La pedagogía waldorf es un enfoque educativo desarrollado a principios del siglo XX que sitúa al desarrollo integral del niño —cuerpo, alma y espíritu— en el centro del proceso de aprendizaje. Surgida de las conferencias del filósofo austriaco Rudolf Steiner, esta corriente no se limita a la transmisión de conocimientos académicos, sino que busca cultivar la creatividad, la libertad de pensamiento y la capacidad de juicio ético a través de una experiencia educativa holística.

A diferencia de los modelos tradicionales que a menudo priorizan la madurez cognitiva temprana, la educación waldorf enfatiza la importancia de la imaginación, el juego libre y la repetición rítmica de las actividades. Este método ha influido significativamente en la educación alternativa en todo el mundo, ofreciendo una alternativa estructurada pero flexible para familias y educadores que buscan una formación más humana y menos acelerada para los estudiantes.

Definición y concepto

La pedagogía waldorf no es simplemente un método de enseñanza más, sino un sistema educativo completo fundamentado en la Antroposofía, la ciencia espiritual desarrollada por Rudolf Steiner a principios del siglo XX. Nació en 1919 cuando Steiner fue invitado a dirigir la escuela para los hijos de los trabajadores de la fábrica de cigarrillos Waldorf-Astoria en Stuttgart. Desde entonces, ha evolucionado manteniendo su núcleo filosófico: la educación debe responder a las leyes naturales del desarrollo humano.

Más que un método: una visión integral

A diferencia de los enfoques educativos tradicionales que suelen centrarse en la acumulación de datos o en la eficiencia cognitiva, la pedagogía waldorf propone una visión holística. Considera al ser humano como una unidad compuesta por cuerpo, alma y espíritu. Esta tríada determina que la educación no actúe solo sobre la mente, sino que integre lo rítmico (alma) y lo conceptual (espíritu) a través de la experiencia sensorial (cuerpo).

El objetivo no es formar estudiantes que sepan mucho, sino personas capaces de pensar por sí mismas, sentir profundamente y actuar con libertad. Esto implica que el currículo académico está al servicio del desarrollo humano, y no al revés. La consecuencia es directa: se prioriza la calidad de la experiencia de aprendizaje sobre la cantidad de contenido cubierto.

La educación artística como eje central

En este sistema, lo artístico no es una asignatura opcional o un premio al buen comportamiento. Es el vehículo principal a través del cual el niño accede al conocimiento. Dibujar la cera, tejer, modelar arcilla o cantar no son actividades complementarias; son formas de pensar. Cuando un niño modela un animal de arcilla, no solo observa su forma externa, sino que internaliza su movimiento y su esencia vital.

Dato curioso: En las primeras etapas de la educación waldorf, la lectura se introduce a menudo después de que el niño haya experimentado profundamente el mundo a través del juego y las artes. Esto contrasta con la tendencia moderna de empezar a leer a los cuatro años, priorizando la maduración motriz y sensorial sobre la abstracción temprana.

Imaginación y desarrollo cognitivo

La imaginación se considera la fuerza creativa fundamental del ser humano. No se trata de la fantasía infantil como algo efímero, sino de la capacidad de visualizar lo que aún no está presente. Esta habilidad es la base del pensamiento creativo y de la resolución de problemas complejos en la vida adulta.

La pedagogía waldorf diferencia claramente entre la 'educación' como proceso de formación integral y el 'aprendizaje' como adquisición cognitiva aislada. Mientras que el aprendizaje puede ser memorístico y fragmentado, la educación waldorf busca la integración. Por ejemplo, al estudiar historia, los estudiantes no solo memorizan fechas; recrean los hechos a través de cuentos, dramas y obras de arte, conectando emocional e intelectualmente con el periodo histórico.

Este enfoque requiere una formación específica de los maestros, quienes deben ser artistas en formación continua. El docente no solo transmite información, sino que modela una actitud hacia el mundo. La repetición de ritmos diarios y anuales proporciona seguridad al niño, permitiendo que la imaginación florezca en un entorno predecible pero rico en estímulos. La estructura no mata la creatividad; la hace posible al liberar energía mental de la incertidumbre constante.

