Los ángulos de elevación y depresión son medidas angulares fundamentales en trigonometría que relacionan la línea de visión de un observador con el plano horizontal. Estas magnitudes permiten determinar distancias y alturas inaccesibles mediante la construcción de triángulos rectángulos, siendo herramientas esenciales en campos que van desde la topografía hasta la aviación.

El ángulo de elevación se mide hacia arriba desde la horizontal hasta el objeto observado, mientras que el ángulo de depresión se mide hacia abajo. Aunque parecen conceptos distintos, están geométricamente vinculados por las propiedades de las líneas paralelas, lo que simplifica los cálculos en problemas de medición indirecta.

Definición y concepto

Los ángulos de elevación y depresión son conceptos fundamentales en la trigonometría aplicada, utilizados para medir posiciones relativas en el espacio tridimensional. Su definición precisa depende de una referencia fija: la línea horizontal de visión. Esta línea es imaginaria, pero esencial; pasa por el ojo del observador y es paralela al suelo o al plano de referencia. Sin esta línea horizontal, no hay forma de cuantificar cuánto se mira hacia arriba o hacia abajo. Toda medición de estos ángulos comienza aquí.

Ángulo de elevación

El ángulo de elevación es el ángulo formado entre la línea horizontal de visión y la línea de vista hacia un objeto situado por encima del observador. Se mide desde la horizontal hacia arriba. Si observas la cúspide de una torre desde la base, estás utilizando un ángulo de elevación. La línea de mira sube desde tus ojos hasta el punto más alto del objeto.

Este concepto es crucial en topografía y navegación. Permite calcular alturas inaccesibles sin necesidad de subir físicamente al punto más alto. La precisión depende de la estabilidad de la línea horizontal. Un error en la referencia horizontal distorsiona toda la medición posterior.

Ángulo de depresión

El ángulo de depresión es el ángulo formado entre la línea horizontal de visión y la línea de vista hacia un objeto situado por debajo del observador. Se mide desde la horizontal hacia abajo. Si estás en la azotea de un edificio y miras un coche en la calle, estás utilizando un ángulo de depresión. La línea de mira baja desde tus ojos hasta el punto inferior del objeto.

Es común en aviación y en la ingeniería civil. Los pilotos usan ángulos de depresión para determinar la trayectoria de aterrizaje. Los ingenieros los usan para calcular pendientes y distancias en terrenos irregulares. La dirección de la mirada es hacia abajo, pero el ángulo se mide siempre desde la horizontal, no desde la vertical.

Relación geométrica y triángulo rectángulo

Ambos ángulos se analizan dentro de un triángulo rectángulo implícito. Este triángulo tiene tres lados: la línea horizontal de visión, la línea de vista al objeto y la línea vertical que conecta el objeto con la línea horizontal. El ángulo recto se forma entre la línea horizontal y la línea vertical.

En muchos casos prácticos, el ángulo de elevación desde un punto A hacia un punto B es igual al ángulo de depresión desde B hacia A, siempre que las líneas horizontales en ambos puntos sean paralelas. Esto se debe a las propiedades de las líneas paralelas cortadas por una transversal (la línea de vista). Los ángulos alternos internos son iguales. Esta propiedad simplifica muchos cálculos en problemas de visión recíproca.

Dato curioso: En la navegación aérea, los pilotos deben distinguir claramente entre ángulo de depresión y ángulo de bajada. El ángulo de depresión es puramente geométrico (desde la horizontal), mientras que el ángulo de bajada puede referirse a la pendiente real de la trayectoria respecto al suelo, lo que introduce diferencias sutiles pero críticas en la precisión del aterrizaje.

La aplicación de estos conceptos requiere identificar correctamente el vértice del ángulo (el ojo del observador), el lado adyacente (la horizontal) y el lado opuesto (la altura del objeto). Confundir estos elementos lleva a errores comunes en los cálculos trigonométricos. La claridad en la definición evita la ambigüedad en la resolución de problemas prácticos.

¿Cómo se calculan los ángulos de elevación y depresión?

El cálculo de ángulos de elevación y depresión se basa en la descomposición de la situación física en un triángulo rectángulo. La clave no es memorizar fórmulas aisladas, sino identificar correctamente qué lado del triángulo representa la distancia horizontal y cuál la vertical. Una vez trazada la línea de visión desde el observador hasta el objeto, se forma un ángulo agudo con la horizontal. Este es el ángulo que buscamos determinar.

