La anatomía topográfica, también conocida como anatomía regional o por regiones, es la disciplina que estudia la disposición espacial de las estructuras anatómicas en el cuerpo humano, agrupándolas según su ubicación geográfica relativa en lugar de su clasificación funcional. A diferencia de la anatomía sistemática, que analiza órganos aislados como el corazón o el pulmón, esta rama examina cómo los huesos, músculos, nervios y vasos sanguíneos se relacionan entre sí dentro de una zona específica, como el abdomen o la cavidad torácica.
Este enfoque es fundamental para la formación médica y quirúrgica porque refleja la realidad clínica: cuando un cirujano abre una región del cuerpo, encuentra múltiples sistemas trabajando simultáneamente. Comprender las vecindades anatómicas permite predecir qué estructuras podrían lesionarse durante una intervención y cómo una patología en un órgano puede afectar a sus vecinos inmediatos.
Definición y concepto
La anatomía topográfica, también conocida como anatomía regional o descriptiva, es la rama de la anatomía humana que estudia las estructuras corporales agrupándolas por regiones anatómicas específicas. A diferencia de la anatomía sistémica, que examina cada sistema orgánico (como el digestivo o el nervioso) de forma aislada a lo largo de todo el cuerpo, la anatomía topográfica analiza cómo coexisten y se relacionan espacialmente los órganos, vasos sanguíneos, nervios y músculos dentro de un mismo espacio limitado, como el abdomen o la cavidad torácica.
El término proviene del griego topos, que significa "lugar", y graphia, "descripción". Esta disciplina se centra en la ubicación precisa y las relaciones vecinales entre las estructuras. Comprender estas relaciones es fundamental para la cirugía, donde la precisión espacial determina el éxito de una intervención. Por ejemplo, al operar la vesícula biliar, el cirujano debe conocer exactamente dónde pasan la vena porta y el conducto hepático para evitar lesiones colaterales.
Diferencias con la anatomía sistémica
La distinción entre la visión topográfica y la sistémica es crucial para la formación médica. La anatomía sistémica es ideal para entender la función global de un órgano. Estudiar el corazón como parte del sistema circulatorio permite comprender su función de bombeo desde el ventrículo derecho hasta la aurícula izquierda. Sin embargo, esta visión a menudo ignora qué otras estructuras comparten el mismo espacio físico.
La anatomía topográfica, en cambio, ofrece una visión tridimensional y relacional. Al estudiar el corazón en su contexto regional (la cavidad pericárdica dentro del tórax), se analiza cómo el pulmón izquierdo se adosa a su cara, cómo el nervio frénico derecho lo recorre y cómo la vena cava superior desemboca en la aurícula derecha. Esta aproximación responde a la pregunta: "¿Qué hay alrededor de esta estructura y cómo afecta su función o accesibilidad?"
Dato curioso: La necesidad de una visión topográfica surgió con la cirugía. Mientras que la anatomía sistémica fue dominante en la época de Andrés Vesalio en el siglo XVI, la anatomía regional ganó fuerza con la disección de regiones específicas para la cirugía, como el trabajo de Hermann von Meyer en el siglo XIX.
Importancia clínica y aplicación práctica
La relevancia de la anatomía topográfica radica en su aplicación directa en el diagnóstico y el tratamiento. En la imagenología médica, como la tomografía computarizada o la resonancia magnética, las estructuras se observan en cortes transversales. Sin un conocimiento topográfico, una mancha blanca en una radiografía podría ser difícil de identificar sin saber qué estructuras vecinas la rodean.
Además, esta disciplina es esencial para comprender la compresión de nervios y vasos. Si un tumor crece en el hueco submandibular, la anatomía topográfica predice qué nervios (como el lingual o el hipoglosico) podrían verse afectados y cómo cambiaría la sensibilidad o el movimiento de la lengua. Esta capacidad de predecir efectos secundarios basados en la proximidad espacial es lo que distingue a la anatomía topográfica como una herramienta clínica indispensable.
En resumen, la anatomía topográfica transforma el cuerpo humano de un conjunto de sistemas funcionales a un mapa espacial complejo. Esta perspectiva permite a los profesionales de la salud navegar por la complejidad anatómica con mayor precisión, reduciendo la incertidumbre en procedimientos diagnósticos y quirúrgicos. La comprensión de las relaciones vecinales es tan importante como conocer la función individual de cada órgano.
