La investigación científica es un conjunto sistemático de procesos y métodos empleados para ampliar, corregir y reorganizar el conocimiento. No se trata simplemente de observar la realidad, sino de aplicar un rigor metodológico que permita distinguir entre la opinión subjetiva y la evidencia verificable. Este proceso es la columna vertebral del avance tecnológico y social, ya que transforma preguntas inciertas en datos confiables.

Existen múltiples formas de llevar a cabo esta investigación, cada una adaptada a la naturaleza del problema a resolver. Comprender estas diferencias es fundamental para estudiantes y profesionales, ya que elegir el enfoque adecuado determina la validez de los resultados y la eficiencia del esfuerzo intelectual invertido.

Definición y concepto

Las formas de la investigación científica no son meras recetas de cocina, sino marcos metodológicos que estructuran el razonamiento del investigador. No se trata solo de saber qué hacer, sino de entender por qué se hace de esa manera. Es fundamental distinguir entre la 'forma' y el 'método'. La forma es la estructura lógica subyacente, el esqueleto del razonamiento que guía el flujo de datos hacia la conclusión. El método, en cambio, son las herramientas concretas utilizadas para recopilar esos datos, como un cuestionario, un microscopio o una entrevista. Confundir ambos lleva a errores comunes, como elegir una herramienta adecuada pero aplicarla en un contexto lógico inadecuado.

Estructura lógica frente a herramientas

La distinción entre forma y método es sutil pero crítica. La forma responde a la pregunta: ¿cómo se relacionan las premisas con la conclusión? El método responde a: ¿qué instrumento medimos? Un ejemplo práctico aclara esto. Si estudiamos la gravedad, la forma puede ser inductiva (observar muchas manzanas caer para generalizar) o deductiva (partir de la ley de Newton para predecir la caída de una manzana específica). El método podría ser la medición con un cronómetro o la observación con una cámara de alta velocidad. Cambiar el cronómetro por la cámara cambia el método, pero no necesariamente la forma lógica del estudio.

Dato curioso: La palabra "método" proviene del griego methodos, que significa literalmente "camino hacia" (meta + odos). Sin embargo, en la práctica científica, a menudo hay múltiples caminos que llevan a la misma verdad, dependiendo de la forma lógica elegida.

No existe una única forma correcta de investigar. La elección depende del objeto de estudio y de la pregunta que se intenta responder. Investigar la migración de aves requiere una forma diferente a la que se usa para estudiar la estructura atómica del carbono. En el primer caso, la observación y la comparación son centrales. En el segundo, la medición precisa y la experimentación controlada son esenciales. Forzar una forma inadecuada sobre un objeto de estudio genera datos ruidosos y conclusiones débiles.

Dependencia del objeto de estudio

La flexibilidad de las formas de investigación es su mayor fortaleza. Un estudio sobre la satisfacción laboral en una empresa no puede usar la misma estructura lógica que un ensayo clínico para probar un nuevo fármaco. El fármaco requiere control de variables y causalidad clara (forma experimental). La satisfacción laboral implica percepciones subjetivas y contextos sociales (forma descriptiva o correlacional). Intentar aplicar una forma experimental estricta a un fenómeno social complejo puede simplificar demasiado la realidad, perdiendo matices importantes.

La ciencia avanza cuando los investigadores eligen la forma que mejor se adapta a su pregunta. Esto implica reconocer las limitaciones de cada enfoque. Ninguna forma es perfecta; todas tienen sesgos inherentes. La clave está en entender estos sesgos y elegir la forma que minimice las distorsiones para el problema específico. La investigación científica es, en esencia, un ejercicio de adaptación lógica a la realidad que se observa.

Historia y evolución de los enfoques

La investigación científica no ha sido siempre lo que conocemos hoy. Sus raíces se remontan a la ruptura con la tradición aristotélica, donde la observación sistemática y la medición cuantitativa comenzaron a dominar el razonamiento deductivo. Galileo Galileo y, posteriormente, Isaac Newton, sentaron las bases del método científico clásico al demostrar que los fenómenos naturales podían explicarse mediante leyes matemáticas universales. Este enfoque, conocido como empirismo clásico, priorizaba la experiencia sensorial verificada y la experimentación controlada como fuentes principales de verdad.