Identificación de los catetos

Antes de aplicar cualquier función trigonométrica, es fundamental etiquetar los lados del triángulo en relación con el ángulo desconocido. El cateto opuesto es el lado que está frente al ángulo. En problemas de elevación, suele ser la altura del objeto respecto a los ojos del observador. El cateto adyacente es el lado que toca el ángulo y no es la hipotenusa. Generalmente, representa la distancia horizontal entre el observador y la base del objeto.

Confundir estos dos catetos es el error más común en los exámenes de trigonometría básica. Si la distancia horizontal es la base del triángulo, esa es la adyacente. Si la altura sube recta hacia el objeto, esa es la opuesta. La hipotenusa es la línea recta de visión, pero a menudo es la menos utilizada para calcular el ángulo inicial, a menos que se conozca la distancia directa en línea recta.

Uso de la función tangente

La función trigonométrica más directa para hallar el ángulo cuando se conocen la altura y la distancia horizontal es la tangente. Esta función relaciona exclusivamente los dos catetos del triángulo. La definición básica establece que la tangente de un ángulo es igual a la razón entre el cateto opuesto y el cateto adyacente.

Para despejar el ángulo (), se debe aplicar la función inversa de la tangente, conocida como arcotangente o . Esto permite aislar el ángulo en un lado de la ecuación. El procedimiento algebraico es sencillo pero requiere atención al uso de la calculadora.

Por ejemplo, si un edificio tiene una altura de 10 metros y el observador está a 20 metros de distancia, la razón es . Al calcular el arcotangente de 0.5, se obtiene aproximadamente 26.57 grados. Este es el ángulo de elevación necesario para mirar la cúspide del edificio.

Dato curioso: La función arcotangente devuelve un valor en radianes por defecto en muchas calculadoras científicas y lenguajes de programación. Es vital asegurarse de que la calculadora esté en modo "grados" si se desea el resultado en grados sexagesimales, que es el estándar en geometría básica.

Cuándo usar seno y coseno

Aunque la tangente es la opción más frecuente, el seno y el coseno resultan útiles cuando la distancia conocida es la hipotenusa (la línea de visión directa) en lugar de la distancia horizontal. El seno relaciona el cateto opuesto con la hipotenusa.

El coseno relaciona el cateto adyacente con la hipotenusa. Para despejar el ángulo con estas funciones, se utilizan el arcoseno () y el arcocoseno () respectivamente.

La elección de la función depende estrictamente de qué dos medidas se conocen. Si falta la hipotenusa, usa tangente. Si falta un cateto y tienes la hipotenusa, evalúa si tienes la altura (seno) o la base (coseno). No hay una regla única, sino una selección basada en los datos disponibles. La precisión del resultado depende de la precisión de estas medidas iniciales.

Historia y contexto

La medición de ángulos de elevación y depresión no nació como un ejercicio abstracto de la geometría euclidiana, sino como una necesidad práctica para medir lo inaccesible. En el antiguo Egipto, los agrimensores, conocidos como "estiradores de cuerdas", utilizaban principios trigonométricos rudimentarios para demarcar tierras tras las inundaciones anuales del Nilo. Aunque carecían de un sistema formalizado, su uso de bastones de sombra y la relación entre la altura de un objeto y la longitud de su sombra sentó las bases empíricas de lo que hoy llamamos la tangente.

La sistematización de estos conceptos llegó con los griegos. Hiparco de Nicea, a finales del siglo II a. C., es considerado el padre de la trigonometría. Su innovación no fue solo medir ángulos, sino crear tablas de cuerdas en un círculo circunscrito, permitiendo calcular distancias en la esfera celeste. Este enfoque astrónico fue crucial: para determinar la distancia a las estrellas o el tamaño de la Tierra, era necesario relacionar arcos circulares con ángulos en el centro.

Dato curioso: La palabra "trigonometría" no apareció hasta el siglo XVI, pero el tratado "Sobre los triángulos" de Menelao de Alejandría ya aplicaba estos principios siglos antes, demostrando que la necesidad de medir precedió al nombre.

