a menudo en conjunto pero con objetivos distintos. La estadística descriptiva se limita a describir las propiedades de los datos disponibles. Si analizamos las notas de una clase, la media calculada es un hecho sobre esa clase específica. No implica necesariamente que otras clases tengan la misma media, aunque pueda sugerirlo.
La estadística inferencial, en cambio, utiliza datos de un subconjunto para sacar conclusiones sobre un conjunto más amplio, incorporando el factor de la incertidumbre y la probabilidad. Mientras que la descriptiva dice "qué es", la inferencial intenta responder "qué podría ser" o "cuánto podemos confiar en que esto sea así". Esta distinción es la base de casi todos los estudios científicos modernos, desde ensayos clínicos hasta encuestas electorales.
Población y muestra: el universo de estudio
Todo análisis estadístico parte de la definición clara de la unidad de estudio. La población es el conjunto completo de todos los individuos, objetos o medidas que comparten una característica común y que nos interesan analizar. Puede ser finita, como el número de alumnos en un curso, o infinita, como todas las posibles tiradas de un dado perfecto. La muestra es un subconjunto representativo extraído de esa población.
En la práctica, medir a toda la población es a menudo costoso o incluso imposible. Por ejemplo, para conocer la duración media de vida de un modelo de bombillas, no siempre es práctico encender todas las bombillas producidas hasta que se quemen todas. Se selecciona una muestra aleatoria. La estadística descriptiva analiza tanto a la muestra como a la población si los datos están disponibles. Los resultados obtenidos de la muestra sirven luego como insumo para la inferencia, proyectando las características observadas hacia el todo.
Dato curioso: Aunque a menudo se asocia la estadística con grandes bases de datos modernas, sus orígenes se remontan a la necesidad de los reyes y gobernantes de contar su ganado y sus súbditos para cobrar impuestos con mayor precisión. Lo que empezó como un recuento simple evolucionó hasta convertirse en una herramienta matemática robusta.
La precisión en la definición de estos conceptos evita errores comunes en el análisis. Confundir la muestra con la población puede llevar a generalizaciones prematuras. Comprender que la estadística descriptiva es el primer paso, el cimiento sobre el que se construye la inferencia, permite a los estudiantes abordar los datos con mayor rigor y menos prejuicios. La claridad conceptual es tan importante como el cálculo numérico.
¿Cómo se organizan y presentan los datos?
Antes de calcular medias o desviaciones, los datos deben estructurarse. Sin organización, la información es ruidosa. El primer paso consiste en reducir el caos de las observaciones individuales mediante tablas de frecuencia y series de datos. Estas herramientas agrupan los valores para revelar patrones ocultos, como la concentración de resultados en un rango específico o la presencia de valores atípicos que podrían distorsionar el análisis inicial.
Visualización gráfica
La elección del gráfico adecuado depende directamente de la naturaleza de la variable que se está estudiando. Un error común es aplicar un gráfico continuo a datos discretos, lo que genera una ilusión de precisión donde no la hay. Los histogramas son ideales para variables cuantitativas continuas, ya que muestran la distribución de frecuencias mediante barras adyacentes que indican la densidad de datos en intervalos específicos. Por el contrario, los gráficos de barras utilizan espacios entre las columnas para resaltar la naturaleza separada de las categorías en variables cualitativas o discretas.
Dato curioso: El diagrama de caja, o box plot, fue diseñado por el estadístico John Tukey en 1977. Su objetivo era ofrecer una representación compacta que permitiera comparar rápidamente la distribución de varios conjuntos de datos simultáneamente, destacando la mediana y los cuartiles.