Historia y contexto fundacional

La pedagogía Waldorf no surgió como una teoría abstracta en un estudio, sino como una respuesta práctica a una necesidad social urgente. En 1919, en plena convulsión de la posguerra alemana, Rudolf Steiner fue llamado para crear una escuela para los hijos de los trabajadores de la fábrica de cigarrillos Waldorf-Astoria en Stuttgart. Este contexto es fundamental: no era una escuela para la élite, sino un proyecto social para integrar a los hijos de obreros y de la dirección bajo un mismo techo educativo.

El acto fundacional y las primeras conferencias

La creación de esta primera escuela marcó el inicio de lo que hoy conocemos como el movimiento. Steiner no trabajó solo; contó con la colaboración decisiva de Marie Steiner (esposa y colega), quien asumió el rol de primera directora. Juntos diseñaron un currículo que integraba las artes, el trabajo manual y las ciencias, buscando equilibrar el desarrollo de cabeza, corazón y manos. Las primeras conferencias pedagógicas, impartidas por Steiner entre enero y febrero de 1919, establecieron los cimientos teóricos de esta nueva forma de enseñar.

Dato curioso: El nombre "Waldorf" proviene directamente de la marca de cigarrillos, un detalle que recuerda que esta pedagogía nació en el corazón de la industria alemana de principios del siglo XX.

La crisis económica y social que siguió a la Primera Guerra Mundial influyó profundamente en la visión de Steiner. Veía en la educación una herramienta para sanar la fragmentación de la sociedad. No se trataba solo de aprender a leer y escribir, sino de formar individuos capaces de pensar con autonomía y actuar con responsabilidad social. Este enfoque era radicalmente distinto a las escuelas tradicionales de la época, que a menudo se basaban en la memorización y la disciplina rígida.

Es importante diferenciar este origen específico de la historia general de las escuelas Waldorf. Mientras que el movimiento se expandió posteriormente a nivel mundial, adaptándose a diferentes culturas y épocas, el acto fundacional en Stuttgart establece el núcleo inmutable de la pedagogía: la integración del trabajo práctico, el desarrollo artístico y el pensamiento conceptual. Las primeras conferencias de Steiner siguen siendo el texto base para los formadores de maestros en todo el mundo.

Marie Steiner jugó un papel crucial en la consolidación de la escuela. Su liderazgo práctico complementó la visión teórica de Rudolf, asegurando que la pedagogía se aplicara con coherencia en el aula. Juntos, sentaron las bases de una educación que buscaba formar seres humanos completos, capaces de enfrentar los desafíos de una sociedad en constante cambio. Esta alianza entre teoría y práctica sigue siendo una característica definitoria de la pedagogía Waldorf.

¿Cómo estructura la pedagogía waldorf el desarrollo infantil?

La pedagogía waldorf organiza la educación en tres etapas principales, conocidas como septenios, cada una de siete años. Esta estructura no busca solo dividir el tiempo, sino responder a cambios profundos en la psicología y el desarrollo físico del niño. El enfoque cambia radicalmente según la edad, adaptando el método de enseñanza a cómo el cerebro y el espíritu del alumno procesan el mundo. No se trata de una línea recta, sino de tres modos distintos de aprender.

Primer septenio: la etapa de la imitación

De los 0 a los 7 años, el niño aprende principalmente a través de la imitación. En esta fase, el mundo se experimenta a través de los sentidos y el movimiento. El rol del maestro es ser un modelo a seguir. Los niños observan y absorben el entorno como una esponja. Por ejemplo, si el maestro muestra curiosidad y calma, los niños tenderán a replicar esas actitudes.

Dato curioso: En las aulas waldorf para esta edad, el juego libre es considerado la forma más seria de aprendizaje, ya que a través de él el niño ordena sus experiencias sensoriales.

La consecuencia es directa: el entorno debe ser ordenado y bello. Se priorizan materiales naturales como la madera o la lana sobre los plásticos, para estimular los sentidos de manera auténtica. No hay libros de texto aún; la narrativa oral y la música son las herramientas principales.

Segundo septenio: la autoridad y la imagen

Entre los 7 y los 14 años, el enfoque cambia hacia la autoridad del maestro y el aprendizaje a través de imágenes. El niño entra en la escuela formal, pero el currículo se basa en ciclos temáticos intensivos. El maestro no es solo un modelo, sino una figura de autoridad inspiradora. Los alumnos responden bien a la estructura y a la claridad.