Claudio Ptolomeo amplió el trabajo de Hiparco en su obra Almagesto. Ptolomeo refinó las tablas trigonométricas y aplicó el teorema de las cuerdas para resolver problemas de navegación y astronomía. Su método permitía calcular la posición de los planetas midiendo ángulos desde la Tierra. La fórmula fundamental que subyace a estos cálculos, aunque se expresara en términos de cuerdas, es equivalente a la ley de los senos moderna:

Esta relación permite determinar lados desconocidos de un triángulo si se conocen los ángulos, un principio esencial para la medición de ángulos de elevación. Sin embargo, durante la Edad Media, el conocimiento pasó a manos de los matemáticos árabes, quienes introdujeron funciones como el seno y la tangente, simplificando los cálculos astronómicos griegos.

De la esfera celeste a la superficie terrestre

La transición de la astronomía a la topografía moderna ocurrió durante la Edad Media y el Renacimiento. Los navegantes necesitaban determinar su latitud midiendo la altura del Polo Norte o del Sol sobre el horizonte. Este ángulo de elevación era directamente proporcional a la posición norte-sur en el globo. Los instrumentos como el astrolabio y el cuadrante permitían medir estos ángulos con mayor precisión, transformando la observación celestial en una herramienta de navegación terrestre y marítima.

En la topografía, el concepto se adaptó para medir distancias horizontales y diferencias de altura en el terreno. Un topógrafo que mide la altura de una torre desde un punto lejano utiliza el ángulo de elevación. Si la distancia horizontal es y el ángulo de elevación es , la altura se calcula mediante:

Esta fórmula es directa y poderosa. Permite medir lo que parece inalcanzable sin necesidad de escalar el objeto. La evolución desde las cuerdas de Hiparco hasta la tangente de la topografía moderna muestra cómo una necesidad práctica de medir el mundo físico dio forma a una rama fundamental de las matemáticas. La precisión de estas mediciones determinó el éxito de expediciones, la construcción de pirámides y la navegación transoceánica.

La distinción entre ángulo de elevación (mirando hacia arriba desde la horizontal) y depresión (mirando hacia abajo) es geométricamente simple pero crucial en aplicaciones como la aviación o la ingeniería civil. Un piloto que se aproxima a una pista utiliza el ángulo de depresión para calcular la distancia de aterrizaje. Esta aplicación práctica demuestra que la trigonometría no es solo teoría, sino una herramienta de supervivencia y precisión en el espacio tridimensional.

¿Qué diferencia los ángulos de elevación y depresión de otros ángulos geométricos?

Los ángulos de elevación y depresión no son entidades geométricas aisladas; su definición depende enteramente de la elección de una referencia horizontal. Esta característica los distingue de otros ángulos fundamentales, como el ángulo de inclinación de una recta o el ángulo cenital, que utilizan ejes de referencia distintos. Comprender estas diferencias es crucial para evitar errores de cálculo en trigonometría aplicada, topografía y navegación.

Referencia horizontal versus vertical

La línea de visión horizontal actúa como el eje cero para medir la elevación y la depresión. Imagina un observador que mira un punto en el espacio. La línea imaginaria que sale de sus ojos y se extiende paralela al suelo es la bisectriz conceptual. Si el punto está por encima de esta línea, medimos el ángulo de elevación hacia arriba. Si está por debajo, medimos el ángulo de depresión hacia abajo. Esta estructura simétrica simplifica los cálculos porque permite usar triángulos rectángulos donde un cateto es la distancia horizontal y el otro es la altura o profundidad relativa.

Dato curioso: En navegación aérea y marítima, confundir el ángulo de elevación con el ángulo cenital puede llevar a errores de posición significativos, ya que uno mide desde el horizonte y el otro desde el punto más alto del cielo.

El ángulo cenital funciona de manera opuesta. Se mide desde la vertical, es decir, desde la línea que conecta el observador con el cenit (el punto directamente sobre su cabeza). Mientras que la elevación mide cuánto se aleja la mirada del suelo, el ángulo cenital mide cuánto se aleja del cielo. Matemáticamente, si θ es el ángulo de elevación y z es el ángulo cenital, ambos son complementarios en un plano vertical:

Esta relación es directa. Si conoces uno, obtienes el otro restando 90 grados. Sin embargo, usar la referencia equivocada cambia completamente la función trigonométrica necesaria. Con la elevación, usamos tangente para relacionar altura y distancia horizontal. Con el cenit, la proyección cambia.