Con el tiempo, esta visión se consolidó en lo que se denominó positivismo lógico durante el siglo XX. Los positivistas argumentaban que solo las afirmaciones verificables empíricamente poseían significado cognitivo. Sin embargo, esta certeza absoluta fue cuestionada por Thomas Kuhn, quien introdujo el concepto de "paradigma". Kuhn demostró que la ciencia no avanza linealmente, sino a través de revoluciones donde un conjunto de teorías predominantes es reemplazado por otro. Esto implicó que la investigación no es únicamente objetiva, sino también influenciada por el contexto histórico y social de los investigadores.

El surgimiento de la dimensión cualitativa

Mientras la ciencia natural se centraba en la cuantificación, las ciencias sociales necesitaban herramientas para capturar la complejidad humana. Wilhelm Dilthey distinguió entre el "explicar" de las ciencias naturales y el "comprender" de las ciencias del espíritu. Max Weber llevó esta idea al frente con su concepto de Verstehen (comprensión interpretativa), argumentando que para entender la acción social, el investigador debe interpretar el significado subjetivo que los actores otorgan a sus propias acciones.

Dato curioso: La distinción entre "explicación" y "comprensión" sigue siendo uno de los debates centrales en la metodología de investigación, determinando si se priorizan los datos numéricos o las narrativas profundas.

La separación entre enfoques cuantitativos y cualitativos se volvió más nítida durante el siglo XX. Mientras los cuantitativos buscaban generalizar resultados a través de muestras grandes y estadística inferencial, los cualitativos se enfocaban en la profundidad del análisis de casos específicos. En el siglo XXI, esta distinción ha llevado al surgimiento de métodos mixtos, que combinan ambas perspectivas para obtener una visión más completa de los fenómenos estudiados. La investigación ya no se limita a una sola forma, sino que adapta su enfoque según la pregunta de investigación y el objeto de estudio.

¿Cuáles son las principales ramas de la investigación científica?

La investigación científica se estructura principalmente en tres enfoques metodológicos: cuantitativo, cualitativo y mixto. Cada uno responde a preguntas distintas sobre la realidad y utiliza herramientas específicas para recopilar y analizar datos. Comprender estas diferencias es fundamental para elegir la estrategia adecuada según el problema de estudio.

Investigación cuantitativa

Este enfoque se basa en la medición numérica y el análisis estadístico de los datos. Su objetivo principal es cuantificar variables y examinar las relaciones entre ellas mediante pruebas objetivas. La investigación cuantitativa suele partir de una hipótesis previa que se somete a prueba empírica. Se caracteriza por muestras grandes y representativas, lo que permite generalizar los resultados a una población más amplia.

El análisis estadístico es el corazón de este método. Por ejemplo, al calcular la media aritmética de un conjunto de datos, se utiliza la fórmula:

xˉ=n1​i=1∑n​xi​

Donde n es el tamaño de la muestra y xi representa cada valor individual. Este enfoque domina en ciencias naturales y sociales cuando se busca precisión numérica.

Investigación cualitativa

En contraste, la investigación cualitativa busca comprender el significado, los contextos y las experiencias subjetivas. No se limita a contar fenómenos, sino que intenta entenderlos en profundidad. Los datos suelen ser no numéricos: entrevistas, observaciones y documentos. Las muestras son más pequeñas pero ricas en detalle, permitiendo explorar matices que los números por sí solos pueden ocultar.

Este método es esencial en antropología, sociología y educación, donde el contexto humano es determinante. La validez de los hallazgos depende de la coherencia interna y la riqueza descriptiva.

Investigación mixta

La investigación mixta combina ambos enfoques para aprovechar sus fortalezas. Se utiliza la triangulación, es decir, la convergencia de datos cuantitativos y cualitativos para validar los resultados. Este enfoque permite responder a preguntas complejas que requieren tanto amplitud como profundidad. Es cada vez más común en ciencias de la salud y en políticas públicas.

Enfoque Objetivo principal Tipo de dato Tamaño de muestra típica
Cuantitativa Medir y probar hipótesis Número Grande (n > 30)
Cualitativa Comprender significados Texto, imagen, sonido Pequeña (n < 30)
Mixta Triangulación de resultados Número y texto Variable
Dato curioso: El término "triangulación" fue introducido en la investigación social por el antropólogo Kenneth D. Campbell en la década de 1950, inspirado en la técnica geográfica de usar tres puntos para ubicar un cuarto con mayor precisión.

