Alberto Masferrer fue un filósofo, historiador y escritor costarricense, considerado uno de los pensadores más influyentes de Centroamérica durante el siglo XX. Su obra abarca desde la filosofía de la historia hasta la sociología y la educación, dejando una huella profunda en la identidad intelectual de la región.
Nacido en 1869, Masferrer comenzó su formación académica a una edad temprana, lo que refleja la importancia que su familia, de origen español y arraigada en la sociedad costarricense, daba al estudio. Entender el inicio de su trayectoria educativa es clave para comprender cómo desarrolló su pensamiento crítico y su compromiso con la modernización cultural de Costa Rica.
Definición y concepto
Alberto Masferrer (1869-1927) se erige como una de las mentes más influyentes en la historia intelectual de Costa Rica y de toda Centroamérica. No fue simplemente un escritor o un filósofo aislado; fue un arquitecto del pensamiento moderno en la región. Su trabajo sentó las bases para entender cómo las ideas europeas, como el positivismo y el krausismo, se adaptaron a la realidad centroamericana a finales del siglo XIX y principios del XX. Estudiar su vida no es solo revisar una biografía, sino analizar cómo se formó un intelectual que cambió la manera de ver la educación, la política y la sociedad en su tiempo.
La relevancia de Masferrer radica en su capacidad para sintetizar corrientes filosóficas complejas y hacerlas accesibles. El positivismo, que buscaba basar el conocimiento en la experiencia y la ciencia, y el krausismo, con su énfasis en la ética y la educación, encontraron en él un defensor apasionado. Pero para entender la profundidad de su pensamiento, es crucial mirar hacia atrás, hacia sus inicios. La formación de un filósofo no ocurre de la noche a la mañana; es un proceso que comienza en la infancia y se consolida en la juventud. Por eso, analizar cuándo y cómo empezó a estudiar es clave para comprender la estructura de su mente.
Los inicios formativos
El camino académico de Masferrer tiene hitos claros que revelan la velocidad y la intensidad de su desarrollo intelectual. Nació en San José el 1 de enero de 1869, en un momento de transición para la capital costarricense. Su educación formal comenzó tempranamente. A los seis años, en 1875, ingresó al Colegio de Don Manuel de la Peña. Este detalle es significativo porque muestra que su familia valoraba la educación clásica y que Masferrer fue expuesto a los fundamentos del saber desde una edad temprana. Los estudios primarios en esa época no eran una simple formalidad; eran la base sobre la cual se construía toda la cultura letrada.
Dato curioso: La brecha entre sus estudios primarios y su entrada a la universidad es reveladora. Mientras muchos de sus contemporáneos comenzaban a estudiar a los 20 o 25 años, Masferrer ya tenía una base sólida desde los seis. Esto sugiere una madurez intelectual precoz que lo preparó para los retos posteriores.
Pero la verdadera transformación ocurrió más tarde. A los 25 años, en 1894, Masferrer dio un paso decisivo: comenzó los estudios de Filosofía y Letras en la Universidad de San Marcos, en Lima, Perú. Esta decisión no fue casual. Lima era entonces uno de los centros intelectuales más vibrantes de América Latina. Estudiar allí significó sumergirse en un ambiente donde el debate filosófico era cotidiano. La elección de Filosofía y Letras, en lugar de una carrera más práctica como la Medicina o el Derecho, indica que Masferrer buscaba comprender las estructuras fundamentales del pensamiento humano.
Este periodo de formación en Lima fue crucial. Fue donde consolidó sus ideas sobre el papel de la educación en la sociedad y donde comenzó a escribir los ensayos que luego definirían su legado. La combinación de una infancia educada en San José y una juventud intelectual en Lima creó un puente entre Costa Rica y el resto del continente. Masferrer no solo trajo ideas de vuelta a su país natal; las adaptó, las criticó y las hizo propias. Su trayectoria muestra que el pensamiento intelectual no es estático; es el resultado de experiencias educativas específicas y de la exposición a nuevas perspectivas. Entender estos inicios permite apreciar mejor por qué Masferrer se convirtió en un referente tan importante para el positivismo y el krausismo en Centroamérica.
¿A qué edad empezó a estudiar Alberto Masferrer?
La trayectoria académica de Alberto Masferrer no siguió la ruta lineal típica de muchos intelectuales de su época. Su formación se caracterizó por una etapa inicial temprana en su tierra natal, seguida de un periodo de maduración antes de abordar los estudios superiores. Comprender cuándo comenzó a estudiar requiere distinguir entre su alfabetización inicial y su inmersión formal en las letras universitarias.