Confusión con el ángulo de inclinación

Otro punto de confusión frecuente es el ángulo de inclinación de una recta. En geometría analítica, este ángulo se mide desde el eje X positivo en sentido antihorario. Aunque parece similar a la elevación, tiene un rango de 0 a 180 grados y no depende de la posición del observador, sino de la pendiente de la línea. La elevación, en cambio, es siempre aguda (menor de 90 grados) y está anclada a la perspectiva de quien mira.

El error más común entre estudiantes es ubicar el ángulo en el objeto en lugar del observador. Por ejemplo, al calcular la altura de una torre desde un punto en el suelo, el ángulo de elevación está en los ojos de la persona, no en la cima de la torre. Si se mide en la torre, se está calculando el ángulo de depresión desde la cima hacia la persona. Debido a las líneas paralelas (el suelo y la línea de visión horizontal), estos dos ángulos son alternos internos y, por tanto, iguales. Pero conceptualmente, pertenecen a vértices distintos.

Esta distinción es vital. La consecuencia es directa: mezclar los vértices invierte la relación entre el cateto opuesto y el adyacente en la función tangente. Un ángulo bien ubicado garantiza que la fórmula sea correcta. Un ángulo mal ubicado requiere ajustar todo el triángulo. La precisión en la ubicación del vértice es lo que separa un cálculo exitoso de uno erróneo.

Aplicaciones prácticas en ciencias y psicología

Las mediciones de ángulos de elevación y depresión son fundamentales en disciplinas donde la precisión espacial determina el éxito de una operación. En topografía, estos ángulos permiten calcular distancias horizontales y desniveles sin necesidad de recorrer todo el terreno, una técnica esencial cuando se mide la altura de montañas o la profundidad de valles inaccesibles. La arquitectura utiliza estos principios para evaluar la iluminación natural y las vistas desde ventanas específicas, asegurando que la luz solar incida correctamente en los espacios interiores según la latitud del edificio.

La navegación aérea depende críticamente de estos conceptos para el aterrizaje y el despegue. Los pilotos ajustan la trayectoria basándose en el ángulo de depresión respecto a la pista, manteniendo generalmente una pendiente de aproximación estándar de 3 grados. Este ángulo garantiza que la aeronave esté a la altura correcta para tocar tierra sin chocar con obstáculos periféricos. Un cálculo erróneo en esta fase puede resultar en un aterrizaje prematuro o en un impacto contra la cresta de una colina, demostrando que la teoría geométrica tiene consecuencias físicas inmediatas.

Percepción visual y psicología

La relación entre el ángulo de visión y la percepción humana es un campo de estudio clave en la psicología cognitiva. Nuestro cerebro no mide distancias con una regla física, sino que interpreta el ángulo subtendido por un objeto en la retina. Cuando un objeto se aleja, el ángulo visual disminuye, y el cerebro utiliza este dato, junto con pistas contextuales, para estimar el tamaño real y la distancia. Esta inferencia a menudo falla, generando ilusiones ópticas fascinantes.

La ilusión de Ponzo es un ejemplo clásico donde dos líneas idénticas parecen tener diferentes longitudes debido a las líneas convergentes que sugieren profundidad. El cerebro interpreta la línea más "lejana" (más arriba en la perspectiva) como más larga porque ocupa el mismo ángulo visual que una línea más "cercana". Este fenómeno demuestra que la percepción del tamaño está directamente ligada a la estimación de la distancia, la cual se deriva de la interpretación de ángulos de visión.

Debate actual: Los investigadores discuten si la percepción de profundidad es puramente monocular (basada en un solo ojo y ángulos) o si requiere la visión binocular (dos ojos) para ser precisa en distancias cortas. Ambos mecanismos interactúan constantemente.

Los estudios sobre la percepción de profundidad indican que el cerebro integra múltiples señales, incluyendo la disparidad binocular y la convergencia ocular. La fórmula del ángulo visual, que relaciona el tamaño del objeto y su distancia, es fundamental para entender cómo procesamos el espacio tridimensional a partir de una imagen bidimensional en la retina. Comprendiendo estos ángulos, se explica por qué los objetos lejanos parecen más pequeños y cómo nuestro cerebro compensa esta reducción aparente para mantener la constancia del tamaño percibido.

