Definición y concepto

El procesamiento del gas natural constituye una serie de procesos industriales diseñados específicamente para purificar el gas natural bruto. Este conjunto de operaciones tiene como objetivo fundamental eliminar impurezas, contaminantes e hidrocarburos de mayor masa molecular presentes en el fluido extraído. El resultado de este tratamiento es lo que se conoce técnicamente como gas natural seco, un producto que cumple con la calidad requerida para su transporte a través de los gasoductos y su posterior uso final.

Diferencia entre gas natural bruto y gas natural seco

Es esencial distinguir entre el estado inicial del recurso y su forma procesada. El gas natural bruto es la mezcla cruda extraída del subsuelo, la cual contiene una variedad de componentes que pueden interferir con su combustión eficiente o dañar la infraestructura de transporte. Por el contrario, el gas natural seco es el producto refinado, caracterizado por la eliminación sistemática de estos elementos no deseados.

La necesidad de procesar el gas natural surge de la imperativa preparación para su uso final. Garantizar la eliminación de contaminantes no es solo una cuestión de eficiencia energética, sino también de integridad técnica de los sistemas de distribución. Sin este proceso de purificación, las impurezas podrían causar corrosión, formación de hidratos o variaciones en el poder calorífico, afectando tanto al operador como al consumidor final.

Objetivos de la purificación

El propósito central de estas operaciones industriales es transformar una mezcla heterogénea en un combustible estandarizado. Los procesos eliminan específicamente impurezas críticas como el dióxido de carbono (CO2), el ácido sulfhídrico (H2S), el agua y el mercurio. Cada uno de estos contaminantes requiere un tratamiento específico dentro de la cadena de procesamiento para asegurar que el gas resultante cumpla con las especificaciones de calidad establecidas.

La eliminación de estos componentes permite obtener un gas natural seco que es apto para las diversas aplicaciones industriales y residenciales. Este nivel de pureza es lo que diferencia al gas natural procesado de otras fuentes de energía primaria menos refinadas, asegurando su competitividad y eficiencia en el mercado energético global.

Tipos de yacimientos y clasificación del gas

La clasificación del gas natural y su posterior procesamiento dependen fundamentalmente del tipo de yacimiento del cual se extrae. En la industria petrolera, se distinguen tres categorías principales de pozos: los de petróleo crudo, los de gas y los de gas y condensado. Esta distinción es técnica y operativa, ya que determina la composición inicial del fluido extraído y, por ende, los equipos necesarios para su purificación inicial.

Gas asociado y no asociado

En los yacimientos de petróleo crudo, el gas natural se encuentra disuelto o en equilibrio con el petróleo. Este se denomina gas asociado, ya que su presencia está directamente vinculada a la producción de crudo. Al extraerse, el gas debe separarse del líquido para evitar pérdidas de presión y facilitar el transporte del crudo. Por el contrario, en los yacimientos de gas y condensado, el gas es el fluido dominante y se denomina gas no asociado. En estos casos, el gas puede contener hidrocarburos líquidos ligeros, conocidos como condensados, que aparecen cuando el gas se enfría o despresuriza durante la extracción.

Clasificación química: gas dulce, amargo y ácido

Una vez extraído, el gas natural bruto se clasifica según su composición química, lo cual influye directamente en los procesos de eliminación de impurezas. El término "gas dulce" se refiere a aquel que tiene una baja concentración de sulfuro de hidrógeno (H2S). Por el contrario, el "gas amargo" presenta una alta presencia de H2S, lo que requiere una desulfuración más intensiva para evitar la corrosión de los gasoductos y mejorar la calidad del combustible.

Además, el concepto de "gas ácido" abarca aquellos que contienen cantidades significativas de dióxido de carbono (CO2) y sulfuro de hidrógeno (H2S). La eliminación de estos gases ácidos es una etapa crítica en el procesamiento, ya que el CO2 y el H2S pueden formar ácidos débiles al entrar en contacto con el agua residual, lo que provoca corrosión en las tuberías y equipos de compresión. El procesamiento industrial busca transformar este gas bruto en gas natural seco, eliminando estas impurezas para cumplir con las especificaciones de calidad de los mercados regionales.

¿Qué contaminantes se eliminan en el gas natural?

El procesamiento del gas natural implica la eliminación sistemática de diversas impurezas presentes en el gas bruto extraído de los yacimientos subterráneos. Estas contaminantes, si no se retiran adecuadamente, pueden afectar la eficiencia de la combustión, la integridad de los gasoductos y la calidad final del producto para el consumidor. Los principales grupos de contaminantes incluyen hidrocarburos pesados, gases ácidos, agua, mercurio, nitrógeno, helio y material radiactivo natural.

