Las ecuaciones son igualdades matemáticas que contienen una o más incógnitas, es decir, valores desconocidos que se buscan determinar. Un sistema de ecuaciones consiste en un conjunto de dos o más ecuaciones que comparten las mismas variables, donde la solución debe satisfacer todas las ecuaciones simultáneamente. Estas herramientas constituyen el lenguaje fundamental para modelar relaciones cuantitativas en casi todas las ramas de la ciencia y la ingeniería.

Resolver una ecuación implica encontrar los valores de las incógnitas que hacen que la igualdad sea verdadera. Cuando se trabaja con sistemas, el objetivo es identificar si existe una solución única, múltiples soluciones o ninguna, dependiendo de cómo interactúan las relaciones entre las variables. Este proceso permite predecir comportamientos, optimizar recursos y entender fenómenos complejos a partir de datos medibles.

Definición y concepto

Una ecuación es una igualdad matemática que se cumple solo para ciertos valores de las letras que la componen. A diferencia de una identidad, que es cierta para cualquier número (como ), una ecuación plantea una condición específica. El objetivo principal al resolverla es encontrar esos valores exactos que hacen que ambos lados de la igualdad sean equivalentes.

El componente central de cualquier ecuación es la incógnita, representada habitualmente por letras como , o . Estas incógnitas son los valores desconocidos que buscamos determinar. Acompañando a las incógnitas, encontramos los coeficientes, que son los números que multiplican a las variables, y los términos independientes, que son los valores numéricos que no dependen de ninguna variable. Por ejemplo, en la expresión , el número 3 es el coeficiente de , mientras que 5 y 11 son términos independientes.

Clasificación según la naturaleza de las variables

Las ecuaciones se clasifican principalmente según cómo aparecen las incógnitas. Una ecuación lineal es aquella en la que las variables aparecen elevadas a la potencia uno y no se multiplican entre sí. Su forma general más simple es . Estas ecuaciones describen relaciones de proporcionalidad directa y sus gráficas son siempre líneas rectas.

Por el contrario, una ecuación no lineal presenta al menos una variable elevada a un exponente distinto de uno (como ) o involucra funciones como raíces o exponenciales. Un ejemplo clásico es . La no linealidad introduce complejidad porque la relación entre la variable y el resultado deja de ser constante, lo que puede generar múltiples soluciones o incluso soluciones curvas al graficarlas.

Dato curioso: El término "ecuación" proviene del latín aecuationem, que significa "igualdad". Sin embargo, no todas las igualdades son ecuaciones; solo aquellas que requieren un proceso de resolución para descubrir el valor oculto merecen este nombre técnico.

Sistemas de ecuaciones y conjuntos solución

Cuando una sola ecuación no es suficiente para determinar todos los valores desconocidos, se recurre a un sistema de ecuaciones. Un sistema consiste en un conjunto de dos o más ecuaciones que deben cumplirse simultáneamente. Esto significa que los valores de las incógnitas deben satisfacer todas las ecuaciones del grupo al mismo tiempo, no solo una de ellas.

La solución de una ecuación individual es un valor o un conjunto de valores. En cambio, la solución de un sistema es un conjunto ordenado de valores (una tupla) que hace verdaderas todas las ecuaciones involucradas. Por ejemplo, en un sistema con dos incógnitas y , la solución podría ser el par , lo que implica que y hacen que ambas ecuaciones sean ciertas.

Es fundamental distinguir entre la ecuación y su conjunto solución. La ecuación es la expresión simbólica (el problema planteado), mientras que el conjunto solución es el resultado final (la respuesta). Comprender esta distinción evita errores comunes al interpretar resultados, especialmente cuando el conjunto solución contiene múltiples valores o, en casos particulares, queda vacío (solución única, infinitas soluciones o ninguna).

Historia del álgebra y las ecuaciones. Imagen: Wikimedia Commons, CC

Historia del álgebra y las ecuaciones

El estudio de las ecuaciones no comenzó como una disciplina abstracta, sino como una necesidad práctica de medir tierras y repartir bienes. En el antiguo Egipto, alrededor del siglo XVI a. C., el Papiro de Rhind documenta métodos para resolver ecuaciones lineales simples. Los escribas egipcios utilizaban el método de la "falsa posición", adivinaban un valor y ajustaban el resultado mediante proporciones. Era eficaz, pero carecaba de la generalidad que buscarían los sucesores.