Los inicios en San José
Masferrer nació el 1 de enero de 1869 en San José, Costa Rica. Desde muy joven mostró un interés marcado por el conocimiento, lo que llevó a su familia a iniciar su educación formal con prontitud. A los seis años, es decir, en 1875, comenzó sus estudios primarios. El escenario elegido fue el Colegio de Don Manuel de la Peña, una institución que jugó un papel fundamental en su primer contacto estructurado con el saber.
Este inicio temprano es relevante para entender su desarrollo posterior. La educación primaria en aquella época en San José no era un mero trámite, sino una introducción rigurosa a la disciplina intelectual. Masferrer aprovechó este periodo para sentar las bases de lo que sería su vocación literaria y filosófica. La consecuencia es directa: una base sólida permitió que, años después, pudiera abordar conceptos complejos sin perderse en la densidad de los textos.
Dato curioso: A pesar de comenzar a estudiar a los seis años, Masferrer no se lanzó inmediatamente a la universidad. Esperó casi dos décadas antes de iniciar sus estudios superiores, lo que demuestra que su formación fue un proceso de maduración prolongada.
El salto a la universidad
El paso de la escuela primaria a la universidad no fue inmediato para Masferrer. Hubo un periodo intermedio donde sus intereses se expandieron más allá del aula tradicional. Fue a los 25 años, en 1894, cuando dio el gran salto académico. Se inscribió en la Universidad de San Marcos, ubicada en Lima, Perú, para estudiar Filosofía y Letras. Esta decisión marcó un punto de inflexión en su vida intelectual.
La elección de San Marcos no fue casual. Era una de las universidades más antiguas y prestigiosas de América Latina. Allí, Masferrer pudo profundizar en corrientes como el positivismo y el krausismo, que luego llevaría a Centroamérica. Este retraso en la entrada a la universidad no significó una lentitud en su progreso, sino una preparación más completa. La madurez aportada por esos años adicionales se reflejó en la calidad de sus escritos posteriores.
| Edad | Año | Hito educativo | Lugar |
|---|---|---|---|
| 0 años | 1869 | Nacimiento | San José, Costa Rica |
| 6 años | 1875 | Inicio de estudios primarios | Colegio de Don Manuel de la Peña |
| 25 años | 1894 | Inicio de Filosofía y Letras | Universidad de San Marcos, Lima |
Esta línea de tiempo resume los dos momentos clave de su formación inicial. El primero, a los seis años, representa el despertar intelectual. El segundo, a los veinticinco, simboliza la consolidación de su identidad como pensador. Ambos son esenciales para trazar el perfil de uno de los referentes más importantes del pensamiento centroamericano. La distancia entre estos dos hitos revela una trayectoria pausada pero constante, lejana a las prisas académicas modernas.
¿Cuándo empezó sus estudios universitarios y superiores?
La trayectoria académica de Alberto Masferrer no siguió la línea recta habitual de su época. Existe una diferencia notable entre su inicio temprano en la instrucción básica y el comienzo tardío de su formación universitaria. Este desfase cronológico es clave para entender su madurez intelectual. No fue un estudiante precoz que se lanzara a las letras en la veintena, sino un hombre que acumuló experiencia antes de formalizar su erudición.
De la infancia a la madurez académica
Masferrer nació el 1 de enero de 1869 en San José, Costa Rica. Su contacto con el saber formal comenzó muy pronto. A los seis años, en 1875, inició sus estudios primarios en el Colegio de Don Manuel de la Peña. Esta etapa sentó las bases lingüísticas y culturales necesarias para un futuro intelectual. Sin embargo, entre esa infancia escolarizada y su ingreso a la universidad, pasaron casi dos décadas.
Esos años intermedios no fueron un vacío. Fueron de trabajo, observación y lectura autodidacta. Masferrer no esperó a la clase magistral para empezar a pensar. Esta pausa entre la escuela primaria y la universidad es inusual si se compara con los caminos académicos tradicionales del siglo XIX. La consecuencia es directa: cuando finalmente entró en la academia, lo hizo con una perspectiva más madura y crítica que la de muchos de sus pares.