Los diagramas de caja son particularmente útiles para identificar la dispersión y los valores extremos sin depender exclusivamente de la media. Muestran el rango intercuartílico, que contiene el 50% central de los datos, ofreciendo una visión robusta de la variabilidad. Los gráficos de dispersión, por su parte, son esenciales para explorar la relación entre dos variables cuantitativas, revelando tendencias lineales o curvilíneas que otras medidas podrían pasar por alto.
| Tipo de Gráfico | Variable Adecuada | Propósito Principal |
|---|---|---|
| Histograma | Cuantitativa (continua) | Mostrar la forma de la distribución y la frecuencia en intervalos. |
| Gráfico de Barras | Cualitativa o Cuantitativa (discreta) | Comparar cantidades entre categorías distintas. |
| Diagrama de Caja | Cuantitativa | Resumir la distribución, mediana y detectar valores atípicos. |
| Gráfico de Dispersión | Dos variables Cuantitativas | Identificar correlaciones o tendencias entre dos magnitudes. |
La selección correcta transforma números crudos en información accionable. Un histograma mal elegido puede ocultar la asimetría de los datos, mientras que un diagrama de caja bien aplicado puede revelar outliers que la media aritmética esconde. La claridad visual es tan crítica como la precisión numérica en la estadística descriptiva.
Medidas de tendencia central
Media aritmética
La media aritmética es la medida de tendencia central más utilizada en la práctica estadística. Se calcula sumando todos los valores de un conjunto de datos y dividiendo el resultado por el número total de observaciones. Esta operación ofrece un punto de equilibrio matemático preciso para el conjunto.
La fórmula general para una muestra de tamaño n es:
xˉ=n1i=1∑nxiDonde x̄ representa la media muestral y xi cada valor individual. Aunque es intuitiva, la media es extremadamente sensible a los valores atípicos. Un solo dato extremadamente alto o bajo puede distorsionar significativamente el resultado, desplazándolo lejos del centro de la mayoría de las observaciones.
Mediana
La mediana es el valor que ocupa la posición central cuando los datos se ordenan de menor a mayor. A diferencia de la media, no depende del valor numérico de cada dato, sino de su orden relativo. Esto la convierte en una medida robusta frente a las distorsiones externas.
Si el número de observaciones es impar, la mediana es el valor central exacto. Si es par, se toma la media aritmética de los dos valores centrales. Esta propiedad hace que la mediana sea preferible en distribuciones asimétricas o cuando existen valores extremos que no representan la tendencia general.
Dato curioso: En el análisis de salarios, la mediana suele ser más representativa que la media. Si en una oficina ganan 30 empleados 2.000yeldirectorgana100.000, la media se dispara a casi 3.800,mientrasquelamedianasemantieneen2.000, reflejando mejor la realidad de la mayoría.
Moda
La moda es el valor que aparece con mayor frecuencia en un conjunto de datos. Es la única medida de tendencia central aplicable a datos cualitativos o categóricos, como el color de ojos o la marca preferida. Un conjunto de datos puede tener una sola moda (unimodal), varias modas (bimodal o multimodal) o ninguna, si todos los valores tienen la misma frecuencia.
Aunque es fácil de identificar visualmente en gráficos de barras, la moda puede ser inestable en muestras pequeñas. Un cambio leve en los datos puede hacer que la moda salte de un valor a otro sin transición suave, a diferencia de la media que varía gradualmente.
Cuándo usar cada medida
La elección entre media, mediana y moda depende de la naturaleza de los datos y de la presencia de valores atípicos. No existe una regla única, sino criterios prácticos basados en la distribución.
- Usa la media cuando los datos están distribuidos simétricamente y no hay valores extremos que distorsionen el conjunto. Es ideal para cálculos posteriores en estadística inferencial.
- Usa la mediana cuando los datos presentan asimetría o valores atípicos significativos. Proporciona una mejor representación del "valor típico" en estos casos.
- Usa la moda cuando se busca el valor más común o cuando los datos son categóricos. Es útil en mercados para identificar el producto más vendido.
La consecuencia es directa: ignorar la influencia de los valores atípicos al elegir la medida adecuada puede llevar a conclusiones erróneas sobre el comportamiento general de los datos.
¿Qué indican las medidas de dispersión?