En Babilonia, los matemáticos avanzaron hacia la ecuación cuadrática. Sin una notación simbólica completa, resolvían problemas como "el área más el lado es 85" mediante algoritmos casi geométricos. Sin embargo, fue en la Grecia clásica donde la ecuación se volvió visual. Los griegos identificaban las incógnitas con longitudes y áreas, fusionando el álgebra con la geometría. Una ecuación como se representaba como cuadrados y rectángulos adyacentes. Esta dependencia visual limitó el desarrollo algebraico durante siglos.

Dato curioso: La palabra "álgebra" proviene de al-jabr, un término del tratado de Al-Khwarizmi que significaba "la reunión de los términos rotos". Originalmente, se refería a la operación de trasladar términos negativos al otro lado de la ecuación para mantener la positividad.

El mundo islámico transformó esta herencia. En el siglo IX, Muhammad ibn Musa al-Khwarizmi sistematizó la resolución de ecuaciones lineales y cuadráticas en su obra Al-Kitab al-Muhtasar fi Hisab al-Jabr wal-Muqabala. Clasificó las ecuaciones en seis tipos estándar, estableciendo el álgebra como una ciencia independiente de la geometría pura. Sus métodos se transmitieron a Europa a través de traducciones latinas, sentando las bases para el renacimiento matemático europeo.

La revolución simbólica europea

En Europa, la transición de la retórica a la notación simbólica fue lenta pero decisiva. Durante el siglo XVI, François Vieta introdujo el uso sistemático de letras para representar coeficientes e incógnadas. Antes de Vieta, las ecuaciones se escribían casi enteramente en palabras. Con él, la ecuación ganó una flexibilidad sin precedentes. Posteriormente, René Descartes consolidó esta notación en el siglo XVII, estableciendo las convenciones que aún usamos: las primeras letras del alfabeto para constantes y las últimas para incógnadas.

Esta evolución no fue lineal. En el extremo oriental, China desarrolló un enfoque distinto. El Libro de los nueve capítulos sobre el arte matemático (siglo II a. C.) presentaba sistemas de ecuaciones lineales resueltos mediante lo que hoy llamamos el método de eliminación gaussiana. Los chinos disponían los coeficientes en tableros de cálculo, anticipando la estructura de las matrices modernas. Este enfoque tabular demostró que el pensamiento algebraico podía florecer con herramientas muy diferentes a las griegas.

La estandarización de la notación permitió generalizar soluciones. Lo que antes era un truco para medir un campo, se convirtió en una herramienta universal para modelar fenómenos naturales. La historia del álgebra es, en esencia, la historia de cómo los humanos aprendieron a abstracción para dominar la complejidad.

¿Cómo se clasifican las ecuaciones según su estructura?

La clasificación de las ecuaciones depende fundamentalmente del grado de la incógnita y de las funciones que la contienen. Esta distinción determina el método de resolución más eficiente. No se puede resolver una ecuación exponencial con las mismas herramientas que una lineal.

Ecuaciones algebraicas

Las ecuaciones lineales son las más básicas. La incógnita aparece elevada a la primera potencia y no está dentro de raíces ni funciones complejas. Su forma general es . Su gráfica es siempre una recta. Son la base de todo el álgebra elemental.

Las cuadráticas introducen el segundo grado. La incógnita aparece elevada al cuadrado, como en . Estas ecuaciones pueden tener dos soluciones, una o ninguna, dependiendo del discriminante. Su gráfica es una parábola.

Las polinómicas generalizan este concepto a cualquier grado entero positivo. Una ecuación cúbica, por ejemplo, tiene como máximo tres raíces reales. Las racionales incluyen fracciones donde la incógnita aparece en el denominador, lo que obliga a verificar que no anule el divisor. Las irracionales contienen la incógnita dentro de una raíz, como , requiriendo elevar a potencias para despejarla.

Ecuaciones trascendentes

Cuando la incógnita aparece en el exponente, hablamos de ecuaciones exponenciales, como . Para resolverlas, a menudo se usa el logaritmo. Inversamente, las logarítmicas tienen la incógnita dentro del logaritmo, como . Estas dos familias son fundamentales en modelos de crecimiento poblacional o decaimiento radioactivo.