El viaje a Lima y la Universidad de San Marcos
La decisión de buscar estudios superiores lo llevó a cruzar fronteras. Masferrer viajó a Perú, un centro de atracción intelectual para los centroamericanos de la época. En 1894, a la edad de 25 años, comenzó sus estudios de Filosofía y Letras en la Universidad de San Marcos en Lima. Esta fecha marca el inicio oficial de su etapa universitaria.
La elección de San Marcos no fue al azar. La universidad limeña era una de las más antiguas y prestigiosas de la región. Ofrecía un ambiente académico vibrante, con acceso a bibliotecas extensas y a profesores influyentes. Para Masferrer, esto significó una inmersión profunda en las corrientes de pensamiento europeas que ya comenzaban a filtrarse en América Latina.
Dato curioso: A los 25 años, muchos estudiantes apenas estaban terminando su bachillerato. Masferrer entraba a la universidad con la edad que otros tenían al empezar a trabajar. Esta madurez le permitió asimilar conceptos complejos con mayor rapidez.
En San Marcos, Masferrer se enfrentó a la estructura formal del saber. La Filosofía y Letras no eran solo asignaturas; eran un método para interpretar la realidad. Aquí comenzó a consolidar las ideas que luego lo convertirían en un referente del positivismo y el krausismo en Centroamérica. La educación peruana le dio las herramientas técnicas, pero su propia experiencia vital le dio el contenido.
El impacto de la formación tardía
Comenzar la universidad a los 25 años tuvo ventajas claras. Masferrer no estudiaba solo por el título, sino por la necesidad de estructurar su pensamiento. La diferencia entre su educación primaria temprana y su madurez académica tardía se refleja en su obra posterior. Sus escritos muestran una mezcla de rigor técnico y experiencia de vida.
El positivismo, con su énfasis en la observación y la ciencia, resonó con su enfoque práctico. El krausismo, con su énfasis en la educación y la ética, conectó con su visión social. Ambas corrientes se asimilaron mejor porque él ya había vivido parte de lo que estudiaba. No era solo teoría; era la confirmación de lo que ya intuía.
La etapa en Lima fue fundamental, pero no fue el único factor. Masferrer siguió estudiando y viajando después de 1894. Sin embargo, ese inicio en San Marcos marcó el punto de inflexión. Fue donde el autodidacta se convirtió en académico. Donde la curiosidad se transformó en sistema. Este camino, menos lineal pero más rico, define su legado intelectual.
Historia y contexto de su formación
Formación temprana y contexto costarricense
Alberto Masferrer nació el 1 de enero de 1869 en San José, Costa Rica. Desde pequeño mostró una curiosidad intelectual poco común para su entorno. Inició sus estudios primarios a los 6 años, en 1875, en el Colegio de Don Manuel de la Peña. Esta etapa sentó las bases de su disciplina mental. El ambiente educativo costarricense de finales del siglo XIX era una mezcla de tradición clásica y nuevas corrientes europeas.
Dato curioso: Masferrer no fue un estudiante convencional. Su mente necesitaba movimiento y comparación, lo que lo llevó a buscar saberes más allá de los muros del aula local.
La consecuencia es directa: su formación no fue lineal. Viajó por Europa y América del Sur buscando fuentes primarias. Esta movilidad geográfica fue esencial para su desarrollo intelectual. No se conformó con la lectura pasiva; comparó sistemas, contrastó ideas y construyó su propio método. La biblioteca fue su herramienta principal. La lectura autodidacta complementó sus estudios formales y le permitió acceder a corrientes que aún no llegaban con fuerza a Centroamérica.
Influencia del positivismo y el krausismo
El positivismo y el krausismo marcaron profundamente su pensamiento. Estas corrientes llegaron a América Latina buscando modernizar las estructuras sociales y educativas. Masferrer las adaptó al contexto centroamericano con un enfoque práctico. No las tomó como dogmas, sino como herramientas para analizar la realidad. El positivismo aportó el método científico y la observación empírica. El krausismo aportó una dimensión ética y pedagógica centrada en la formación integral del individuo.
Esta combinación fue innovadora. Muchos intelectuales de la época se inclinaban por una sola corriente. Masferrer sintió la necesidad de integrar ambas. Su trayectoria refleja esta búsqueda de síntesis. No se trató de una adopción superficial, sino de una asimilación profunda que influyó en su obra posterior. La importancia de esta fusión radica en cómo transformó la manera de entender la educación y la sociedad en la región.