Ejercicios resueltos

La aplicación práctica de la trigonometría requiere traducir situaciones del mundo real a triángulos rectángulos. Los siguientes ejercicios demuestran cómo utilizar las funciones seno, coseno y tangente para resolver problemas de altura y distancia. Cada caso sigue un proceso lógico: identificar el triángulo, seleccionar la razón trigonométrica adecuada y despejar la incógnita.

Cálculo de la altura de un edificio

Supongamos que un observador se encuentra a 50 metros de la base de un edificio. Al mirar hacia la cima, mide un ángulo de elevación de 30 grados. Para hallar la altura del edificio, se modela la situación con un triángulo rectángulo donde la distancia al suelo es el cateto adyacente y la altura es el cateto opuesto. La función tangente relaciona estos dos lados.

La fórmula es . Sustituyendo los valores conocidos:

Despejando la altura :

Sabemos que . Por lo tanto, metros. El edificio mide aproximadamente 28.87 metros de alto.

Distancia a un barco desde un faro

En este caso, se conoce la altura del observador y el ángulo de depresión. Un faro de 40 metros de altura ve un barco con un ángulo de depresión de 25 grados. Es crucial recordar que el ángulo de depresión se mide desde la horizontal hacia abajo. Por la propiedad de los ángulos alternos internos, este ángulo es igual al ángulo de elevación desde el barco hacia la cima del faro.

Dato curioso: Los navegantes usaban esta técnica siglos antes de que el GPS existiera. La precisión dependía de la estabilidad del horizonte marino y de la altura exacta del mástil o torre.

Utilizamos la tangente nuevamente, pero ahora la altura del faro es el cateto opuesto y la distancia al barco es el cateto adyacente:

Despejamos la distancia :

Con , obtenemos metros. El barco está a casi 86 metros de la base del faro.

Problema combinado: Elevación y depresión simultáneos

Este tipo de problemas integra ambos conceptos. Imagina que estás en la azotea de un edificio de 10 metros de altura. Ves un árbol a tu izquierda con un ángulo de elevación de 45 grados y un poste a tu derecha con un ángulo de depresión de 30 grados. Ambos objetos están alineados horizontalmente con la base del edificio.

Primero, calculamos la distancia al árbol. Como el ángulo es de 45 grados, el triángulo formado por la parte superior del árbol (por encima de los 10 metros) es isósceles si asumimos que la distancia horizontal es igual a la altura adicional. Sin embargo, para ser precisos, necesitamos la distancia horizontal. Supongamos que el árbol está a 10 metros de la base. La altura adicional del árbol es metros. La altura total del árbol es metros.

Luego, calculamos la distancia al poste. El ángulo de depresión es de 30 grados desde los 10 metros de altura. La distancia horizontal al poste es . Esto da metros. La distancia total entre el árbol y el poste es la suma de ambas distancias horizontales: metros. La clave está en descomponer el problema en dos triángulos rectángulos que comparten un vértice común en el ojo del observador.

Errores comunes y consejos de resolución

La resolución de problemas con ángulos de elevación y depresión rara vez falla por falta de fórmulas; suele fallar por errores conceptuales o de ejecución. Identificar estos tropiezos antes de que se conviertan en hábito es fundamental para dominar la trigonometría aplicada. A continuación, se analizan los fallos más frecuentes y las estrategias para evitarlos.

Errores conceptuales frecuentes

Uno de los errores más persistentes es confundir el cateto opuesto con el cateto adyacente. Esto ocurre cuando el estudiante no fija correctamente el vértice del ángulo en el triángulo rectángulo. Recuerda: el cateto opuesto está frente al ángulo; el adyacente toca el ángulo (sin ser la hipotenusa). Si intercambias estos dos, intercambias automáticamente el seno por el coseno. La consecuencia es directa: tu resultado será el recíproco del esperado.

Otro fallo técnico crítico es la configuración de la calculadora. Muchas fórmulas trigonométricas asumen que el ángulo está en grados, pero las calculadoras científicas y las hojas de cálculo a menudo operan en radianes por defecto. Si calculas el seno de 30 grados con la calculadora en modo radianes, obtendrás aproximadamente 0.454 en lugar de 0.5. Siempre verifica la unidad angular antes de presionar "igual".

