El electromagnetismo es la rama de la física que estudia las interacciones entre cargas eléctricas y campos magnéticos, revelando que ambos son manifestaciones de una única fuerza fundamental: la fuerza electromagnética. Esta disciplina no solo unificó dos fenómenos que durante siglos se consideraron independientes, sino que sentó las bases de casi toda la tecnología moderna, desde la iluminación básica hasta las pantallas táctiles.
La transición de la ciencia teórica a la aplicación tecnológica comenzó en el siglo XIX, cuando experimentadores como Michael Faraday y James Clerk Maxwell demostraron que la electricidad y el magnetismo estaban entrelazados. Esta comprensión permitió pasar de simples imanes y baterías a motores, generadores y ondas de radio, transformando la sociedad industrial y digital. Comprender esta historia es esencial para entender cómo funciona el mundo actual.
Definición y concepto
El electromagnetismo es una rama fundamental de la física que describe la interacción entre cargas eléctricas, corrientes y campos magnéticos. A diferencia de la mecánica clásica, que se centra en el movimiento de los cuerpos bajo la acción de fuerzas como la gravedad, o de la termodinámica, que analiza el calor y la energía interna, el electromagnetismo unifica fenómenos que, a simple vista, parecían independientes. Esta unificación permite explicar cómo una carga en movimiento genera un campo magnético y cómo un campo magnético variable puede generar electricidad.
Los cuatro pilares fundamentales
La estructura del electromagnetismo se sostiene sobre cuatro fenómenos observables que, históricamente, fueron descubiertos de manera casi simultánea durante el siglo XIX. Comprender estos cuatro aspectos es esencial para diferenciar esta rama del resto de la física.
- Electricidad estática: Se refiere a la acumulación de cargas eléctricas en la superficie de un objeto. Estas cargas ejercen fuerzas de atracción o repulsión entre sí. La ley que cuantifica esta fuerza es la ley de Coulomb, que establece que la fuerza es proporcional al producto de las cargas e inversamente proporcional al cuadrado de la distancia entre ellas:
Donde es la fuerza, y son las cargas, es la distancia y es la constante de proporcionalidad. Este fenómeno explica por qué un globo frotado contra el cabello se adhiere a una pared.
- Corriente eléctrica: Es el flujo ordenado de cargas eléctricas a través de un conductor. A diferencia de la estática, aquí las cargas están en movimiento continuo. La relación básica entre voltaje, corriente y resistencia se describe mediante la ley de Ohm:
Esta ecuación es la base de casi todos los circuitos eléctricos modernos, desde una linterna simple hasta los microprocesadores.
- Magnetismo: Es la propiedad de ciertos materiales, como el hierro o la magnetita, para atraer otros objetos metálicos. Se manifiesta mediante campos magnéticos que tienen un polo norte y uno sur. Los imanes permanentes y los campos generados por corrientes eléctricas siguen las mismas reglas fundamentales.
- Inducción electromagnética: Es el proceso mediante el cual un campo magnético variable en el tiempo genera una fuerza electromotriz (voltaje) en un conductor cerrado. Este descubrimiento, realizado principalmente por Michael Faraday, fue el puente definitivo entre la electricidad y el magnetismo, permitiendo la invención del generador eléctrico.
Dato histórico: Aunque Hans Christian Ørsted descubrió la relación entre electricidad y magnetismo en 1820 al notar que una aguja magnética se desviaba cerca de un hilo conductor, fue James Clerk Maxwell quien, en la década de 1860, unificó todas estas leyes en un solo conjunto de ecuaciones matemáticas, prediciendo incluso la existencia de las ondas de luz como ondas electromagnéticas.
La distinción con otras ramas de la física es clara mientras se observan los mecanismos de acción. La mecánica clásica depende de la masa y de la distancia; la termodinámica depende de la temperatura y del volumen. El electromagnetismo, en cambio, depende de la carga eléctrica y de la velocidad de esa carga. Esta dependencia de la velocidad es lo que convierte al electromagnetismo en la fuerza dominante a escalas atómicas y en la base de la tecnología moderna, desde la electrónica hasta las comunicaciones inalámbricas. La consecuencia es directa: sin comprender la interacción entre la carga en movimiento y el campo magnético, la transición de la ciencia pura a la tecnología aplicada habría sido mucho más lenta.
¿Cómo evolucionó el pensamiento científico sobre el campo electromagnético?
La comprensión del electromagnetismo no surgió de la nada, sino que nació de una lucha conceptual contra la intuición newtoniana. Durante siglos, la física dominó bajo el concepto de "acción a distancia": dos cuerpos se atraían sin necesidad de un medio intermedio, como si el espacio entre ellos fuera vacío y pasivo. Esta visión, aunque exitosa para la gravitación, resultaba incómoda para explicar la electricidad y el magnetismo, donde las fuerzas parecían tener una dirección y una intensidad que variaban según el entorno.