¿Qué diferencia la anatomía topográfica de la sistemática?
La distinción entre anatomía sistemática y topográfica no es una mera cuestión de preferencia, sino de estrategia de aprendizaje. Ambas disciplinas estudian el mismo cuerpo humano, pero lo hacen bajo lentes radicalmente distintos que determinan cómo se organiza la información y cómo se recupera en el momento crítico de una intervención. Entender esta diferencia es fundamental para pasar de memorizar nombres a visualizar relaciones espaciales complejas.
Enfoque sistemático: El estudio por unidades funcionales
La anatomía sistemática agrupa las estructuras según su función fisiológica. Se estudia el sistema digestivo completo, desde la boca hasta el ano, a menudo aislando el órgano del entorno inmediato para analizar su histología y vascularización. Este método es excelente para comprender la función, pero puede dejar al estudiante con una visión fragmentada del espacio corporal. Se sabe cómo funciona el hígado, pero no necesariamente qué nervio lo inerva al pasar por la cavidad abdominal junto a la vena cava.
Enfoque topográfico: El estudio por regiones espaciales
La anatomía topográfica, o regional, divide el cuerpo en áreas delimitadas anatómicamente. En la cavidad abdominal, por ejemplo, se analizan simultáneamente fragmentos del sistema digestivo, el sistema urinario y partes del sistema nervioso. La clave aquí es la relación: qué estructura está por delante, por detrás o lateralmente a otra. Esta visión es crucial en cirugía, donde el cirujano no opera solo un órgano, sino que navega a través de un espacio compartido por múltiples sistemas.
La consecuencia es directa: la topografía prioriza la ubicación relativa sobre la función aislada.
| Criterio | Anatomía Sistemática | Anatomía Topográfica |
|---|---|---|
| Enfoque principal | Función fisiológica (sistemas) | Ubicación espacial (regiones) |
| Método de disección | Aislamiento de órganos por sistema | Desglose capa por capa en una zona |
| Utilidad clínica | Diagnóstico funcional y fisiopatología | Planificación quirúrgica y cirugía |
| Ejemplo de estudio | Todo el sistema musculoesquelético | La fosa antecubital del brazo |
Dato curioso: Aunque la anatomía topográfica es más reciente en la educación médica formal, su origen se remonta a los cirujanos de la Edad Media que necesitaban saber exactamente qué cortar para no sangrar en exceso, priorizando la "vecindad" de las estructuras sobre su función aislada.
La integración de ambos enfoques es lo que define al anatómico experto. La sistemática proporciona el "qué" y el "por qué" funcional, mientras que la topografía aporta el "dónde" y el "cómo" espacial. Ninguna es superior en absoluto; su potencia reside en la complementariedad. Un médico que solo conoce la sistemática puede perderse en el quirófano; uno que solo conoce la topografía puede olvidar la función del órgano que está manipulando.
Principios fundamentales y planos de referencia
La descripción precisa del cuerpo humano exige un sistema de coordenadas compartido. Sin estos puntos de referencia, términos como "arriba" o "adelante" serían subjetivos, dependiendo de si el paciente está de pie, boca arriba o incluso de lado. La anatomía topográfica establece un lenguaje estandarizado basado en la posición anatómica estándar: el cuerpo erguido, mirando hacia adelante, con los brazos a los lados y las palmas de las manos hacia delante. Este marco es la base para definir los planos de corte y los ejes espaciales.
Planos de referencia anatómica
Los planos son superficies imaginarias que dividen el cuerpo en secciones para facilitar la visualización tridimensional. Los tres principales son perpendiculares entre sí, creando una cuadrícula tridimensional.
- Plano sagital: Divide el cuerpo en porciones izquierda y derecha. El plano sagital medio (o mediano) pasa exactamente por la línea media, creando dos mitades simétricas. Los planos parasagitales son paralelos al medio pero lo dividen de forma asimétrica.
- Plano coronal (o frontal): Separa el cuerpo en porciones anterior (ventral) y posterior (dorsal). Imagina una ventana que mira de frente al paciente; todo lo que hay delante y detrás de esa ventana está en este plano.
- Plano transversal (o horizontal): Corta el cuerpo en segmentos superiores e inferiores. Es como rebanar un pan de molde; cada rebanada muestra una vista de arriba hacia abajo de los órganos internos en ese nivel específico.