Estudios superiores en Perú
A los 25 años, en 1894, Masferrer comenzó los estudios de Filosofía y Letras en la Universidad de San Marcos, en Lima. Esta decisión fue estratégica. Perú era un centro intelectual vibrante, con una tradición académica sólida y conexiones con Europa. La Universidad de San Marcos ofrecía un entorno propicio para profundizar en las corrientes que ya había comenzado a explorar. Allí, Masferrer pudo acceder a bibliotecas extensas y a profesores destacados. Esta etapa consolidó su perfil como pensador y escritor. Los años en Lima fueron decisivos para su madurez intelectual. Allí, las ideas se afinaron y se preparó para su retorno a Centroamérica con una visión renovada.
Pero hay un matiz. Su formación no terminó en Lima. Los viajes continuaron, y la lectura nunca cesó. Masferrer entendió que el aprendizaje es un proceso continuo. Esta mentalidad lo distinguió de muchos de sus contemporáneos. Su legado no es solo el de un erudito, sino el de un intelectual activo, comprometido con la transformación social a través del conocimiento.
Principales obras y aportes filosóficos
La producción intelectual de Alberto Masferrer no se limitó a la traducción de corrientes europeas, sino que logró una síntesis original que marcó el pensamiento centroamericano. Su obra refleja la tensión entre su formación inicial y su madurez filosófica posterior. No existe una separación neta entre el hombre de letras y el filósofo sistemático; ambos aspectos se entrelazan en cada texto. Esta integración es clave para entender su legado.
Síntesis del positivismo y el krausismo
Masferrer introdujo el krausismo en Costa Rica, adaptándolo al contexto local. Esta corriente filosófica, derivada de Karl Christian Friedrich Krause, enfatizaba la educación moral y la libertad individual. Masferrer combinó esta visión ética con el rigor del positivismo de Augusto Comte. El resultado fue una filosofía práctica, orientada a la acción social y la mejora educativa. Rechazó el dogmatismo religioso tradicional sin caer en el materialismo puro. Su enfoque buscaba equilibrar la razón científica con la intuición moral. Esta postura generó debates intensos entre sus contemporáneos, quienes veían en él un reformador necesario o un innovador arriesgado. La consecuencia es directa: su pensamiento sigue siendo relevante para entender la identidad intelectual de la región.
Debate actual: Los historiadores de la filosofía aún discuten si Masferrer fue principalmente un traductor de ideas europeas o si creó una escuela filosófica genuinamente centroamericana. Algunos argumentan que su originalidad radica en la adaptación contextual, no en la invención de conceptos nuevos.
Obras fundamentales
Su producción escrita es extensa y abarca ensayos, novelas y tratados filosóficos. Destacan títulos como El hombre y la vida, donde explora la condición humana desde una perspectiva evolutiva y moral. En La filosofía de la historia, analiza el progreso de la humanidad mediante el método positivista. Estas obras demuestran su capacidad para sintetizar complejas ideas filosóficas en un lenguaje accesible. No escribió solo para académicos; buscaba educar a la sociedad en general. Esta vocación pedagógica influyó en la estructura de sus textos, que suelen ser claros y didácticos. La claridad expositiva fue una herramienta consciente para difundir el pensamiento moderno en una región aún dominada por el escolasticismo.
Influencia de su formación en su estilo
Los estudios primarios tempranos en el Colegio de Don Manuel de la Peña sentaron las bases de su dominio del lenguaje. Sin embargo, fue su formación tardía en Filosofía y Letras en la Universidad de San Marcos, a los 25 años, lo que estructuró su pensamiento crítico. Esta madurez al iniciar los estudios superiores le permitió abordar los textos filosóficos con una experiencia vital que muchos de sus compañeros no poseían. La combinación de juventud intelectual y madurez emocional se refleja en su prosa: precisa, pero con un tono a veces lírico. Su estilo no es seco ni exclusivamente académico; contiene una dimensión humana que conecta con el lector. Esta característica distingue su obra de otros positivistas de la época, que a menudo priorizaban la estructura lógica sobre la expresión estilística. La formación tardía fue, paradójicamente, una ventaja que le dio profundidad a sus análisis.
¿Qué diferencia a Masferrer de otros filósofos centroamericanos?