Dato curioso: Durante siglos, los matemáticos debatieron si la solución de una ecuación cúbica siempre era real. Descubrieron que a veces surgían raíces complejas intermedias, dando nombre a la "solución extraña" (solutio aurea) que confundió a Galileo y Descartes.

Sistemas de ecuaciones

Un sistema combina dos o más ecuaciones con varias incógnitas. Si todas son lineales, el sistema es lineal. Si al menos una es no lineal (como una cuadrática), todo el sistema se vuelve no lineal, complicando la solución.

La consistencia de un sistema se clasifica en tres estados. Un sistema compatible determinado tiene una única solución exacta. Es el caso ideal en muchos problemas de física. Un sistema compatible indeterminado tiene infinitas soluciones; las ecuaciones son dependientes entre sí. Finalmente, un sistema incompatible no tiene solución; las rectas o planos se cruzan de forma que nunca coinciden en un mismo punto. Entender esta distinción evita perder tiempo buscando soluciones únicas donde hay infinitas o ninguna.

Métodos de resolución de sistemas lineales

Métodos algebraicos fundamentales

Resolver un sistema de ecuaciones lineales implica encontrar los valores de las incógnitas que satisfacen todas las ecuaciones simultáneamente. Existen varios procedimientos algebraicos, cada uno con ventajas específicas según la estructura del sistema. Ningún método es universalmente superior; la elección depende de la eficiencia computacional y de la claridad conceptual.

Sustitución e igualación

El método de sustitución aísla una incógnita en una ecuación y la expresa en función de las demás. Este valor se sustituye en las otras ecuaciones, reduciendo el número de incógnitas. Es intuitivo pero propenso a errores con fracciones complejas. El método de igualación funciona mejor cuando dos ecuaciones ya están despejadas para la misma variable. Se igualan las expresiones resultantes, creando una nueva ecuación con menos incógnitas.

Reducción o eliminación

La eliminación combina ecuaciones para anular una incógnita. Se multiplican las ecuaciones por factores adecuados para que los coeficientes de una variable sean opuestos. Al sumar las ecuaciones, esa variable desaparece. Este es el método más sistemático y es la base del algoritmo de Gauss. Funciona bien en sistemas de cualquier tamaño, aunque requiere cuidado con los signos.

Regla de Cramer

La regla de Cramer utiliza determinantes para resolver sistemas cuadrados (mismo número de ecuaciones que de incógnitas). Para un sistema de dos ecuaciones con dos incógnitas, la solución para la variable x se calcula como:

Donde D es el determinante de la matriz de coeficientes y D_x se obtiene reemplazando la columna de x por los términos independientes. Es elegante teóricamente, pero computacionalmente costoso para sistemas grandes porque calcular determinantes requiere muchas multiplicaciones.

Comparación de eficiencia

La elección del método afecta directamente el tiempo de resolución y la precisión numérica. Para sistemas pequeños (2x2 o 3x3), la sustitución o Cramer pueden ser rápidas si los números son sencillos. Para sistemas mayores, la eliminación (Gauss) es insuperable en eficiencia.

Método Ventajas Desventajas Mejor uso
Sustitución Fácil de entender; bueno si una variable ya está aislada. Propenso a errores con fracciones; lento en sistemas grandes. Sistemas 2x2 simples o con coeficiente 1.
Igualación Rápido si dos ecuaciones están despejadas para la misma variable. Menos común que otras variables estén ya aisladas. Casos específicos con estructura favorable.
Reducción (Eliminación) Sistemático; escalable a sistemas grandes; base del método de Gauss. Requiere gestión cuidadosa de signos y multiplicadores. Sistemas de cualquier tamaño; uso general.
Regla de Cramer Fórmula directa; útil para demostraciones teóricas. Muy costoso computacionalmente para sistemas grandes (más de 3x3). Sistemas pequeños cuadrados; análisis teórico.

Interpretación geométrica

Cada ecuación lineal representa una recta en dos dimensiones o un plano en tres dimensiones. Resolver el sistema equivale a encontrar el punto o conjunto de puntos donde estas figuras se intersecan. Si las rectas se cruzan en un solo punto, hay una solución única. Si son paralelas y distintas, no hay solución (sistema incompatible). Si coinciden, hay infinitas soluciones (sistema compatible indeterminado). Esta visión ayuda a intuir la naturaleza de la solución antes de calcular.