En esta etapa, el alumno aprende mejor cuando los conceptos se presentan como historias o imágenes vivas. Por ejemplo, en lugar de memorizar fechas aisladas, estudian la historia como una narrativa continua. El maestro guía con firmeza pero con calidez, creando un puente entre el mundo infantil y la razón que comienza a despertar. La creatividad artística sigue siendo central, integrando dibujo, música y movimiento en las materias académicas.

Tercer septenio: el pensamiento crítico

De los 14 a los 21 años, el objetivo es fomentar la libertad y el pensamiento crítico. Los adolescentes buscan su propia identidad y cuestionan las verdades establecidas. El rol del maestro evoluciona hacia el de un guía o mentor. Ya no impone la verdad, sino que presenta múltiples perspectivas para que el alumno las evalúe.

El alumno pasa de recibir información a analizarla críticamente. Se fomenta el debate y la investigación propia. Por ejemplo, en una clase de historia, se pueden contrastar diferentes fuentes para formar una opinión propia. Esta etapa prepara al joven para tomar decisiones autónomas en la vida adulta. La estructura sigue siendo importante, pero la flexibilidad aumenta para permitir la exploración individual.

Principios pedagógicos y métodos de enseñanza

Estructura del día y la lección principal

La organización temporal es fundamental en el aula waldorf. El día escolar gira en torno a la lección principal (o main lesson), un bloque de aproximadamente 90 minutos al inicio de la mañana. En este periodo, los estudiantes se sumergen profundamente en una sola materia durante tres a cuatro semanas. Esta inmersión permite pasar de lo concreto a lo abstracto sin la fragmentación constante de otras metodologías.

Tras este bloque intensivo, las materias secundarias (lenguas, música, oficios) se distribuyen en intervalos más cortos. La estructura busca sincronizar el ritmo biológico del niño con la carga cognitiva. La consecuencia es directa: se prioriza la profundidad sobre la amplitud inicial.

El maestro de clase y la continuidad

Un pilar estructural es la figura del maestro de clase. Este docente acompaña al mismo grupo de alumnos desde el primer año hasta el octavo (aproximadamente de los 7 a los 14 años). Esta continuidad genera un vínculo de confianza y permite al maestro adaptar la enseñanza al ritmo específico del grupo, no solo del individuo.

El maestro no es solo un transmisor de conocimientos, sino un modelo de desarrollo. Los estudiantes observan cómo el adulto aprende, duda y resuelve problemas. Esta relación a largo plazo reduce la necesidad de evaluación externa constante y fomenta la responsabilidad mutua.

El arte como método, no como adorno

En la pedagogía waldorf, el arte no es una materia aislada, sino el vehículo para enseñar cualquier contenido. Las matemáticas se aprenden dibujando patrones geométricos; la historia se vive a través de la pintura de escenas o la dramatización; la geografía se comprende mediante la modelación de continos en arcilla.

Dato curioso: Esta integración responde a la creencia de que el niño aprende mejor cuando moviliza simultáneamente la cabeza (pensamiento), el corazón (sentimiento) y la mano (voluntad). El arte conecta estas tres facultades.

Esta aproximación busca evitar la abstracción prematura. Antes de leer un párrafo sobre la mitología nórdica, los niños pueden representar la historia de Thor. La experiencia sensorial precede al concepto verbal.

Juego libre y ausencia de libros en los primeros años

Durante los primeros años de primaria, los libros de texto impresos son escasos o inexistentes. Los estudiantes utilizan su propio libro de trabajo (workbook), donde dibujan, escriben y resumen lo aprendido. Esto fomenta la atención activa y la memoria visual, en lugar de la lectura pasiva.

El juego libre, especialmente en la educación infantil y los primeros grados, se considera el trabajo serio del niño. Se privilegian materiales naturales (madera, lana, madera, lana) sobre los plásticos o electrónicos, para estimular la imaginación. Un palo puede ser una espada, un caballo o un bastón; el juguete definido limita esa flexibilidad mental.

Integración de artes liberales y manuales

El currículo integra las artes liberales tradicionales (gramática, retórica, lógica, aritmética, geometría, música, astronomía) con las artes manuales (tejido, costura, carpintería, jardinería). Esta dualidad busca equilibrar el desarrollo intelectual con la coordinación motora fina.