Dato curioso: La elección del plano de corte en una resonancia magnética o una tomografía computarizada depende totalmente de qué órgano se esté estudiando. Por ejemplo, el lóbulo temporal del cerebro se visualiza mejor en el plano coronal, mientras que el tronco encefálico destaca en el plano sagital. Ningún plano es "mejor" por defecto; cada uno revela relaciones espaciales distintas.
Ejes y términos de posición relativa
Más allá de los cortes, los ejes definen la dirección del movimiento y la ubicación relativa de las estructuras. Es crucial distinguir entre términos absolutos y relativos. Por ejemplo, "superior" e "inferior" funcionan bien para el tronco, pero en las extremidades se sustituyen por "proximal" (más cerca del punto de fijación al tronco) y "distal" (más lejos). La mano es distal al codo, pero el codo es proximal a la mano.
Otro par fundamental es "medial" y "lateral". Medial indica cercanía a la línea media del cuerpo (la nariz es medial a los ojos), mientras que lateral indica lejanía (los hombros son laterales al pecho). En la piel y las capas profundas, usamos "superficial" (cercano a la superficie) y "profundo" (alejado de la superficie). La vena cava es profunda respecto a la piel del abdomen, pero superficial respecto a la columna vertebral.
Relaciones espaciales: vecindad y superposición
La topografía no solo nombra, sino que relaciona. Tres conceptos definen cómo interactúan las estructuras vecinas:
La vecindad indica que dos órganos están cerca, pero no necesariamente se tocan. El estómago es vecino del hígado. La contigüidad implica contacto directo; la pleura parietal es contigua a la caja torácica. Finalmente, la superposición es crítica en diagnósticos por imagen bidimensionales (como la radiografía simple), donde una estructura se proyecta sobre otra. El corazón se superpone a la columna vertebral en una radiografía de tórax, lo que puede ocultar patologías si no se entiende esta relación.
Comprender estas relaciones permite al estudiante pasar de memorizar nombres a visualizar el espacio. Un error común es confundir la posición anatómica con la posición funcional (como al caminar). La topografía siempre regresa a la posición estándar para mantener la coherencia. Dominar estos principios es el primer paso para navegar con seguridad por la complejidad del cuerpo humano.
Historia y evolución del enfoque regional
El estudio del cuerpo humano ha experimentado una transformación conceptual fundamental a lo largo de los siglos. En la Edad Media y el Renacimiento, la anatomía se enseñaba principalmente mediante la disección sistemática. Este enfoque consistía en estudiar cada sistema por separado: primero los huesos, luego los músculos, después los vasos y finalmente los nervios. Andrés Vesalio consolidó este método con su obra De humani corporis fabrica en 1543. Su enfoque era esencialmente morfológico y descriptivo, ideal para entender la estructura individual de cada órgano, pero menos útil para comprender cómo interactuaban entre sí en el espacio tridimensional.
La necesidad de un enfoque más espacial surgió con la evolución de la cirugía. A medida que las intervenciones quirúrgicas se volvían más complejas, los cirujanos necesitaban saber qué estructuras encontraban al abrir una región específica del cuerpo. No bastaba con saber cómo era el músculo pectoral mayor; era crucial saber qué vasos y nervios lo cruzaban en la axila. Esta transición marcó el paso de la anatomía descriptiva a la anatomía topográfica o regional.
El auge de la topografía en el siglo XIX
Durante el siglo XIX, la medicina experimentó una revolución impulsada por la cirugía moderna y los avances en la visualización interna. La introducción de la anestesia y la antisepsia permitió operaciones más largas y profundas. Los cirujanos necesitaban un mapa preciso de las relaciones espaciales para evitar lesiones colaterales. La anatomía ya no era solo un ejercicio académico, sino una herramienta clínica inmediata.
La llegada de la radiología, con el descubrimiento de los rayos X por Wilhelm Röntgen a finales del siglo XIX, añadió una nueva dimensión. Por primera vez, se podía ver el interior del cuerpo sin abrirlo completamente. Esto reforzó la necesidad de entender las superposiciones de estructuras, un concepto central de la topografía anatómica. La relación entre la profundidad y la proyección se volvió crítica para el diagnóstico.