Dato curioso: La regla de Cramer fue publicada en 1750 por Gabriel Cramer, pero el matemático alemán Gottfried Leibniz ya había descubierto una forma similar casi un siglo antes, en 1693. Sin embargo, la notación de determinantes que usamos hoy se debe en gran parte a Leonhard Euler.

En la práctica, los estudiantes deben dominar la eliminación por su versatilidad, pero conocer Cramer aporta profundidad teórica. La geometría conecta el álgebra con la intuición visual. Dominar estos métodos prepara el terreno para el álgebra lineal avanzada.

¿Qué papel juegan las matrices en la resolución de sistemas?

Las matrices transforman la resolución de sistemas de ecuaciones lineales de un ejercicio aritmético repetitivo en una operación algebraica estructurada. En lugar de tratar cada incógnita por separado, se agrupan los coeficientes en una estructura tabular que permite aplicar operaciones globales. Este enfoque no solo simplifica el cálculo manual, sino que es la base del álgebra lineal moderna y de los algoritmos computacionales.

La ecuación matricial Ax = B

Un sistema de ecuaciones lineales puede expresarse compactamente mediante la ecuación Ax = B. Aquí, A representa la matriz de coeficientes, x es el vector columna de incógnitas y B es el vector columna de términos independientes. Esta notación resume toda la información del sistema en tres bloques fundamentales.

Al multiplicar la matriz A por el vector x, cada fila de A se multiplica por las componentes de x, generando exactamente las ecuaciones originales. Esta representación permite manipular el sistema como un solo objeto matemático, facilitando el análisis de su comportamiento general.

Métodos de eliminación: Gauss y Gauss-Jordan

La resolución práctica se basa en reducir la matriz aumentada [A|B] a una forma más sencilla. El método de eliminación de Gauss transforma la matriz en una forma escalonada superior, donde todos los elementos debajo de la diagonal principal son ceros. Esto permite resolver el sistema mediante sustitución hacia atrás, comenzando por la última ecuación.

La variante de Gauss-Jordan va un paso más allá, eliminando también los elementos por encima de la diagonal principal. El resultado es una matriz en forma escalonada reducida, donde cada variable aparece aislada en una ecuación. Este método es particularmente útil cuando se busca expresar la solución directamente sin pasos adicionales de sustitución.

Dato curioso: El método de Gauss lleva el nombre de Carl Friedrich Gauss, quien lo utilizó a finales del siglo XVIII para calcular la órbita del asteroide Ceres. Sin embargo, el mismo procedimiento ya había sido descrito en el texto chino "Nueve capítulos del arte matemático" hace más de dos mil años.

Rango y el Teorema de Rouché-Frobenius

El rango de una matriz indica el número de filas o columnas linealmente independientes. En el contexto de sistemas de ecuaciones, el Teorema de Rouché-Frobenius establece que la existencia de solución depende de la relación entre el rango de la matriz de coeficientes A y el rango de la matriz aumentada [A|B].

Si ambos rangos son iguales, el sistema es compatible. Si además el rango coincide con el número de incógnitas, la solución es única. Si el rango es menor, existen infinitas soluciones, con tantas variables libres como la diferencia entre el número de incógnitas y el rango. Si los rangos difieren, el sistema es incompatible, lo que significa que las ecuaciones contienen contradicciones inherentes.

Este teorema proporciona un criterio rápido para determinar la naturaleza de las soluciones sin necesidad de calcularlas completamente. La consecuencia es directa: analizar el rango permite predecir el comportamiento del sistema antes de realizar cálculos extensos.

Aplicaciones prácticas en ciencia y economía

Las ecuaciones y sistemas de ecuaciones no son solo ejercicios abstractos; constituyen el lenguaje con el que las ciencias y la economía modelan la realidad. Traducir un problema del mundo real a un sistema algebraico permite predecir comportamientos, optimizar recursos y entender fenómenos complejos con precisión cuantitativa.

Química y el balanceo estequiométrico

En química, el principio de conservación de la masa exige que el número de átomos de cada elemento sea igual en reactivos y productos. Este proceso se traduce directamente en un sistema de ecuaciones lineales. Por ejemplo, al balancear la reacción entre hidrógeno y oxígeno para formar agua, se asignan coeficientes incógnitas a cada molécula. La ecuación química no balanceada es:

a H₂ + b O₂ → c H₂O

Esto genera un sistema donde, para el hidrógeno, 2a = 2c, y para el oxígeno, 2b = c. Resolver este sistema permite encontrar los coeficientes mínimos enteros (2, 1 y 2 respectivamente). Este método es fundamental en ingeniería química para calcular rendimientos teóricos y costos de materias primas.