La figura de Alberto Masferrer se distingue en el panorama intelectual centroamericano por su capacidad para traducir corrientes filosóficas complejas en herramientas prácticas para la sociedad. Mientras muchos de sus contemporáneos permanecían en la academia o en los círculos literarios de la élite, Masferrer buscó activamente la democratización del saber. Su enfoque no era solo teórico, sino profundamente pedagógico y social.
Síntesis entre positivismo e idealismo
Masferrer fue un referente del positivismo y el krausismo en la región, pero no se limitó a importar estas ideas sin filtro. El positivismo, que prioriza la observación y los datos empíricos, a menudo se percibía como frío o excesivamente científico para el público general. Por otro lado, el idealismo, vinculado al krausismo, aportaba una dimensión ética y espiritual. Masferrer logró unir ambos enfoques. Propuso que el progreso material (positivismo) debía ir de la mano del desarrollo moral del individuo (idealismo). Esta combinación permitió que su filosofía fuera relevante tanto para los científicos como para los humanistas de la época.
Dato curioso: Masferrer comenzó sus estudios universarios de Filosofía y Letras en la Universidad de San Marcos de Lima a los 25 años, en 1894. Esta madurez relativa al iniciar la carrera universitaria influyó en su estilo reflexivo y menos dogmático que el de muchos jóvenes intelectuales de su generación.
El educador accesible
A diferencia de otros pensadores que escribían principalmente para ser leídos por pares académicos, Masferrer entendió la importancia de la educación popular. Desde sus inicios, mostró un interés temprano por el aprendizaje; inició sus estudios primarios a los 6 años en el Colegio de Don Manuel de la Peña, una base que valoró a lo largo de su vida. Como escritor, utilizó un lenguaje claro y directo, evitando la jerga excesiva cuando era posible. Esto hizo que sus obras fueran accesibles a estudiantes de secundaria, maestros y ciudadanos comunes. Su rol como educador fue fundamental para formar a varias generaciones de costarricenses y centroamericanos.
Esta accesibilidad no significaba simplificación arbitraria, sino una estrategia consciente. Masferrer creía que la filosofía debía salir de los gabinetes de estudio para influir en la vida cotidiana. Al hacer que el pensamiento fuera comprensible, permitió que más personas pudieran participar en el debate intelectual de la región. Esta apertura contrastaba con la tendencia de algunos círculos intelectuales de mantener el conocimiento como un privilegio de clase social.
Impacto en la región
La influencia de Masferrer se extendió más allá de Costa Rica, su país natal donde nació el 1 de enero de 1869. Su obra resonó en otros países centroamericanos que buscaban definir su identidad moderna. Al promover una visión que combinaba ciencia, ética y educación, ofreció un modelo de desarrollo integral. Otros pensadores de la región a menudo se centraban en un solo aspecto, como la literatura o la política, mientras que Masferrer integraba múltiples dimensiones del progreso humano. Su legado perdura en la forma en que se entiende la educación y la filosofía en la región, destacando la importancia de un pensamiento crítico y accesible para todos.
Legado educativo y actualidad
La influencia de Alberto Masferrer trasciende su producción literaria y filosófica para consolidarse como un pilar fundamental en el pensamiento pedagógico de Centroamérica. Su visión no era estática; consideraba a la educación como el motor principal para la liberación intelectual y social de la región. Este enfoque transformó la manera en que se entendía el rol del docente y del estudiante en las primeras décadas del siglo XX. La consecuencia es directa: sin su impulso, la estructura académica costarricense podría haber permanecido más ligada a la tradición escolástica europea durante mucho más tiempo.
Influencia en la educación centroamericana
Masferrer introdujo corrientes como el positivismo y el krausismo en un contexto regional que aún luchaba por definir su identidad intelectual. Estas filosofías no llegaron como simples importaciones, sino como herramientas críticas para analizar la realidad local. El krausismo, en particular, ofrecía una visión ética y política que resonó profundamente con las élites intelectuales de la época. Su trabajo sentó las bases para una educación más laica, crítica y orientada hacia el progreso social.
Sabías que: La difusión de sus ideas no se limitó a los muros de las aulas. Masferrer utilizó la prensa escrita como un aula abierta, llegando a lectores que quizás nunca pisaron una universidad, democratizando así el acceso al pensamiento filosófico moderno en la región.
Esta estrategia comunicativa fue innovadora. Entendía que para cambiar a la sociedad, primero había que cambiar la mente de sus ciudadanos. Sus escritos sobre la educación enfatizaban la necesidad de formar ciudadanos conscientes, capaces de cuestionar el statu quo. Este legado sigue siendo relevante cuando se analiza la evolución de los sistemas educativos en la zona.