Clasificación de los contaminantes

La composición exacta varía según si el gas proviene de un pozo de petróleo crudo (gas asociado) o de un pozo de gas y condensado (gas no asociado). A continuación se detallan los componentes que deben ser eliminados o reducidos para alcanzar las especificaciones de gas natural seco.

Contaminante Descripción e impacto
Hidrocarburos pesados Hidrocarburos de mayor masa molecular que el metano, como el etano, propano y butano. Su eliminación permite obtener gas natural seco y facilita el fraccionamiento del gas natural licuado (LGN).
Gases ácidos Incluyen principalmente dióxido de carbono (CO2) y ácido sulfúrico (H2S). Estos gases aumentan la acidez del gas y pueden causar corrosión en las tuberías y equipos de procesamiento.
Agua El vapor de agua puede condensarse en los gasoductos, formando hidratos que obstruyen el flujo o causando corrosión. Se elimina típicamente mediante la deshidratación con trietilglícero (TEG).
Mercurio Un metal pesado que puede volatilizarse en el yacimiento. El mercurio causa la amalgamación del aluminio y el acero inoxidable en los intercambiadores de calor y turbinas.
Nitrógeno Aunque no es muy reactivo, el exceso de nitrógeno diluye el poder calorífico del gas natural, reduciendo su eficiencia energética.
Helio Gas noble presente en algunos yacimientos. Aunque a menudo se considera un subproducto valioso, su presencia excesiva puede afectar las propiedades del gas para uso final.
Material radiactivo natural (NORM) Incluye isótopos como el radio-222 y el radón-222, que pueden acumularse en las superficies de los equipos de procesamiento, generando exposición radiactiva para el personal y los equipos.

La eliminación de estos contaminantes es esencial para cumplir con las normas de calidad regionales. Por ejemplo, en Estados Unidos, el gas natural debe alcanzar aproximadamente 1035 BTU por pie cúbico, mientras que en el Reino Unido, la especificación se mide en 37 a 44,5 MJ/m3. Estas variaciones reflejan las diferencias en la infraestructura de los gasoductos y los usos finales del gas en cada mercado.

Especificaciones de calidad y normas internacionales

Las especificaciones de calidad del gas natural son fundamentales para garantizar la eficiencia de los gasoductos y la compatibilidad con los equipos de los consumidores finales. Estas normas varían significativamente según la región geográfica y las características del gas natural bruto extraído, ya sea de pozos de petróleo crudo o de yacimientos de gas y condensado. El objetivo principal es transformar el gas en "gas natural seco", eliminando impurezas que puedan causar corrosión, formación de hidratos o variaciones en el valor energético.

Parámetros de valor calorífico

El valor calorífico es una de las métricas más críticas para los operadores de redes de distribución. En Estados Unidos, la norma típica establece un valor de 1035 BTU por pie cúbico para el gas natural en los gasoductos principales. Esta especificación asegura una consistencia en la energía entregada a los usuarios domésticos e industriales. En el Reino Unido, las especificaciones se miden en unidades del Sistema Internacional, con un rango estándar de 37 a 44,5 MJ/m³. Estas diferencias reflejan las variaciones en la composición del metano y los hidrocarburos más pesados presentes en cada región.

Contenido de impurezas y deshidratación

La eliminación de gases ácidos, como el dióxido de carbono (CO2) y el ácido sulfhídrico (H2S), es esencial para reducir la acidez y prevenir la corrosión en las tuberías. Además, el proceso de deshidratación, a menudo utilizando glicol etilénico (TEG), reduce el contenido de agua para evitar la formación de hidratos de gas a bajas temperaturas y presiones. La eliminación del mercurio es otro paso crítico, ya que este metal puede causar amalgamación en los aceros inoxidables de los compresores y válvulas.

Parámetro Especificación Típica Objetivo Principal
Valor Calorífico (EE. UU.) 1035 BTU/pie cúbico Consistencia energética
Valor Calorífico (Reino Unido) 37-44,5 MJ/m³ Estabilidad en la red
H2S (Ácido sulfhídrico) Eliminado o reducido Reducción de corrosión
Agua (Humedad) Gas natural seco Prevención de hidratos
Mercurio Eliminado Protección de equipos

Procesos de purificación en la planta

Separación inicial y eliminación de gases ácidos

El primer paso en la planta de procesamiento implica la separación inicial del gas natural bruto para eliminar impurezas y contaminantes. Este proceso es fundamental para preparar el gas para su uso final y garantizar la calidad requerida en los gasoductos. La eliminación de gases ácidos, como el dióxido de carbono (CO2) y el sulfuro de hidrógeno (H2S), se realiza mediante varios métodos. Uno de los más comunes es el uso de aminas, que absorben los gases ácidos del flujo de gas natural. Otro método es el uso de membranas, que permiten la separación basada en la diferencia de tamaños moleculares. Además, el proceso Claus se emplea para convertir el sulfuro de hidrógeno en azufre elemental, reduciendo así la acidez del gas.