Física: Leyes de Kirchhoff en circuitos

El análisis de circuitos eléctricos complejos depende de las leyes de Kirchhoff, que establecen la conservación de la carga y la energía. La primera ley afirma que la suma de corrientes que entran a un nodo es igual a la que sale. La segunda ley indica que la suma de diferencias de potencial en cualquier malla cerrada es cero.

Dato curioso: Gustav Kirchhoff formuló estas leyes en 1845, mucho antes de que el electrón fuera descubierto oficialmente, demostrando que el modelo matemático puede preceder al descubrimiento físico.

Para un circuito con varias fuentes de voltaje y resistencias, se crea un sistema de ecuaciones lineales donde las incógnitas son las corrientes en cada rama. Resolver este sistema permite determinar la intensidad de corriente exacta en cualquier punto del circuito, esencial para el diseño de todo dispositivo electrónico moderno.

Ingeniería estructural: El método de los nudos

En ingeniería civil y mecánica, el método de los nudos se utiliza para analizar la estabilidad de estructuras reticulares, como puentes o torres. Se aísla cada unión (nudo) de la estructura y se aplican las leyes de Newton.

Para cada nudo, la suma de las fuerzas en el eje horizontal y en el eje vertical debe ser cero. Esto genera un sistema de ecuaciones simultáneas donde las incógnitas son las fuerzas internas en cada barra (tracción o compresión). Si el sistema tiene solución única, la estructura es estáticamente determinada y estable bajo las cargas aplicadas.

Economía: Oferta, demanda y punto de equilibrio

En economía, el punto de equilibrio se encuentra donde la cantidad ofrecida por los productores iguala a la cantidad demandada por los consumidores. Esto se modela con un sistema de dos ecuaciones lineales, una para la oferta y otra para la demanda, ambas en función del precio.

Si la oferta se representa como y la demanda como , el punto de equilibrio se halla igualando ambas expresiones. La solución del sistema proporciona el precio de mercado y la cantidad transada. Este modelo básico es la base de la microeconomía y se utiliza para fijar precios, predecir efectos de impuestos y analizar la elasticidad de los mercados.

La capacidad de traducir situaciones tan diversas como un puente, una reacción química o un mercado bursátil en sistemas de ecuaciones demuestra la versatilidad del álgebra. La precisión del modelo depende directamente de la calidad de las suposiciones iniciales y de la correcta identificación de las variables involucradas.

Ejercicios resueltos

Ejemplo 1: Sistema 2x2 por sustitución

Resolvamos un sistema simple donde una variable está aislada o es fácil de despejar. Este método consiste en expresar una incógnita en términos de la otra y reemplazarla en la segunda ecuación.

Consideremos el siguiente sistema:

Como la primera ecuación ya nos da el valor de y, lo sustituimos directamente en la segunda ecuación. Reemplazamos y por (2x - 3):

Agrupamos los términos con x y pasamos el número al otro lado sumando 3 a ambos lados:

Al dividir por 5, obtenemos x = 3. Ahora, volvemos a la primera ecuación para hallar y:

La solución es el par ordenado (3, 3). Es fundamental sustituir estos valores en ambas ecuaciones originales para verificar que cumplen la igualdad. En este caso, 3(3) + 3 = 12, lo cual es correcto.

Ejemplo 2: Sistema 3x3 por eliminación de Gauss

Para sistemas con tres incógnitas, el método de Gauss transforma el sistema en una matriz triangular superior. El objetivo es obtener ceros debajo de la diagonal principal. Tomemos este sistema:

Primero, eliminamos x de la segunda y tercera ecuación. Multiplicamos la primera ecuación por -2 y la sumamos a la segunda:

Luego, multiplicamos la primera por -3 y la sumamos a la tercera:

Ahora tenemos un sistema 2x2 con y y z. Multiplicamos la nueva segunda ecuación (-3y + z = -3) por -1/3 para facilitar el cálculo, o simplemente usamos sustitución. De -3y + z = -3, despejamos z = 3y - 3. Sustituimos en -y - 4z = -17:

Aquí, y = 29/13. Este resultado fraccionario es común en álgebra lineal. Sustituyendo y en la expresión de z:

Finalmente, hallamos x usando la primera ecuación original:

La solución es (1/13, 29/13, 48/13). La precisión en los signos es crítica en este método; un error de signo en la resta cambia todo el resultado.