Conocer el valor promedio de un conjunto de datos es solo el primer paso. Sin embargo, la media por sí sola a menudo oculta la realidad subyacente. Si dos grupos tienen exactamente la misma media, pero uno tiene valores muy agrupados y el otro muy esparcidos, su comportamiento estadístico es distinto. Las medidas de dispersión cuantifican esta variabilidad, revelando qué tan alejados están los datos individuales respecto al centro. Esta información es crítica para evaluar la consistencia y la predictibilidad de un fenómeno.
El rango: una primera aproximación
El rango es la medida más intuitiva de dispersión. Se calcula restando el valor mínimo al valor máximo del conjunto de datos. Es rápido de obtener y útil para tener una visión general de la extensión de los datos. Sin embargo, tiene una gran limitación: solo utiliza dos valores extremos. Si hay un dato atípico muy lejano, el rango se expande drásticamente, a veces distorsionando la percepción de la variabilidad general. Por eso, aunque es un buen punto de partida, rara vez es suficiente por sí mismo.
Varianza y desviación estándar
Para capturar la dispersión de todos los datos, se utiliza la varianza. Esta medida calcula el promedio de las diferencias al cuadrado entre cada observación y la media. Al elevar al cuadrado, se eliminan los signos negativos y se dan más peso a las desviaciones más grandes. La fórmula de la varianza muestral es:
s2=n−1∑i=1n(xi−xˉ)2Donde xi representa cada dato, xˉ es la media y n es el tamaño de la muestra. Aunque matemáticamente robusta, la varianza tiene un inconveniente práctico: sus unidades están al cuadrado. Si se miden alturas en metros, la varianza estará en metros cuadrados. Para volver a la unidad original, se toma la raíz cuadrada de la varianza, obteniendo la desviación estándar.
s=s2La desviación estándar indica, en promedio, qué tan lejos se encuentran los datos de la media. Una desviación estándar baja significa que los datos están agrupados cerca del centro; una alta indica que están más esparcidos. Esta medida es fundamental en campos como la economía o la biología para entender la estabilidad de una variable.
Dato curioso: En una distribución normal clásica, aproximadamente el 68% de los datos caen dentro de una desviación estándar de la media. Esto convierte a la desviación estándar en una regla práctica rápida para estimar la concentración de datos.
El coeficiente de variación
A veces, comparar la dispersión de dos conjuntos de datos es difícil si sus medias son muy diferentes o si las unidades de medida cambian. El coeficiente de variación resuelve esto al expresar la desviación estándar como un porcentaje de la media. Se calcula dividiendo la desviación estándar por la media y multiplicando por 100.
CV=(xˉs)×100Esta medida es adimensional, lo que permite comparar la variabilidad de, por ejemplo, el peso de los elefantes y el peso de los ratones, o los salarios en dólares y en euros. Un coeficiente de variación alto sugiere que la media puede no ser una representación tan sólida del conjunto de datos. La elección de la medida de dispersión adecuada depende del tipo de dato y del nivel de detalle necesario para la toma de decisiones.
Forma y asimetría de la distribución
Conocer el valor promedio de un conjunto de datos es solo el primer paso. La verdadera comprensión estadística requiere analizar cómo se distribuyen esos valores alrededor de ese centro. Dos propiedades fundamentales definen esta forma: la asimetría y la curtosis. Ignorar la forma de la distribución puede llevar a conclusiones erróneas, incluso si las medidas centrales parecen correctas.
Asimetría (Skewness)
La asimetría mide el grado de simetría de una distribución. Una distribución perfectamente simétrica tiene una asimetría de cero, lo que significa que la mitad izquierda es el espejo de la derecha. En estos casos, la media, la mediana y la moda coinciden en el mismo punto. Sin embargo, los datos reales rara vez son tan perfectos. Cuando la distribución se estira más hacia un lado que hacia el otro, decimos que es asimétrica.