Deshidratación del gas natural

La deshidratación es un paso crítico en el procesamiento del gas natural, ya que el agua presente en el gas puede causar corrosión y la formación de hidratos en los gasoductos. Uno de los métodos más utilizados para la deshidratación es el uso de glicol etilénico (TEG), que absorbe el agua del gas natural. Otro método es la adsorción por presión oscilante (PSA), donde el gas pasa a través de lechos de adsorbentes que retienen el agua. Estos procesos aseguran que el gas natural seco cumpla con las especificaciones de calidad necesarias para su transporte y uso final.

Eliminación de mercurio y nitrógeno

La eliminación de mercurio es esencial para prevenir la corrosión y la contaminación en los equipos de procesamiento y los gasoductos. El mercurio se elimina mediante procesos de adsorción en lechos de carbón activado o mediante la adición de azufre, que forma sulfuro de mercurio. Por otro lado, la eliminación de nitrógeno es importante para mejorar la calidad del gas natural, especialmente en regiones donde el nitrógeno puede afectar la presión de vapor del gas. Este proceso se realiza mediante técnicas de criogenia o adsorción, dependiendo de la concentración de nitrógeno en el gas natural bruto.

¿Cómo se fraccionan los líquidos de gas natural?

El fraccionamiento de los líquidos de gas natural (LGN) es una etapa crítica que transforma la mezcla de hidrocarburos condensados en productos individuales con valor comercial. Este proceso se realiza principalmente mediante destilación criogénica, aprovechando las diferencias en los puntos de ebullición de cada componente bajo temperaturas reducidas. La eficiencia del tren de destilación depende de la presión y la temperatura aplicadas en cada torre específica.

Tren de destilación criogénica

La separación se lleva a cabo en una serie de torres de destilación conectadas en serie. La primera etapa suele ser la torre desmetanizadora, donde se separa el metano remanente del etano. A continuación, la mezcla pasa por la torre desetanizadora, que aísla el etano del propano. Posteriormente, la torre despropanizadora separa el propano del butano, y finalmente, la torre de isobutano o desbutanizadora distingue entre los isómeros del butano y el pentano. Cada torre opera bajo condiciones específicas de presión y temperatura para maximizar la pureza del producto de salida.

Condiciones de operación y productos

Las condiciones de operación varían significativamente a lo largo del tren. La torre desmetanizadora requiere las temperaturas más bajas, a menudo cercanas a los -100 °C, debido a la alta volatilidad del metano. En contraste, las torres posteriores operan a temperaturas más altas y presiones mayores. Los productos finales incluyen etano, propano, butano y pentano (o mezcla de pentanos y superiores, conocidos como nafta). Estos productos se utilizan como materias primas para la industria petroquímica y como combustibles específicos, cumpliendo con las especificaciones de calidad requeridas por el mercado.

Productos finales y aplicaciones del gas natural

Productos derivados del procesamiento

El resultado principal de la cadena de purificación es el gas natural seco, un producto comercial listo para ser transportado por gasoductos y utilizado en mercados finales. Sin embargo, el proceso genera varios subproductos valiosos que se separan durante las etapas de deshidratación, eliminación de gases ácidos y fraccionamiento. Entre estos se encuentra el condensado, una mezcla ligera de hidrocarburos líquidos que se separa del gas natural bruto, especialmente en los pozos de gas y condensado donde el gas se considera no asociado. Este líquido puede utilizarse como combustible o como materia prima en refinerías.

Otro producto significativo es el azufre, obtenido principalmente durante la eliminación del ácido sulfhídrico (H2S) mediante procesos como el de Claus. La recuperación del azufre no solo mejora la calidad del gas al reducir su acidez, sino que también convierte un contaminante en un insumo industrial clave, utilizado en la fabricación de fertilizantes, ácidos y productos químicos diversos. Además, el mercurio, eliminado para proteger los equipos de los gasoductos y las plantas de procesamiento, puede recuperarse como un metal precioso, aunque su gestión requiere cuidadosos controles ambientales debido a su toxicidad.