Dato curioso: La famosa frase de Sir Charles Bell, "La anatomía es la reina de la medicina", ganó un nuevo significado con la topografía. Ya no se trataba solo de nombrar las partes, sino de entender su vecindad. La consecuencia es directa: saber dónde está el nervio ciático determina el éxito de una inyección glútea.
Autores clave como Henry Gray en Inglaterra y Léon Testut en Francia fueron fundamentales para consolidar este método regional. Sus tratados no solo describían las estructuras, sino que detallaban sus relaciones vecinas, sus niveles de profundidad y sus variaciones frecuentes. Gray, con su Anatomía descriptiva y quirúrgica, organizó el cuerpo en regiones como la cabeza, el cuello, el tórax y el abdomen, facilitando el aprendizaje para estudiantes y clínicos. Este enfoque sigue siendo la base de la enseñanza anatómica actual, integrando la precisión sistémica con la utilidad espacial de la topografía.
Métodos de estudio y técnicas de disección
El estudio de la anatomía topográfica requiere pasar de la observación estática a la comprensión dinámica de las relaciones espaciales. Tradicionalmente, esto se lograba mediante la disección manual, pero hoy integra tecnologías de imagen avanzadas. El objetivo no es solo nombrar las estructuras, sino entender cómo interactúan cuando se mueven, se inflaman o se comprimen.
Principios de la disección estratigráfica
La técnica fundamental es la disección por capas, también conocida como disección estratigráfica. En lugar de extraer órganos enteros de inmediato, el anatomista avanza de superficial a profundo, respetando los planos naturales del cuerpo. Este método revela la secuencia lógica de las estructuras que un cirujano encuentra al abrir una cavidad.
Dato curioso: El concepto de "estratos" en anatomía imita a la geología. Al igual que las capas de tierra revelan la historia del terreno, las capas anatómicas revelan la historia evolutiva y funcional de una región corporal.
Los estratos anatómicos típicos incluyen, en orden descendente: la piel (cutis), el tejido subcutáneo (hipodermis), la fascia superficial y profunda, el músculo, el tejido conectivo periórgánico y, finalmente, el órgano diana. Cada capa actúa como una barrera o un conducto. Por ejemplo, la fascia no es solo una lámina elástica; separa los grupos musculares y permite que deslicen uno sobre otro sin fricción excesiva.
Para que estos tejidos mantengan su relación espacial durante semanas o meses, se utilizan fijadores químicos. El formol al 10% es el estándar de oro. Su función principal es la polimerización de las proteínas, creando una red rígida que evita la putrefacción. Sin este paso, los tejidos blandos colapsarían, y las relaciones topográficas se perderían en una masa homogénea.
La imagenología como disección virtual
La anatomía topográfica moderna no vive solo en la mesa de disección. La Tomografía Computarizada (TAC) y la Resonancia Magnética (RMN) funcionan como una "disección virtual". Permiten visualizar las capas sin alterar la continuidad de los tejidos, algo imposible con el bisturí sin destruir la muestra.
En la TAC, la densidad de los tejidos se mide en Unidades Hounsfield (UH). El hueso aparece blanco brillante (alta densidad), mientras que el aire en los pulmones es casi negro (baja densidad). Esto es crucial para la topografía torácica y abdominal. En cambio, la RMN destaca la composición hídrica y grasa, ofreciendo un contraste superior para los tejidos blandos como los músculos y los nervios.
La integración de ambas técnicas permite a los estudiantes navegar por el cuerpo en tres dimensiones. Se puede "eliminar" virtualmente la piel y la fascia para ver el músculo subyacente, o rotar el órgano para observar sus caras no visibles en una disección clásica. Esta capacidad de superposición es lo que define la precisión actual en cirugía mínimamente invasiva.
La consecuencia es directa: el anatomista ya no solo memoriza qué está junto a qué, sino cómo se ven esas relaciones bajo diferentes condiciones de iluminación (densidad) y corte (plano sagital, coronal o axial). Esta visión multicapa reduce los errores quirúrgicos y mejora la planificación preoperatoria.
Aplicaciones clínicas y correlación quirúrgica
La anatomía topográfica no es solo un ejercicio académico de memorizar posiciones; es el mapa de navegación del cirujano. En quirófano, cada milímetro cuenta y la relación espacial entre estructuras determina el éxito o el fracaso de una intervención. El conocimiento profundo de las vecindades anatómicas permite al médico anticipar obstáculos, elegir la vía de acceso más segura y, sobre todo, minimizar las lesiones iatrogénicas, es decir, aquellas lesiones causadas por el propio acto médico.