La naturaleza es el aula extendida. Las excursiones y la observación directa del entorno natural son sistemáticas. Este contacto regular busca contrarrestar la fragmentación moderna y ofrecer una referencia constante de ciclos y cambios. La educación waldorf asume que el aprendizaje ocurre cuando el estudiante se siente parte activa de un mundo vivo, no solo un observador externo.

¿Qué diferencia a la pedagogía waldorf de otras corrientes educativas?

La identidad de la pedagogía waldorf se define tanto por lo que incluye como por lo que excluye. No es simplemente una mezcla de métodos activos; es una estructura coherente basada en la antroposofía. Para entender su singularidad, es necesario contrastarla con otras corrientes que, aunque modernas, tienen objetivos distintos.

Comparativa con otras corrientes educativas

La diferencia fundamental radica en el fin último de la educación. Mientras que la neuroeducación busca optimizar el cerebro y el aprendizaje basado en el pensamiento (ABP) enfatiza la resolución de problemas cognitivos, la educación waldorf prioriza el desarrollo integral del ser humano: cuerpo, alma y espíritu. Esto implica que la razón no es el único motor del aprendizaje, sino que la imaginación y la voluntad son igual de críticas.

Característica Pedagogía Waldorf Escuela Tradicional Didáctica Nueva
Enfoque principal Desarrollo integral (cuerpo, alma, espíritu) Transmisión de contenidos y disciplina Actividad del alumno y experiencia directa
Uso de la tecnología Retraso intencional (pantalla a partir de los 14-16 años) Introducción temprana (tablet, pizarra digital) Herramienta auxiliar según necesidad
Evaluación Cualitativa, narrativa y continua Cuantitativa (notas) y estandarizada Procesual y basada en proyectos
Base teórica Antroposofía (Rudolf Steiner) Psicología conductual y cognitiva Psicología del desarrollo (Piaget, Dewey)

El tratamiento de la tecnología es quizás el punto de fricción más visible. En la escuela waldorf, se evita la introducción de la pantalla hasta la adolescencia media. La justificación no es el rechazo al progreso, sino la protección de la capacidad de atención profunda y la imaginación activa. Se considera que la imagen estática del libro o la pizarra permite al niño construir su propia representación mental, mientras que la imagen en movimiento de la pantalla tiende a ofrecer una representación ya terminada, lo que puede reducir la necesidad de esfuerzo creativo interno.

Dato curioso: Esta decisión de retrasar la tecnología se tomó originalmente cuando la televisión era el principal competidor, pero se ha mantenido con fuerza frente a las tablets y la inteligencia artificial, argumentando que la "inmediatez" de la pantalla compite con la "paciencia" necesaria para el pensamiento abstracto.

La evaluación también difiere radicalmente. No se busca clasificar al alumno con una nota numérica que lo defina, sino describir su progreso. Los informes son narrativos y detallados, escritos por el maestro que ha observado al estudiante durante años. Esto contrasta con la evaluación cuantitativa tradicional o incluso con la evaluación por competencias del ABP, que aunque más holística, suele depender de rúbricas estandarizadas. La evaluación waldorf es subjetiva en el sentido de que depende de la percepción del maestro, pero busca ser objetiva en la descripción de los hechos observados.

Finalmente, la base antropológica marca la diferencia con la neuroeducación. Esta última se basa en hallazgos científicos sobre cómo funciona el cerebro (sinapsis, plasticidad cerebral). La pedagogía waldorf, aunque no rechaza la ciencia, se basa en una visión que incluye dimensiones no siempre medibles por la neurociencia actual, como la evolución del alma a través de siete años de desarrollo. Mientras la neuroeducación pregunta "cómo aprende mejor el cerebro", la pedagogía waldorf pregunta "quién está aprendiendo". La consecuencia es directa: los métodos cambian según la edad biológica y espiritual del niño, no solo según su nivel cognitivo. Esto genera una estructura curricular rígida en cuanto a la secuencia de materias, pero flexible en cuanto a la ejecución artística y práctica.