El primer golpe a esta visión llegó en 1820, cuando Hans Christian Ørsted observó que una aguja magnética se desviaba al pasar una corriente eléctrica por un alambre cercano. Este hallazgo demostró que la electricidad generaba magnetismo, vinculando dos fenómenos que antes parecían independientes. Pero fue Michael Faraday quien transformó esta observación en una nueva forma de pensar. En lugar de ver la fuerza como un salto instantáneo a través del vacío, Faraday propuso que el espacio estaba lleno de un medio continuo: el campo. Él imaginaba "líneas de fuerza" que salían de los polos magnéticos y se extendían por el espacio, guiando la fuerza como rieles invisibles.
Sabías que: Faraday no era un matemático nato. Su genio residía en la visualización. Mientras que sus contemporáneos buscaban fórmulas complejas, él dibujaba líneas y usaba polvo de hierro sobre papel para hacer visible lo invisible. Su resistencia a las matemáticas puras hizo que su teoría tardara casi dos décadas en ser aceptada por los físicos teóricos.
La traducción de estas líneas de fuerza al lenguaje de los matemáticos corrió a cargo de James Clerk Maxwell. A mediados del siglo XIX, Maxwell tomó las observaciones experimentales de Faraday y las sintetizó en un conjunto de ecuaciones diferenciales. Estas ecuaciones revelaron que los campos eléctrico y magnético no eran estáticos, sino que se generaban mutuamente al cambiar en el tiempo. La consecuencia es directa: si un campo eléctrico varía, genera un campo magnético, y viceversa. Esto implicaba que la luz no era más que una onda electromagnética que viajaba a través del espacio.
La unificación trajo consigo una competencia intelectual feroz. En el siglo XIX, la óptica era considerada la reina de las ciencias físicas, dominada por la teoría ondulatoria de Thomas Young y Augustin-Jean Fresnel. Los físicos debatían si la luz era una vibración del "éter", un medio hipotético que llenaba todo el universo. Cuando Maxwell demostró que las ondas electromagnéticas viajaban a la misma velocidad que la luz, la óptica parecía absorberse en el electromagnetismo. Sin embargo, la confirmación definitiva no llegó hasta 1887, cuando Heinrich Hertz generó y detectó ondas de radio en una sencilla instalación de laboratorio. Hertz probó que las ondas de Maxwell podaban viajar por el espacio, reflejarse y polarizarse, cerrando el círculo iniciado por Ørsted.
La transición de la acción a distancia al campo cambió la física para siempre. Dejó de ser una ciencia de partículas aisladas para convertirse en una ciencia de medios continuos. Este cambio de paradigma sentó las bases para la relatividad de Einstein y la mecánica cuántica, demostrando que la realidad física a menudo es más extraña que la intuición humana.
¿Qué tecnologías surgieron directamente de las ecuaciones de Maxwell?
Las ecuaciones de Maxwell unificaron la electricidad y el magnetismo en una sola fuerza, pero su verdadero poder radicó en la predicción de la onda electromagnética. Esta comprensión teórica transformó la ingeniería, pasando de experimentos aislados a sistemas interconectados. El impacto no fue inmediato, pero una vez comprendido, el mundo cambió rápidamente.
De la señal simple a la voz humana
El telégrafo eléctrico fue el primer gran éxito práctico. Utilizaba un interruptor para cerrar un circuito y enviar una corriente constante a través de un alambre, haciendo girar una aguja magnética en el receptor. Era binario: corriente o sin corriente. Pero el teléfono de Alexander Graham Bell fue más sofisticado. En lugar de un interruptor simple, Bell usó un diafragma que vibraba con la voz, variando la resistencia eléctrica de un contacto. Esto convertía la onda sonora en una señal eléctrica analógica, manteniendo la forma de la onda original.
Dato curioso: El teléfono de Bell funcionaba tan bien que, en su primera demostración exitosa, Watson escuchó "Señor Watson, venga aquí, lo necesito" a través de un simple alambre de cobre. La claridad sorprendió a ambos.
Energía en movimiento y luz
La ley de inducción de Faraday, integrada por Maxwell, demostró que un campo magnético cambiante genera electricidad. Este principio es la base del generador eléctrico. Al girar una bobina dentro de un campo magnético (o viceversa), se induce una fuerza electromotriz. La fórmula de la fuerza electromotriz inducida es:
El motor eléctrico hace lo contrario: usa la corriente para crear un campo magnético que empuja una bobina, convirtiendo energía eléctrica en movimiento mecánico. Sin esta simetría, la revolución industrial eléctrica no habría ocurrido. La bombilla incandescente de Thomas Edison aprovechó la resistencia de un filamento de carbono (y luego tungsteno) para convertir la corriente en calor y luz, aunque su eficiencia era baja comparada con las tecnologías posteriores.