El triángulo de Erb y el nervio accesorio
Un ejemplo clásico de la importancia de la topografía en la región del cuello es la relación entre la vena yugular interna y el nervio accesorio (XI par craneal). Durante una disección del cuello, como en una esiotomía o en la colocación de una vía central, el cirujano debe identificar el triángulo de Erb. Este espacio anatómico está delimitado por el borde posterior del músculo esternocleidomastoideo, el músculo escaleno anterior y la vena yugular interna.
Dato curioso: El nervio accesorio suele cruzar la vena yugular interna en un punto específico, a menudo descrito como la unión del tercio superior con el tercio medio del músculo esternocleidomastoideo. Esta relación es tan constante que se usa como punto de referencia fiable.
Si el cirujano conoce esta topografía, puede elevar ligeramente la vena yugular interna para visualizar el nervio accesorio antes de pinchar o disecar. Ignorar esta relación puede resultar en una parálisis del músculo trapecio, provocando la caída del hombro y limitando la elevación del brazo del paciente. La prevención de esta lesión depende enteramente de la visión espacial de las estructuras subyacentes.
La fosa hepática y el riesgo biliar
En la cavidad abdominal, la relación entre el conducto biliar común y la vena porta en la fosa hepática es crítica durante las colecistectomías y las hepatectomías. El conducto biliar común discurre en el borde derecho del ligamento hepatoduodenal, justo delante de la vena porta y a la izquierda de la arteria hepática propia. Esta disposición forma el llamado triángulo de Calot, aunque la relación con la vena porta es más profunda.
Al diseccionar la fosa hepática, si el cirujano no respeta la relación anterior-posterior entre el conducto biliar y la vena porta, corre el riesgo de pinzar o seccionar la vena porta, o de lesionar el conducto biliar común. Una lesión de la vena porta puede provocar un sangrado difícil de controlar porque la vena tiene paredes más delgadas que las arterias. Por otro lado, una lesión del conducto biliar puede derivar en una coledocolitiasis o una coledocostasia, complicando significativamente la recuperación del paciente.
La topografía anatómica permite al cirujano planificar la disección en capas. Primero se identifica la estructura más superficial, luego se sigue su curso hasta las estructuras profundas. Este enfoque sistemático reduce la incertidumbre y transforma la cirugía de un acto de intuición a un proceso basado en la evidencia espacial. La precisión en la identificación de estas relaciones es lo que separa una intervención rutinaria de una complicación mayor.
Ejercicios resueltos
La anatomía topográfica no se aprende solo memorizando nombres; requiere visualizar relaciones espaciales. A continuación, se presentan tres ejercicios prácticos que simulan preguntas clásicas de examen, desglosados paso a paso para clarificar el razonamiento anatómico.
Ejercicio 1: Contenido del hiato diafragmático mayor
El diafragma separa el tórax del abdomen, pero varias estructuras cruciales deben cruzarlo. El hiato diafragmático mayor (o foramen esofágico) es el más posterior y amplio. El error común es confundirlo con el hiato aórtico o el orificio del vena cava. Identifiquemos qué pasa por aquí.
Pregunta: ¿Qué estructuras atraviesan el hiato diafragmático mayor a nivel de la vértebra T10?
Resolución paso a paso:
- Ubicación: Se encuentra en la unión de los pies derecho e izquierdo del diafragma, a nivel de la décima vértebra torácica (T10).
- Estructura principal: El esófago pasa a través de este orificio para conectar el tórax con el estómago.
- Inervación: Acompañando al esófago, pasan los dos troncos vagales (nervios vagos derecho e izquierdo) y sus ramas simpáticas y parasimpáticas.
- Vasos: Las venas esofágicas y las arterias esofágicas inferiores también lo atraviesan.
Nota clave: La aorta pasa por el hiato aórtico (T12), no por el mayor. Confundirlos es un fallo frecuente. El hiato mayor contiene principalmente el tubo digestivo y sus nervios.
Ejercicio 2: Relaciones del riñón derecho
Los riñones son órganos retroperitoneales, lo que significa que están detrás del peritoneo. El riñón derecho está ligeramente más bajo que el izquierdo debido al hígado. Analicemos sus vecinos.