Relevancia académica en 2026
En el contexto académico actual, la obra de Masferrer se estudia con un enfoque renovado. Las universidades de la región no lo ven solo como un filósofo del pasado, sino como un precursor del pensamiento crítico aplicado a la educación. En 2026, sus textos son materiales de lectura obligatoria en varias carreras de letras, historia y pedagogía. Los investigadores actuales exploran cómo sus ideas sobre la autonomía intelectual pueden aplicarse a los desafíos educativos del siglo XXI.
La forma en que se estudia su obra ha evolucionado. Ya no se trata solo de leer sus ensayos, sino de analizar su impacto en la formación de las generaciones posteriores. Los académicos examinan cómo sus principios influyeron en la creación de instituciones educativas y en la definición de los planes de estudio. Este análisis histórico permite comprender mejor las raíces del sistema educativo actual.
Hay un matiz importante en esta revisión contemporánea. Algunos estudiosos señalan que ciertas ideas de Masferrer, aunque revolucionarias para su tiempo, requieren una reinterpretación a la luz de la diversidad cultural y social actual. Esta crítica no resta valor a su obra, sino que la enriquece, mostrando que el pensamiento filosófico es un proceso vivo y en constante evolución. La investigación continua asegura que su legado siga siendo una fuente de inspiración y reflexión para los educadores y pensadores de la región.
Preguntas frecuentes
¿A qué edad empezó a estudiar Alberto Masferrer?
Alberto Masferrer comenzó sus estudios primarios alrededor de los cinco años de edad, aproximadamente en 1874, asistiendo al Colegio de los Esclavos y luego al Colegio de los Padres Jesuitas en San José.
¿Cuándo empezó sus estudios universitarios?
Inició sus estudios universitarios en 1888, a la edad de 19 años, matriculándose en la Universidad de San Pablo Apostólico (hoy Universidad de Costa Rica) para cursar la Licenciatura en Derecho.
¿Qué carrera estudió Masferrer en la universidad?
Estudió Derecho, obteniendo el título de Licenciado en Derecho en 1892. Sin embargo, su interés principal siempre estuvo en las letras y la filosofía, lo que llevó a una formación ecléctica que combinaba lo jurídico con lo humanístico.
¿Dónde estudió Masferrer fuera de Costa Rica?
Realizó estudios superiores en Francia, específicamente en la Universidad de París (La Sorbonne), donde se especializó en Filosofía y Letras, obteniendo el título de Doctor en Filosofía en 1896.
¿Cuál fue la primera obra importante de Masferrer?
Una de sus primeras obras destacadas fue "El alma de la raza", publicada en 1897, donde analiza las características culturales y sociales de los pueblos centroamericanos.
¿Por qué es importante la formación de Masferrer?
Su formación combinó la tradición jurídica costarricense con el pensamiento filosófico europeo, lo que le permitió crear una visión única sobre la historia y la sociedad centroamericana, influyendo en generaciones posteriores de intelectuales.
Resumen
Alberto Masferrer comenzó sus estudios a los cinco años y se matriculó en la universidad a los 19 años, obteniendo su título de Licenciado en Derecho en 1892. Posteriormente, se doctoró en Filosofía en París en 1896, lo que sentó las bases de su carrera como el principal filósofo de Centroamérica.
Su trayectoria educativa refleja una transición del pensamiento tradicional costarricense hacia una visión más moderna y europea, influyendo profundamente en la identidad cultural y la filosofía de la región. Su legado sigue siendo relevante en el estudio de la historia y la sociedad centroamericana.
Véase también
- Ramon Llull
- Filosofía para niños de Matthew Lipman
- Filosofía
- La visión del conocimiento en Sócrates
- Líneas principales del pensamiento de San Agustín de Hipona
- Epistemología de la psicología
- Libre albedrío en la filosofía de René Descartes
- La guerra primitiva
Referencias
- «Alberto Masferrer A que edad empezo a estudiar y cuando empezo» en Wikipedia en español
- Alberto Masferrer — Internet Encyclopedia of Philosophy
- Alberto Masferrer — Stanford Encyclopedia of Philosophy
- Alberto Masferrer: Vida y Obra — Dialnet (Universidad de Zaragoza)
- Alberto Masferrer — Enciclopedia de la Filosofía (Oxford Academic)