Existen dos tipos principales de asimetría. En una distribución asimétrica a la derecha (o positiva), la cola del lado derecho es más larga. Aquí, la media suele ser mayor que la mediana porque los valores extremos altos "tiran" del promedio hacia arriba. Un ejemplo clásico son los salarios en una empresa: la mayoría gana una cantidad moderada, pero unos pocos ejecutivos con sueldos muy altos elevan la media general.
Por el contrario, en una distribución asimétrica a la izquierda (o negativa), la cola izquierda es más larga. La media resulta menor que la mediana debido a valores extremos bajos. Esto ocurre, por ejemplo, en las notas de un examen muy fácil: la mayoría obtiene altas calificaciones, pero unos pocos fallos graves bajan el promedio general.
Dato curioso: En finanzas, la asimetría es crucial para entender el riesgo. Una distribución de retornos asimétrica a la derecha sugiere la posibilidad de ganancias excepcionales (la "cola gorda"), mientras que una asimetría a la izquierda advierte de posibles pérdidas catastróficas.
Curtosis
Mientras la asimetría mira los lados, la curtosis observa la cima y las colas. Mide qué tan "puntiaguda" o "aplana" es la distribución en comparación con una curva normal estándar. Una alta curtosis indica una distribución con colas pesadas y un pico más agudo, lo que implica más valores extremos (outliers) de lo esperado. Una baja curtosis sugiere una distribución más plana con colas ligeras y menos valores extremos.
Elección de la medida central
La forma de la distribución dicta qué medida de tendencia central es más representativa. En distribuciones simétricas, la media aritmética suele ser la mejor opción porque utiliza toda la información de los datos. Pero cuando hay asimetría significativa o valores atípicos, la media puede ser engañosa. En estos casos, la mediana es más robusta, ya que solo depende del orden de los datos y no de sus valores extremos. Elegir la medida adecuada depende directamente de analizar la asimetría y la curtosis previas.
Ejercicios resueltos
La aplicación práctica es fundamental para dominar los conceptos teóricos. A continuación, se presentan ejercicios resueltos que ilustran cómo calcular medidas descriptivas y cómo interpretar las visualizaciones más comunes en el análisis de datos.
Cálculo de medidas de tendencia central y dispersión
Consideremos un conjunto pequeño de datos que representan las calificaciones de cinco estudiantes en un examen de matemáticas: 7, 8, 9, 8 y 3. El primer paso es ordenar los datos de menor a mayor para facilitar el cálculo: 3, 7, 8, 8, 9.
La media aritmética se obtiene sumando todos los valores y dividiendo por la cantidad total de observaciones. En este caso, la suma es 33 y el número de datos es 5. El cálculo es el siguiente:
xˉ=53+7+8+8+9=533=6.6La mediana es el valor que ocupa la posición central cuando los datos están ordenados. Al tener cinco valores, el tercero es la mediana. Por lo tanto, la mediana es 8. La moda es el valor que más se repite. Aquí, el número 8 aparece dos veces, mientras que los demás aparecen una sola vez. Así, la moda es 8.
Para medir la dispersión, calculamos primero la varianza. Esta mide el promedio de las diferencias al cuadrado con respecto a la media. Restamos la media (6.6) a cada dato, elevamos el resultado al cuadrado y sumamos todo:
∑(xi−xˉ)2=(3−6.6)2+(7−6.6)2+(8−6.6)2+(8−6.6)2+(9−6.6)2 =(−3.6)2+(0.4)2+(1.4)2+(1.4)2+(2.4)2=12.96+0.16+1.96+1.96+5.76=22.8La varianza muestral se obtiene dividiendo esta suma por n−1 (donde n es el número de datos). Con cinco datos, dividimos por 4:
s2=422.8=5.7La desviación estándar es la raíz cuadrada de la varianza. Esto nos da una medida de dispersión en las mismas unidades que los datos originales:
s=5.7≈2.39La consecuencia es directa: aunque la media es 6.6, la desviación estándar de 2.39 indica que las notas están bastante esparcidas alrededor de ese valor, en gran parte debido al 3.