Ejemplos prácticos en el aula

Matemáticas sensoriales y narrativas

El aprendizaje numérico no comienza con la abstracción pura, sino con la manipulación tangible. En los primeros grados, los estudiantes utilizan cuentas de madera de colores, donde cada número tiene un color específico (el uno es rojo, el dos azul, etc.). El niño cuenta físicamente las cuentas, sintiendo el peso y la textura, antes de pasar a la escritura en la pizarra. Este proceso vincula la percepción visual, táctil y auditiva con el concepto numérico. La multiplicación se introduce mediante historias y ritmos, no solo mediante tablas estáticas. Por ejemplo, el número tres puede asociarse con un cuento sobre tres hermanos, y sus múltiplos se cantan en un ritmo específico. Esta integración de lo rítmico ayuda a fijar los conceptos en la memoria a largo plazo, transformando la aritmética en una experiencia viva.

La clase principal y el cuento épico

El corazón del día escolar es la clase principal, que comienza temprano por la mañana con una estructura rítmica. En segundo grado, el maestro no utiliza libros de texto inmediatamente, sino que presenta un cuento épico o mitológico. La narración es detallada, con un lenguaje rico y repetitivo para capturar la atención. Los estudiantes escuchan en silencio, visualizando las imágenes mentales. Después del relato, realizan ejercicios de caligrafía rítmica, escribiendo palabras clave del cuento en tres líneas: una ascendente, una media y una descendente. Esto conecta la imaginación con la motricidad fina. La historia no es solo entretenimiento; es el vehículo para introducir conceptos históricos, geográficos o científicos que se desarrollarán durante las semanas siguientes. El maestro repite la historia diariamente, permitiendo que los niños la internalicen antes de pasar a la reflexión analítica.

Arte como herramienta cognitiva

La pintura con acuarela es fundamental para el desarrollo emocional y cognitivo. Los estudiantes utilizan papel de algodón sin textura y pinceles de pelo suave. No se busca la representación realista inmediata, sino la experiencia del color. Se empieza con la mezcla de los tres colores primarios, observando cómo nacen los secundarios. Los niños pintan círculos de colores, prestando atención a la presión del pincel y la cantidad de agua. Este ejercicio enseña concentración y paciencia. La pintura también se integra con otras materias; por ejemplo, al estudiar la geografía, los alumnos pintan mapas con colores que reflejan la sensación del paisaje, no solo su forma. Esta práctica fomenta la observación detallada y la expresión personal, evitando la comparación prematura con estándares externos.

Euritmia y trabajo manual

La euritmia, o arte del movimiento, es única en el método Waldorf. Los estudiantes ejecutan gestos corporales que representan sonidos del lenguaje o notas musicales. Por ejemplo, una vocal puede expresarse con un movimiento amplio de los brazos, mientras que una consonante requiere un gesto más definido. Esta práctica conecta el habla, el movimiento y la música, desarrollando la coordinación y la conciencia espacial. El trabajo manual, como el tejido o la carpintería, introduce la precisión y la secuencia lógica. Los niños aprenden a seguir pasos concretos, manejando herramientas reales bajo supervisión. El tejido, en particular, enseña la relación entre el hilo vertical y horizontal, una metáfora de la estructura y la flexibilidad. Estas actividades no son meros pasatiempos, sino disciplinas que entrenan la voluntad y la atención sostenida.

Sabías que: La euritmia fue desarrollada por Rudolf Steiner y Marie Baum a principios del siglo XX para hacer visible el habla y la música a través del movimiento corporal.

Críticas, desafíos y adaptación en 2026

La pedagogía waldorf enfrenta escrutinio constante en el ámbito académico y social. Las críticas más recurrentes se centran en la percepción de elitismo económico y en la influencia de la Antroposofía, la filosofía fundacional desarrollada por Rudolf Steiner. Los defensores argumentan que el modelo fomenta la creatividad y la autonomía, mientras que los críticos señalan posibles brechas en la preparación técnica y científica de los alumnos.

El debate sobre la Antroposofía y la secularización

Una de las tensiones centrales radica en el grado de influencia de la Antroposofía dentro del aula. Algunos observadores la consideran una "cuasi-religión" debido a conceptos como la reencarnación o el rol del alma, lo que genera dudas sobre la verdadera laicidad de muchas escuelas. Las asociaciones internacionales han trabajado para diferenciar la estructura pedagógica del contenido filosófico, promoviendo una versión más secular. Sin embargo, la práctica varía significativamente según la región y la formación de los maestros. La línea entre inspiración filosófica y dogma sigue siendo un punto de fricción en los consejos escolares.