Pregunta: Describe las relaciones vecinales del riñón derecho por caras.
Resolución paso a paso:
- Superior: La glándula suprarrenal derecha se asienta sobre el polo superior del riñón.
- Medial: La cara medial está en contacto con la vena cava inferior, la cola del páncreas y el duodeno segundo.
- Lateral: El hígado ocupa la mayor parte de la cara lateral, con la cólón ascendente más abajo.
- Inferior: El polo inferior toca el ángulo cólico derecho y, a veces, la primera parte del yeyuno.
Dato curioso: El riñón derecho está aproximadamente 1-2 cm más bajo que el izquierdo porque el hígado lo empuja hacia abajo. Esta diferencia es clínica: al palpar el hígado, a menudo se encuentra el polo superior del riñón derecho.
Ejercicio 3: Recorrido del nervio ciático
El nervio ciático es el nervio más largo y grueso del cuerpo. Su lesión causa dolor característico en la pierna. Seguir su trayecto ayuda a entender el síndrome ciático.
Pregunta: Trazar el recorrido del nervio ciático desde la pelvis hasta la pierna.
Resolución paso a paso:
- Origen: Se forma en la pelvis por las raíces L4-S3 del plexo lumbosacro.
- Salida pélvica: Sale por el gran agujero ciático, debajo del músculo glúteo mayor.
- Región glútea: Baja por la cara posterior del muslo, entre el aductor magno y el gran trocánter del fémur.
- División: Generalmente se divide en dos ramas (tibial y peroneo común) en la fosa poplítea, aunque puede dividirse más arriba.
El nervio ciático inerva casi toda la musculatura posterior del muslo y toda la pierna y pie. Su compresión en la región glútea es la causa más común del dolor ciático. La precisión anatómica evita errores clínicos.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la diferencia principal entre anatomía topográfica y sistemática?
La anatomía sistemática estudia los órganos por sistemas funcionales (ej. sistema digestivo), mientras que la topográfica los agrupa por regiones del cuerpo (ej. región inguinal), enfocándose en las relaciones espaciales entre estructuras de diferentes sistemas.
¿Por qué se llama "anatomía de regiones"?
Se denomina así porque divide el cuerpo humano en áreas geográficas definidas (como la cabeza, el tórax o la extremidad superior) para analizar cómo interactúan las estructuras dentro de esos límites específicos.
¿Qué son los planos de referencia anatómica?
Son líneas imaginarias que dividen el cuerpo en secciones para ubicar estructuras con precisión. Los principales son el plano sagital (divide izquierda/derecha), el plano frontal o coronal (delantera/trasera) y el plano transversal o horizontal (superior/inferior).
¿Cómo ayuda la anatomía topográfica en la cirugía?
Permite al cirujano anticipar las relaciones espaciales entre órganos, nervios y vasos sanguíneos, reduciendo el riesgo de lesiones colaterales y facilitando la identificación de estructuras clave durante la disección.
¿Qué técnicas se utilizan para estudiar la anatomía topográfica?
Se utilizan métodos clásicos como la disección cadavérica, donde se observa la relación física directa entre estructuras, y técnicas de imagen moderna como la resonancia magnética (RM) y la tomografía computarizada (TC), que ofrecen vistas en cortes transversales.
¿Es la anatomía topográfica estática o dinámica?
Aunque tradicionalmente se estudia en el cadáver (estática), la anatomía topográfica moderna incorpora la dinámica, considerando cómo las estructuras se mueven y cambian de posición durante la respiración, la digestión o el movimiento articular.
Resumen
La anatomía topográfica organiza el estudio del cuerpo humano por regiones espaciales, destacando las relaciones vecinales entre estructuras de distintos sistemas. Este enfoque es esencial para la práctica clínica y quirúrgica, ya que permite comprender la disposición real de los órganos en el espacio tridimensional.
El dominio de los planos de referencia, la terminología direccional y las técnicas de disección regional constituye la base para interpretar imágenes médicas y planificar intervenciones quirúrgicas con precisión y seguridad.
Véase también
- Fisiología: objeto de estudio y métodos
- Organización del sistema nervioso humano
- Northern blot
- La biosfera
- Ejemplos de bacterias aerobias: clasificación, patógenos y aplicaciones
- Hernia discal
- Fisiología del ejercicio
- Southern blot