Interpretación de un diagrama de caja
Los diagramas de caja (o diagramas de caja y bigotes) son herramientas visuales poderosas para resumir la distribución de los datos. Supongamos que analizamos los salarios mensuales (en miles de euros) de una muestra de empleados. El diagrama muestra los siguientes valores clave: el primer cuartil (Q1) está en 2.5, la mediana (Q2) en 3.0, el tercer cuartil (Q3) en 4.0 y los valores extremos (mínimo y máximo, excluyendo atípicos) en 1.5 y 5.5 respectivamente.
La caja central abarca del primer al tercer cuartil. Este rango se conoce como rango intercuartílico (RIC) y contiene el 50% central de los datos. Aquí, el RIC es la diferencia entre Q3 y Q1:
RIC=Q3−Q1=4.0−2.5=1.5Un RIC de 1.5 indica que la mitad de los empleados ganan entre 2.5 y 4.0 mil euros. La mediana de 3.0 nos dice que la mitad gana menos de 3.0 mil y la otra mitad más. Los "bigotes" se extienden desde la caja hasta los valores mínimos y máximos no atípicos. En este caso, el bigote izquierdo llega a 1.5 y el derecho a 5.5.
Dato curioso: Los diagramas de caja fueron popularizados por el estadístico John Tukey en la década de 1970. Su gran ventaja es que permiten identificar rápidamente la asimetría de los datos y los valores atípicos sin necesidad de calcular todas las medidas numéricas.
Si observamos la longitud de los bigotes, vemos que el bigote izquierdo (de 2.5 a 1.5) tiene una longitud de 1.0, mientras que el derecho (de 4.0 a 5.5) tiene una longitud de 1.5. Esto sugiere una ligera asimetría hacia la derecha, es decir, hay algunos salarios altos que se alejan más de la mediana que los salarios bajos. Si hubiera puntos individuales más allá de los bigotes, esos serían considerados valores atípicos o "outliers".
La interpretación correcta de estos elementos permite extraer conclusiones rápidas sobre la distribución de los datos. Pero hay un matiz: el diagrama de caja no muestra la forma exacta de la distribución dentro de cada cuartil, por lo que a menudo se complementa con un histograma para mayor detalle.
Aplicaciones prácticas y limitaciones
La estadística descriptiva es la herramienta fundamental para transformar datos crudos en información comprensible. Su utilidad abarca múltiples disciplinas, aunque su poder radica en la claridad más que en la complejidad matemática. En las ciencias sociales, permite resumir encuestas de opinión pública o patrones de comportamiento demográfico. Los investigadores utilizan medidas como la mediana para entender el ingreso familiar típico, evitando que los valores extremos distorsionen la percepción general. En economía, los analistas emplean la desviación estándar para medir la volatilidad de los mercados financieros. Esta medida indica cuánto se alejan los precios de su media histórica, ofreciendo una visión rápida del riesgo. La biología también depende de estas técnicas para describir características de poblaciones biológicas. Los biólogos calculan la media de altura o peso en una especie para establecer líneas base comparativas entre grupos.
Dato curioso: La media aritmética puede ser engañosa. Si Bill Gates entra en una taberna con diez personas que ganan 50 dólares, la media de riqueza sube a miles, aunque nadie (excepto él) ha ganado nada. Por eso, la mediana suele ser más representativa en datos con "colas" largas.
Pero hay un matiz crítico. La estadística descriptiva solo describe lo que ya se ha observado. No permite predecir el futuro ni generalizar a toda una población sin ayuda de la estadística inferencial. Si mides la temperatura de diez pacientes, la media describe solo a esos diez. Afirmar que toda la ciudad tiene esa temperatura es un salto lógico que requiere inferencia. Esta limitación es la fuente principal de errores en la interpretación de datos. Los lectores a menudo confunden la muestra con la población total, sobreestimando la certeza de los resultados. Otro error común es la mala elección de gráficos. Usar un gráfico circular para comparar más de cinco categorías dificulta la lectura visual. Los histogramas son ideales para ver la distribución de frecuencias, pero pierden detalle si los intervalos son demasiado amplios o estrechos. La elección del eje Y en los gráficos de barras también puede manipular la percepción. Si el eje no comienza en cero, las diferencias parecen más grandes de lo que son. La transparencia en la presentación es tan importante como el cálculo correcto.