¿Qué diferencia a la investigación básica de la aplicada?

La distinción entre investigación básica y aplicada no siempre es una línea recta, sino que a menudo funciona como un espectro continuo. Esta clasificación se basa fundamentalmente en el propósito o fin último del estudio: ¿buscamos comprender el mundo o modificarlo? Entender esta diferencia es crucial para asignar recursos, diseñar metodologías y evaluar el impacto de los hallazgos científicos.

Investigación básica: el conocimiento por el conocimiento

La investigación básica, también conocida como investigación pura, tiene como objetivo principal ampliar el acervo de conocimientos generales sobre un fenómeno, sin una aplicación práctica inmediata en mente. El motor aquí es la curiosidad intelectual y la necesidad de explicar el "porqué" de las cosas. Un ejemplo clásico es la física teórica, donde se estudian las propiedades de las partículas subatómicas o la expansión del universo. Aunque en el momento de la descubrimiento la utilidad pueda parecer lejana, estos hallazgos suelen sentar las bases para revoluciones tecnológicas futuras.

Un caso histórico ilustra esto perfectamente: cuando James Clerk Maxwell formuló sus ecuaciones del electromagnetismo a mediados del siglo XIX, su interés era principalmente teórico. Sin embargo, esas ecuaciones permitieron predecir la existencia de las ondas electromagnéticas, lo que décadas después llevaría a la invención de la radio, la televisión y, eventualmente, del smartphone. La consecuencia es directa: la teoría precede a la tecnología.

Investigación aplicada: resolver problemas concretos

En contraste, la investigación aplicada busca resolver problemas prácticos y específicos. Toma los principios descubiertos por la investigación básica y los utiliza para desarrollar nuevas tecnologías, materiales, procesos o servicios. La ingeniería civil es un ejemplo claro: no busca necesariamente descubrir una nueva ley de la gravedad, sino aplicar las leyes conocidas para construir un puente que soporte un tráfico específico en un terreno dado. El éxito se mide por la utilidad y la eficiencia de la solución.

Dato curioso: La relación entre ambas es simbiótica. La investigación básica a menudo se siente estancada sin financiación, mientras que la aplicada puede volverse estéril si no hay nuevos descubrimientos teóricos que explotar. Se estima que gran parte de la innovación moderna surge cuando ambas convergen.

Tipos adicionales: Tecnológica y Acción

Más allá de esta dicotomía clásica, existen otras formas importantes. La investigación tecnológica se centra específicamente en el desarrollo de artefactos o procesos técnicos, a menudo en etapas tempranas de prototipado. Por otro lado, la investigación-acción es muy común en ciencias sociales y educación. En ella, el investigador no es un observador pasivo, sino un actor que interviene en el contexto estudiado para generar cambios inmediatos mientras recopila datos. Es un ciclo continuo de planificación, acción, observación y reflexión.

Comparación de enfoques

La siguiente tabla ilustra cómo cambia la naturaleza de las preguntas de investigación dependiendo del enfoque adoptado. Esto ayuda a identificar rápidamente qué tipo de estudio se está realizando.

Tipo de Investigación Ejemplo de Pregunta de Investigación Enfoque Principal
Básica (Pura) ¿Cómo interactúan los quarks dentro de un protón a temperaturas extremas? Comprensión teórica y generalización.
Aplicada ¿Qué aleación de titanio ofrece mayor resistencia a la fatiga en las turbinas de avión? Solución práctica a un problema específico.
Tecnológica ¿Cómo optimizar el algoritmo de compresión de imagen sin perder calidad visual? Desarrollo y mejora de procesos o artefactos.
Investigación-Acción ¿Cómo afecta la implementación de la clase invertida en la motivación de los estudiantes de secundaria? Cambio contextual y reflexión práctica.

Es fundamental no menospreciar ninguna de estas formas. La investigación básica puede parecer abstracta, pero es la fuente de la innovación a largo plazo. La aplicada, aunque a veces vista como más "inmediata", requiere una base teórica sólida para no caer en el empirismo desordenado. Ambas son esenciales para el avance del saber humano.

Clasificación según el nivel de profundidad y tiempo

Niveles de profundidad en la investigación

La clasificación según el nivel de profundidad organiza los estudios en función de qué tanto se conoce sobre el fenómeno y qué tan profunda es la relación entre las variables. Esta dimensión determina la estructura del análisis y la fuerza de las conclusiones.