Además, es común olvidar que el ángulo de depresión se mide desde la horizontal hacia abajo. Al trasladarlo al triángulo rectángulo formado por el observador y el objeto, ese ángulo termina siendo igual al ángulo de elevación del objeto hacia el observador (por ángulos alternos internos). No confundir el ángulo de depresión con el ángulo entre la línea de visión y la vertical es clave.

Estrategias para una resolución robusta

El dibujo no es solo un adorno; es la herramienta de verificación más potente. Dibuja siempre un diagrama a escala aproximada. Marca claramente el punto de observación, el objeto y la línea horizontal de referencia. Usa colores diferentes para la línea de visión, la horizontal y la vertical. Esto permite ver de un vistazo qué lado es el opuesto y cuál el adyacente.

Verifica la lógica de tu respuesta con el sentido común. Si calculas la altura de un edificio y obtienes 2 metros, pero el ángulo de elevación es de 60 grados desde una distancia de 10 metros, algo falla. Un ángulo grande implica una relación significativa entre altura y distancia. En este caso, la altura debería ser mayor que la distancia horizontal. Si tu respuesta contradice la intuición geométrica, revisa tus cálculos.

Debate actual: En la enseñanza de la trigonometría, hay un debate sobre si enseñar primero las razones trigonométricas (seno, coseno, tangente) o las funciones trigonométricas. Para problemas de ángulos de elevación y depresión, empezar con las razones suele ser más intuitivo porque se visualizan como cocientes de longitudes en un triángulo concreto.

Finalmente, practica con problemas reales. Mide la altura de un árbol usando un transportador y una cinta métrica. Compara tu resultado con la altura estimada a simple vista. Esta conexión entre la fórmula abstracta y la realidad tangible consolida el aprendizaje y reduce la dependencia de la memoria mecánica. La precisión en los detalles es lo que separa una solución correcta de una solución elegante.

Preguntas frecuentes

¿Cuál es la diferencia principal entre el ángulo de elevación y el de depresión?

La diferencia radica en la dirección de la mirada respecto a la horizontal. El ángulo de elevación se forma cuando el objeto está por encima del nivel del ojo del observador, mientras que el ángulo de depresión se forma cuando el objeto está por debajo de ese nivel.

¿Por qué el ángulo de depresión es igual al ángulo de elevación desde el objeto?

Esto se debe a la propiedad de los ángulos alternos internos. Si se traza una línea horizontal a la altura del observador y otra a la altura del objeto, la línea de visión actúa como una transversal. Por lo tanto, el ángulo de depresión desde arriba es congruente con el ángulo de elevación desde abajo.

¿Qué función trigonométrica se usa más comúnmente para calcular estos ángulos?

La tangente es la función más utilizada porque relaciona directamente el cateto opuesto (altura) con el cateto adyacente (distancia horizontal). Sin embargo, el seno y el coseno son útiles cuando se conoce la hipotenusa (distancia en línea recta).

¿Se pueden usar estos conceptos para medir la altura de un edificio sin subir a él?

Sí. Colocando un teodolito o un clinómetro a una distancia conocida de la base del edificio y midiendo el ángulo de elevación hacia la cúspide, se puede calcular la altura usando la tangente del ángulo multiplicada por la distancia.

¿El ángulo de depresión siempre se mide desde la horizontal hacia abajo?

Sí. Es un error común medirlo desde la vertical. Por definición, ambos ángulos (elevación y depresión) toman como referencia inicial la línea horizontal que pasa por el punto de observación.

Resumen

Los ángulos de elevación y depresión son herramientas prácticas para resolver problemas de medición indirecta en espacios bidimensionales y tridimensionales. Su cálculo se basa en la trigonometría básica, utilizando principalmente la función tangente para relacionar alturas y distancias horizontales.

Comprender la relación geométrica entre estos ángulos, especialmente su igualdad cuando se intercambian las posiciones del observador y el objeto, es clave para evitar errores en aplicaciones reales como la navegación aérea, la construcción y la astronomía básica.

Referencias

  1. «fórmulas de angulos de elevacion y depresion» en Wikipedia en español
  2. Trigonometry: Angles of Elevation and Depression - Math is Fun
  3. Angles of Elevation and Depression - Khan Academy
  4. Ángulos de elevación y depresión - Geometría (Bachillerato)
  5. Trigonometric Ratios and Angles of Elevation/Depression - BBC Bitesize