La precisión en la selección de medidas es esencial. La varianza, calculada como la media de las diferencias al cuadrado respecto a la media, cuantifica la dispersión. Su raíz cuadrada, la desviación estándar, devuelve la medida a la unidad original de los datos. Estas herramientas son complementarias. Ninguna mide sola la "historia completa" de un conjunto de datos. La combinación de tendencia central y dispersión ofrece una imagen más completa. Sin embargo, ninguna de estas métricas captura por sí sola la forma de la distribución o los valores atípicos. Los diagramas de caja son útiles para visualizar estos aspectos, mostrando la mediana, los cuartiles y los valores extremos en una sola figura. Esta representación visual ayuda a identificar asimetrías que los números solos pueden ocultar. La interpretación correcta requiere entender qué cuenta cada herramienta y qué deja fuera. La estadística descriptiva es un lenguaje, no una verdad absoluta. Su poder está en comunicar, no en probar.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la diferencia entre estadística descriptiva e inferencial?
La estadística descriptiva resume los datos que ya tienes (como calcular el promedio de notas de una clase). La estadística inferencial usa esos datos para hacer predicciones o generalizaciones sobre un grupo más grande (como predecir las notas de toda la universidad basándose en esa clase).
¿Cuándo debo usar la media y cuándo la mediana?
Usa la media cuando los datos están distribuidos de forma relativamente uniforme. Usa la mediana cuando hay valores extremos (outliers) que podrían distorsionar el promedio, como sucede frecuentemente con los salarios o los precios de la vivienda.
¿Qué es la desviación estándar y por qué importa?
La desviación estándar mide qué tan dispersos están los datos alrededor de la media. Una desviación estándar baja indica que los datos están agrupados cerca del promedio, mientras que una alta indica que están más esparcidos.
¿Puede la estadística descriptiva "mentir"?
Sí, si no se seleccionan bien las medidas. Por ejemplo, decir que el "promedio" de riqueza en un país es alto puede ser engañoso si unos pocos millonarios elevan la media, mientras que la mediana revela la realidad de la mayoría de la población.
¿Se necesita software para hacer estadística descriptiva?
No necesariamente. Para conjuntos pequeños, una calculadora o incluso papel y lápiz son suficientes. Sin embargo, para grandes volúmenes de datos, herramientas como Excel, R o Python son esenciales para procesar la información eficientemente.
Resumen
La estadística descriptiva proporciona las herramientas fundamentales para comprender datos mediante medidas de tendencia central (media, mediana, moda), dispersión (rango, varianza, desviación estándar) y forma (asimetría, curtosis). Estas métricas permiten resumir información compleja en indicadores claros y comparables.
Su aplicación es transversal en casi todas las disciplinas científicas y profesionales, sirviendo como base para análisis más complejos. Sin embargo, su eficacia depende de la correcta selección de las medidas según la naturaleza de los datos y el contexto, evitando así interpretaciones erróneas causadas por valores atípicos o distribuciones sesgadas.
Véase también
- Cálculo y análisis matemático
- Definición de geometría plana
- Tecnicatura Universitaria en Gestión Integral de Bioterios
- Álgebra abstracta
- Cómo funcionan los logaritmos
- Cálculo y geometría analítica
- Modelos de Lhermite
- Lema de Schwarz
Referencias
- «estadística descriptiva» en Wikipedia en español
- Descriptive statistics — Wolfram MathWorld
- Descriptive Statistics — National Institute of Standards and Technology (NIST)
- Estadística descriptiva — Instituto Nacional de Estadística (INE) España
- Descriptive Statistics — American Psychological Association (APA) Style Guide