La investigación exploratoria se emplea cuando el tema es nuevo o poco definido. Su objetivo es familiarizarse con el fenómeno, identificar variables clave y formular hipótesis iniciales. Es común en etapas tempranas de un proyecto o en campos emergentes. No busca probar nada con rigor estadístico, sino abrir caminos. Por ejemplo, un estudio de mercado inicial sobre la aceptación de una nueva tecnología educativa sería exploratorio.

La investigación descriptiva va un paso más allá: busca medir y caracterizar las propiedades de un fenómeno. Se centra en responder a preguntas como "qué", "cuánto" y "cómo". Utiliza encuestas, observaciones sistemáticas o registros históricos para pintar un cuadro claro de la realidad en un momento dado. Un censo poblacional o un informe sobre las tasas de deserción escolar en una región son ejemplos clásicos.

La investigación correlacional analiza la relación entre dos o más variables sin necesariamente establecer una causa-efecto directa. Se pregunta si, al cambiar una variable, la otra tiende a cambiar también. El coeficiente de correlación de Pearson, representado por r, cuantifica esta asociación. Si r se acerca a 1 o -1, la relación es fuerte; si se acerca a 0, es débil. Es crucial no confundir correlación con causalidad: que dos cosas ocurran juntas no significa que una cause la otra.

Dato curioso: La famosa correlación entre el consumo de helado y los ahogamientos en el mar no implica que el helado cause ahogamientos. Ambas variables aumentan en verano. El calor es la variable de control oculta. Este ejemplo ilustra por qué la correlación no siempre es causalidad.

La investigación explicativa es la más profunda. Busca determinar las causas de un fenómeno, respondiendo a la pregunta "por qué". Requiere un control riguroso de las variables para aislar el efecto de la causa. Los estudios experimentales, donde se manipula una variable independiente para ver su efecto en una dependiente, son la herramienta principal aquí. Un ensayo clínico para probar la eficacia de un nuevo fármaco es un estudio explicativo.

Dimensión temporal de los estudios

Además de la profundidad, la investigación se clasifica según cómo se recogen los datos en el tiempo. Esta dimensión afecta la logística, el costo y la interpretación de los resultados.

Los estudios transversales recogen los datos en un solo momento o en un periodo breve. Ofrecen una "fotografía" instantánea de la población o fenómeno. Son más rápidos y económicos, pero limitados para observar cambios o tendencias a largo plazo. Una encuesta sobre la satisfacción laboral de los empleados de una empresa en el mes de junio es un estudio transversal.

Los estudios longitudinales siguen a los mismos sujetos o grupos a lo largo de un periodo de tiempo, que puede ser de meses, años o incluso décadas. Permiten observar la evolución, la estabilidad y los cambios en las variables. Son más costosos y requieren mayor esfuerzo de seguimiento, pero ofrecen una visión más dinámica. Un estudio que mide el desarrollo cognitivo de niños desde los 5 hasta los 15 años es longitudinal.

Estas dos dimensiones —profundidad y tiempo— no son excluyentes. Se combinan con los enfoques cualitativos y cuantitativos mencionados anteriormente. Una investigación puede ser cualitativa y descriptiva, o cuantitativa y explicativa. También puede ser transversal y correlacional, o longitudinal y explicativa. La elección depende de las preguntas de investigación, los recursos disponibles y la naturaleza del fenómeno estudiado. La clave está en alinear el diseño con los objetivos específicos del estudio.

Ejercicios resueltos

La teoría metodológica cobra sentido cuando se aplica a casos concretos. A continuación, se presentan ejercicios resueltos que ilustran cómo seleccionar el diseño adecuado, clasificar estudios y estructurar variables. Estos ejemplos son típicos de los exámenes de introducción a la metodología de la investigación.

Ejercicio 1: Selección del diseño de investigación

Se plantea el siguiente problema: ¿Cómo afecta el ruido ambiental continuo al rendimiento académico de estudiantes de secundaria en zonas urbanas? El objetivo es determinar si existe una relación causal entre el nivel de decibelios y las notas medias.