Debate actual: La pregunta de si la Antroposofía es un marco opcional o un requisito implícito para los docentes sigue generando discusión en las conferencias pedagógicas globales.

Rigor académico y adaptación tecnológica en 2026

La crítica sobre la falta de rigor académico, especialmente en matemáticas y ciencias, ha impulsado una revisión curricular significativa. En 2026, muchas escuelas waldorf han incorporado evaluaciones estandarizadas y proyectos interdisciplinarios para demostrar la competencia técnica de sus estudiantes. La adaptación a la era digital es otro desafío crucial. Tradicionalmente escépticas hacia las pantallas, estas instituciones ahora integran la tecnología de forma intencional. Se utiliza la tecnología como herramienta de creación y análisis, no como fin en sí mismo, buscando equilibrar la inmersión digital con la presencia física.

Inclusión y diversidad socioeconómica

El acceso a la educación waldorf ha sido históricamente limitado por costos elevados. Para abordar esto, diversas escuelas han implementado programas de becas y alianzas con el sector público. La inclusión educativa ha ganado terreno, incorporando a estudiantes con necesidades especiales en aulas regulares, aprovechando la flexibilidad del método. Estas iniciativas buscan democratizar el acceso y reducir la brecha social. La evolución del modelo depende de su capacidad para mantener su identidad mientras se abre a la diversidad contemporánea.

Preguntas frecuentes

¿Qué significa exactamente el término "Waldorf"?

El nombre proviene de la fábrica de cigarrillos Waldorf-Astoria en Stuttgart, Alemania. Fue allí donde Emil Molt, el director de la fábrica, contrató a Rudolf Steiner para dirigir la escuela para los hijos de los empleados en 1919, dando origen a la primera escuela waldorf.

¿Es la pedagogía waldorf necesariamente religiosa?

Aunque Rudolf Steiner desarrolló la "Antroposofía" como base filosófica, las escuelas waldorf suelen ser abiertas a todas las creencias. El enfoque es más espiritual que dogmático, buscando conectar al niño con lo sublime y lo creativo sin imponer una fe específica, aunque muchas familias que eligen esta vía tienen afinidades con lo espiritual.

¿Cuándo empiezan los niños a leer en las escuelas waldorf?

Generalmente, la lectura formal comienza alrededor de los seis o siete años, al inicio de la escuela primaria. Antes de esa edad, se prioriza el desarrollo motriz y la comprensión oral a través de cuentos y rimas, bajo la premisa de que la lectura es una habilidad que surge naturalmente cuando el niño está listo cognitivamente y emocionalmente.

¿Qué papel juega la tecnología en el aula waldorf?

La tecnología se introduce de forma gradual y consciente. En los primeros años de primaria, se busca limitar la exposición a la pantalla para fomentar la imaginación activa. La tecnología suele integrarse más intensamente a partir de la educación secundaria, donde se analiza críticamente su impacto en la sociedad y el individuo.

¿Cómo se evalúa el rendimiento del estudiante?

La evaluación es principalmente cualitativa. En lugar de depender exclusivamente de notas numéricas, los maestros redactan informes detallados que describen el progreso académico, social y artístico del alumno. Las pruebas escritas existen, pero se complementan con presentaciones orales, proyectos artísticos y la observación continua del maestro de clase.

Resumen

La pedagogía waldorf ofrece un modelo educativo centrado en el desarrollo rítmico y artístico del niño, diferenciándose de otras corrientes por su enfoque en la experiencia vivencial antes que en la abstracción temprana. Su historia, iniciada en 1919, ha evolucionado para adaptarse a los tiempos modernos, manteniendo principios como la importancia del juego, la integración de las artes y la relación estable entre el alumno y el maestro.

A pesar de las críticas sobre su ritmo académico o su base filosófica antroposófica, sigue siendo una opción relevante en 2026 para familias que buscan equilibrar el rigor intelectual con el bienestar emocional y creativo, demostrando una capacidad de adaptación que mantiene su esencia fundacional.

Véase también

Referencias

  1. «que es pedagogia waldorf» en Wikipedia en español
  2. Waldorf Education - International Association of Waldorf Schools
  3. Waldorf Education - UNESCO International Bureau of Education
  4. Waldorf Education - Stanford Encyclopedia of Philosophy
  5. Waldorf Education - Internet Encyclopedia of Philosophy