Recuperación de helio y fraccionamiento de LGN

En ciertos yacimientos, el gas natural contiene concentraciones significativas de helio, un gas noble escaso en la corteza terrestre. La recuperación de helio implica procesos de separación criogénica o de membrana, donde el gas natural se enfría a temperaturas extremadamente bajas para licuar los componentes más pesados, permitiendo que el helio, con su bajo punto de ebullición, se separe como gas residual. Este proceso es económicamente viable cuando la concentración de helio supera ciertos umbrales, convirtiendo al helio en un producto de alto valor añadido.

El fraccionamiento de los Líquidos del Gas Natural (LGN) permite separar los hidrocarburos más pesados en componentes individuales, como etano, propano, butano y nafta. El etano, por ejemplo, es una materia prima fundamental para la producción de etileno en la industria petroquímica, mientras que el propano y el butano se utilizan como combustibles domésticos e industriales, así como como materias primas para la producción de polímeros y otros derivados químicos.

Aplicaciones finales del gas natural

El gas natural seco, una vez purificado y ajustado a las normas de calidad regionales, como los 1035 BTU en Estados Unidos o los 37-44,5 MJ/m³ en el Reino Unido, se utiliza principalmente como combustible en sectores residenciales, comerciales e industriales. Su eficiencia energética y relativa limpieza en comparación con otros combustibles fósiles lo convierten en una opción preferida para la generación de electricidad, calefacción y procesos térmicos. Además, el gas natural sirve como materia prima esencial en la industria petroquímica, donde se transforma en productos como amoníaco, metanol y plásticos, ampliando su impacto más allá del sector energético.

Ejercicios resueltos

El análisis técnico del procesamiento del gas natural requiere la capacidad de interpretar las especificaciones de calidad y los procesos de purificación. A continuación, se presentan ejercicios prácticos que aplican los datos verificados sobre las normas de calidad y los tipos de impurezas eliminadas.

Ejercicio 1: Conversión de unidades de energía en las normas de calidad

Se requiere comparar las especificaciones de calidad del gas natural entre Estados Unidos y el Reino Unido. Los datos indican que la norma en Estados Unidos establece un valor de 1035 BTU, mientras que en el Reino Unido se sitúa entre 37 y 44,5 MJ/m³. Para una comparación directa, es necesario comprender que ambas medidas reflejan el poder calorífico, aunque utilizan sistemas de unidades distintas (Imperial vs. Sistema Internacional). La tarea consiste en identificar que el rango británico (37–44,5 MJ/m³) representa la variabilidad aceptada en la densidad energética del gas seco, mientras que el valor estadounidense (1035 BTU) representa un punto de referencia estándar. No se realiza un cálculo aritmético complejo, sino la identificación correcta de los parámetros de entrada según las regiones geográficas especificadas en la base de datos técnica.

Ejercicio 2: Identificación del proceso de purificación según el contaminante

Dado un escenario donde el gas natural bruto presenta altos niveles de dióxido de carbono (CO₂) y ácido sulfhídrico (H₂S), se debe determinar el proceso industrial adecuado. Según los datos verificados, la eliminación de estos componentes específicos se clasifica bajo la categoría de eliminación de gases ácidos. Este paso es crucial antes de la deshidratación con trietilenglicol (TEG) o la eliminación de mercurio, ya que los gases ácidos pueden afectar la eficiencia de los absorbentes posteriores. La respuesta correcta es identificar que el proceso requerido es la eliminación de gases ácidos, distinguiéndolo de la deshidratación (enfocada en el agua) y el fraccionamiento del gas natural licuado (LGN).

Ejercicio 3: Clasificación del tipo de pozo según la asociación del gas

Se presenta un caso de extracción donde el gas se encuentra mezclado con el petróleo crudo en el yacimiento. La pregunta solicita clasificar este tipo de gas según la tipología de pozos proporcionada. Los datos establecen dos categorías principales: pozos de petróleo crudo, donde el gas es asociado, y pozos de gas y condensado, donde el gas es no asociado. Dado que el gas está mezclado con el crudo, la clasificación correcta es "gas asociado" procedente de un pozo de petróleo crudo. Este ejercicio refuerza la comprensión de la diferencia fundamental entre gas asociado y no asociado, un concepto clave en la etapa inicial de la cadena de valor del gas natural.

Referencias

  1. «Procesamiento del gas natural» en Wikipedia en español
  2. Natural Gas Processing - ScienceDirect (Elsevier)
  3. Natural Gas Processing Handbook - SpringerLink
  4. Natural Gas Processing: Principles and Technology - PennWell Books
  5. Gas Processing and Conditioning - Gulf Professional Publishing (Elsevier)