Para resolver esto, debemos analizar la naturaleza de la pregunta. Al buscar una relación de causa-efecto ("afecta"), necesitamos controlar variables extrañas. Un estudio puramente exploratorio serviría para describir el fenómeno, pero no para medir su impacto preciso. Un estudio descriptivo diría "cuánto ruido hay", pero no necesariamente "cómo influye".

La forma más adecuada es un estudio cuasi-experimental o correlacional (dependiendo del nivel de control). Si podemos medir el ruido y las notas en diferentes aulas y controlar factores como la edad o la materia, un diseño correlacional permite establecer la fuerza de la relación. Si se introduce una variable independiente (ej. auriculares con ruido blanco) en un grupo y no en otro, sería experimental. Dado que el ruido es a menudo una variable difícil de manipular sin alterar el entorno natural, un enfoque correlacional es frecuentemente la primera opción válida.

Clave metodológica: No confundir correlación con causalidad. Si solo medimos ruido y notas, decimos que están "relacionadas". Para afirmar que el ruido "causa" la bajada de notas, necesitamos controlar otras variables o usar un diseño experimental más estricto.

Ejercicio 2: Clasificación de estudios

Clasifica los siguientes estudios según sean Básica o Aplicada, y Cuantitativa o Cualitativa.

  1. Estudio A: Un equipo analiza datos de 5.000 pacientes para calcular la tasa de recuperación con un nuevo antibiótico en comparación con uno estándar, usando pruebas estadísticas de significancia.
  2. Estudio B: Una antropóloga vive durante seis meses en una tribu amazónica para entender cómo sus rituales de iniciación definen la identidad individual, basándose en entrevistas en profundidad.

Resolución:

Ejercicio 3: Matriz de variables en un estudio correlacional

Diseña una matriz de variables para investigar la relación entre la Autonomía del Alumno y el Rendimiento en Matemáticas.

En un estudio correlacional, necesitamos definir claramente qué se mide y cómo. La variable independiente (o predictor) es la Autonomía, y la dependiente (o criterio) es el Rendimiento.

Variable Tipo Indicador/Instrumento Nivel de Medición
Autonomía del Alumno Independiente (X) Puntuación en la Escala de Autonomía Académica (EAA) Intervalo (0-100 puntos)
Rendimiento en Matemáticas Dependiente (Y) Nota media del segundo trimestre Razón (0-10 puntos)

Para medir la relación entre estas dos variables, se utiliza el coeficiente de correlación de Pearson, representado por la fórmula:

r=∑(Xi​−Xˉ)2∑(Yi​−Yˉ)2​∑(Xi​−Xˉ)(Yi​−Yˉ)​

Donde r indica la fuerza y dirección de la relación. Un valor cercano a +1 sugiere que a mayor autonomía, mayor rendimiento. Un valor cercano a 0 indica poca relación lineal. Es fundamental verificar que ambas variables sigan una distribución normal para que este coeficiente sea el más adecuado.

Aplicaciones prácticas y selección de la forma adecuada

Seleccionar la metodología adecuada no es un acto de fe, sino una decisión estratégica basada en tres restricciones: tiempo, recursos y la pregunta central. Un error común entre principiantes es elegir la herramienta antes de definir el problema. La coherencia metodológica exige que el diseño de la investigación responda directamente a lo que se busca conocer, evitando la dispersión de datos y la ambigüedad en los resultados.

Cuándo priorizar el enfoque cuantitativo

El método cuantitativo es la opción preferente cuando el objetivo es medir variables, probar hipótesis y generalizar los resultados de una muestra a una población más amplia. Este enfoque es ideal para responder preguntas de "cuánto", "con qué frecuencia" o "qué relación existe entre dos variables". Requiere instrumentos de medición estandarizados, como encuestas cerradas o experimentos controlados, que permitan el uso de estadística inferencial.

La precisión estadística depende directamente del tamaño de la muestra. Una muestra representativa permite reducir el margen de error y aumentar la potencia estadística, facilitando que los hallazgos sean extrapolables. Sin embargo, este enfoque puede perder matices contextuales si no se diseña con cuidado.

Cuándo priorizar el enfoque cualitativo

El método cualitativo busca la profundidad y la comprensión interpretativa de fenómenos complejos. Es la vía adecuada cuando las preguntas son de "por qué" o "cómo", y cuando se desea explorar significados, experiencias subjetivas o procesos sociales en su contexto natural. Las técnicas incluyen entrevistas en profundidad, grupos focales y la observación participante.