Ejemplo 3: Problema de aplicación (Mezclas)

Dato curioso: Los problemas de mezcla son fundamentales en la industria química y farmacéutica, donde la precisión de las concentraciones define la calidad del producto final.

Un químico necesita preparar 10 litros de una solución al 20% de ácido. Tiene a mano una solución al 10% y otra al 30%. ¿Cuántos litros de cada una debe mezclar?

Planteamos las incógnitas: x es la cantidad de solución al 10% y y es la cantidad de solución al 30%. Tenemos dos condiciones: el volumen total y la cantidad de ácido puro.

Simplificamos la segunda ecuación multiplicando por 10 para eliminar decimales:

Restamos la primera ecuación original (x + y = 10) de esta nueva ecuación:

Si y = 5, entonces x = 10 - 5 = 5. Se necesitan 5 litros de cada solución.

La consecuencia es directa: como la concentración deseada (20%) está exactamente a mitad de camino entre el 10% y el 30%, las cantidades deben ser iguales. Este tipo de razonamiento rápido sirve para verificar la lógica de los cálculos algebraicos.

Preguntas frecuentes

¿Cuál es la diferencia entre una ecuación lineal y una cuadrática?

Una ecuación lineal tiene como máxima potencia de la incógnita el exponente 1 (ejemplo: ), lo que significa que su gráfica es una línea recta. Una ecuación cuadrática tiene como máxima potencia el exponente 2 (ejemplo: ), y su gráfica es una parábola.

¿Cuándo se dice que un sistema de ecuaciones es incompatible?

Un sistema es incompatible cuando no existe ningún par de valores para las incógnitas que satisfaga todas las ecuaciones al mismo tiempo. Esto ocurre, por ejemplo, cuando las líneas representadas por las ecuaciones son paralelas y nunca se cruzan.

¿Por qué se usan matrices para resolver sistemas de ecuaciones?

Las matrices permiten organizar los coeficientes y las constantes de un sistema en una estructura tabular compacta. Esto facilita la aplicación de operaciones sistemáticas, como el método de Gauss, para reducir el sistema a una forma más sencilla de resolver, especialmente cuando hay muchas variables.

¿Qué significa que un sistema tenga infinitas soluciones?

Significa que las ecuaciones del sistema son dependientes linealmente, es decir, esencialmente expresan la misma relación entre las variables. Geométricamente, esto implica que las líneas o planos se superponen completamente, por lo que cualquier punto en esa intersección es una solución válida.

¿Se pueden resolver sistemas de ecuaciones con más de dos incógnitas?

Sí, los sistemas pueden tener tres, cuatro o incluso cientos de incógnitas. Aunque la representación gráfica se vuelve más compleja (requiriendo tres dimensiones para tres incógnitas), los métodos algebraicos como la sustitución, la reducción o el uso de matrices funcionan independientemente del número de variables.

Resumen

Las ecuaciones y sistemas de ecuaciones son herramientas esenciales para describir relaciones entre cantidades desconocidas. Su clasificación depende del grado de las incógnitas y del número de ecuaciones involucradas. Los métodos de resolución, que van desde la sustitución simple hasta el uso de matrices y determinantes, permiten encontrar soluciones únicas, múltiples o ninguna, dependiendo de la consistencia del sistema.

Estos conceptos tienen aplicaciones directas en campos como la física, la economía y la ingeniería, donde modelar y predecir comportamientos requiere resolver conjuntos de relaciones matemáticas simultáneas. Dominar estas técnicas es fundamental para el análisis cuantitativo en diversas disciplinas académicas y profesionales.

Referencias

  1. «ecuaciones y sistemas de ecuaciones» en Wikipedia en español
  2. Systems of Linear Equations — Wolfram MathWorld
  3. Linear Equations — American Mathematical Society (AMS)
  4. Linear Algebra and Its Applications — MIT OpenCourseWare
  5. Sistemas de ecuaciones lineales — Khan Academy en Español