Este enfoque no busca necesariamente la generalización estadística, sino la riqueza descriptiva y la identificación de patrones temáticos. Es fundamental cuando se estudian fenómenos nuevos o cuando las variables aún no están bien definidas. La validez en este caso se mide por la credibilidad y la transferencia de los hallazgos, más que por la precisión numérica.

La integración de métodos mixtos

Los métodos mixtos combinan lo cuantitativo y lo cualitativo para obtener una visión más completa. Esta estrategia es útil cuando una sola perspectiva resulta insuficiente para responder a la pregunta de investigación. Por ejemplo, una encuesta puede revelar una tendencia general (cuantitativa), mientras que las entrevistas explican las razones detrás de esa tendencia (cualitativa).

La decisión de usar un diseño mixto debe justificarse por la necesidad de convergencia de datos o de expansión de resultados. Requiere más tiempo y recursos, pero ofrece una robustez explicativa superior. La clave está en integrar los datos de manera coherente, evitando que parezcan dos estudios separados unidos por la fuerza.

Errores comunes y la importancia de la coherencia

Uno de los fallos más frecuentes es la falta de alineación entre la pregunta de investigación, los objetivos y el método elegido. Por ejemplo, usar una encuesta cerrada para explorar un fenómeno nuevo puede resultar en datos superficiales. Otro error es aplicar pruebas estadísticas complejas a muestras pequeñas sin justificación, lo que genera una ilusión de precisión.

Dato curioso: En la investigación social, el "efecto Hawthorne" demuestra cómo la simple observación puede alterar el comportamiento de los sujetos, un factor que los métodos puramente cuantitativos a veces subestiman si no se controlan bien las variables de contexto.

La coherencia metodológica es el pilar de la validez interna. Cada decisión, desde la selección de la muestra hasta el análisis de datos, debe sostenerse lógicamente. Un diseño bien estructurado minimiza las sesgos y maximiza la claridad de las conclusiones. La elección correcta no garantiza el éxito, pero la elección equivocada casi siempre asegura la confusión.

Preguntas frecuentes

¿Cuál es la diferencia principal entre investigación básica y aplicada?

La investigación básica busca ampliar el conocimiento teórico sin una aplicación inmediata en mente (por ejemplo, entender cómo funciona una proteína). La investigación aplicada utiliza ese conocimiento para resolver un problema práctico específico (por ejemplo, crear una vacuna basada en esa proteína).

¿Qué es el método hipotético-deductivo?

Es un enfoque clásico donde se parte de una hipótesis general para predecir resultados específicos que luego se ponen a prueba mediante la observación o la experimentación. Es muy común en las ciencias naturales.

¿Cuándo se debe usar la investigación cualitativa?

Se utiliza cuando se busca comprender significados, experiencias o comportamientos humanos complejos, donde los números por sí solos no explican el fenómeno completo, como en la sociología o la antropología.

¿Puede una investigación ser tanto cuantitativa como cualitativa?

Sí, esto se conoce como investigación mixta. Combina la precisión numérica de lo cuantitativo con la profundidad descriptiva de lo cualitativo para obtener una visión más completa del objeto de estudio.

¿Qué significa que una investigación sea "exploratoria"?

Significa que se realiza sobre un tema relativamente nuevo o poco conocido, con el objetivo principal de familiarizarse con el fenómeno y formular hipótesis iniciales, más que de confirmarlas definitivamente.

Resumen

La investigación científica se clasifica según diversos criterios: por su finalidad (básica vs. aplicada), por su profundidad (exploratoria, descriptiva, correlacional y explicativa) y por su enfoque metodológico (cuantitativo, cualitativo o mixto). Cada forma ofrece herramientas distintas para abordar la incertidumbre y generar conocimiento válido.

Elegir la forma adecuada depende de la pregunta de investigación, los recursos disponibles y el contexto temporal. Un diseño bien seleccionado aumenta la claridad de los resultados y la capacidad de los hallazgos para influir en la teoría o en la práctica profesional.

Véase también

Referencias

  1. «formas de la investigación científica» en Wikipedia en español
  2. Stanford Encyclopedia of Philosophy: Scientific Method
  3. The Nature of Science — National Science Teaching Association
  4. Investigación científica — Real Academia Española (RAE)
  5. Scientific Method — Internet Encyclopedia of Philosophy