La onda invisible: Radio y Televisión
Maxwell predijo que la luz era una onda electromagnética. Heinrich Hertz lo demostró, pero fue Guglielmo Marconi quien lo comercializó. La radio utiliza antenas para emitir ondas de radiofrecuencia, que viajan a la velocidad de la luz. La televisión añade una señal de imagen, modulando la onda para transmitir información visual. Estas tecnologías dependían de la comprensión de que el campo eléctrico y el magnético se regeneraban mutuamente al propagarse.
| Tecnología | Año aprox. | Inventor principal | Principio electromagnético clave |
|---|---|---|---|
| Telégrafo eléctrico | 1837-1844 | Samuel Morse | Campo magnético creado por corriente (Ley de Ampère) |
| Generador eléctrico | 1831 | Michael Faraday | Inducción electromagnética (Ley de Faraday) |
| Teléfono | 1876 | Alexander Graham Bell | Variación de resistencia eléctrica por vibración |
| Bombilla incandescente | 1879 | Thomas Edison | Efecto Joule (calor por resistencia) |
| Radio | 1895-1900 | Guglielmo Marconi | Propagación de ondas electromagnéticas (Ecuaciones de Maxwell) |
Estas invenciones no fueron aisladas. Cada una dependía de la comprensión previa del campo electromagnético. La tecnología siguió a la teoría, no al revés. La consecuencia es directa: sin las ecuaciones de Maxwell, la ingeniería eléctrica habría sido una colección de curiosidades, no un sistema unificado.
La revolución de la energía eléctrica y la red moderna
La transición del electromagnetismo como disciplina de laboratorio a la columna vertebral de la civilización moderna no fue lineal. El momento crítico ocurrió a finales del siglo XIX, cuando dos visiones técnicas chocaron en lo que se conoce como la "Guerra de las Corrientes". Thomas Edison apostó por la corriente continua (CC), un flujo constante de electrones ideal para la iluminación incandescente inicial, pero con un gran defecto: el voltaje era difícil de modificar sin pérdidas significativas. Esto obligaba a construir centrales eléctricas a menos de tres kilómetros de los consumidores.
Nikola Tesla y George Westinghouse defendían la corriente alterna (CA). La ventaja técnica era decisiva gracias a la inducción electromagnética. Al variar el campo magnético en un transformador, el voltaje podía subirse para el viaje largo y bajarse para el consumo final. Esta flexibilidad permitía cubrir territorios enteros con una sola fuente generadora, reduciendo el costo del cobre necesario para los cables.
La estructura de la red eléctrica
La victoria de la corriente alterna permitió la creación de la primera red eléctrica urbana integrada, como la de Nueva York a finales de los años 1880. El sistema se estructuraba en tres niveles jerárquicos: generación (la central), transmisión (altas tensiones para reducir la intensidad de corriente) y distribución (bajas tensiones para los hogares). Esta arquitectura sigue siendo la base del sistema eléctrico global en 2026.
Sin embargo, la eficiencia nunca fue perfecta. El mayor enemigo de la transmisión es el efecto Joule. Cuando la corriente atraviesa un conductor con resistencia, parte de la energía se disipa en forma de calor. La potencia perdida se calcula mediante la fórmula:
Donde I es la intensidad de la corriente y R la resistencia del cable. Para minimizar P, se debe reducir I, lo que se logra aumentando el voltaje. De ahí la necesidad de las líneas de alta tensión que cruzan los paisajes industriales.
Debate actual: Aunque la corriente alterna dominó durante más de un siglo, la electrónica moderna (ordenadores, móviles) funciona casi exclusivamente en corriente continua. Esto genera una paradoja: convertimos CA en CC para usarla, y ahora volvemos a convertir CC en CA para transmitirla. Las redes inteligentes buscan reducir estas conversiones innecesarias.
Hacia la red inteligente (Smart Grid) en 2026
La red eléctrica tradicional era unidireccional: la energía fluía desde la planta hasta la bombilla. En 2026, el concepto de smart grid (red inteligente) transforma esta dinámica para integrar fuentes renovables intermitentes como la solar y la eólica. A diferencia del carbón, que se enciende cuando hace falta, el sol y el viento requieren una gestión activa de la demanda.
Las redes inteligentes utilizan sensores y sistemas de comunicación en tiempo real para equilibrar la oferta y la demanda. Esto permite la integración masiva de generadores distribuidos, como los paneles solares en tejados, convirtiendo al consumidor en un "prosumidor" (productor-consumidor). La estabilidad del sistema depende cada vez más de la flexibilidad y la capacidad de almacenamiento, no solo de la generación bruta. La tecnología avanza, pero la física básica de la inducción sigue siendo el motor invisible que mueve al mundo.
¿Cómo influyó el electromagnetismo en la electrónica moderna?
La electrónica moderna no surge de la nada, sino que es la aplicación práctica de comprender cómo se mueven las cargas. En 1897, J.J. Thomson demostró que los rayos catódicos estaban compuestos por partículas cargadas negativas: los electrones. Este hallazgo conectó directamente la teoría electromagnética con la materia misma. Si el electrón es una carga, puede ser controlada por campos eléctricos y magnéticos. Esta comprensión básica permitió pasar de la electricidad estática a la señal dinámica.
El primer paso hacia el control activo fue el tubo de vacío. Dispositivos como la válvula termiónica utilizaban un campo eléctrico para atraer o repeler electrones emitidos por un filamento caliente. Sin embargo, estos dispositivos eran frágiles y consumían mucha energía. La verdadera revolución llegó con el transistor, desarrollado a mediados del siglo XX. A diferencia del tubo, el transistor aprovecha las propiedades electromagnéticas de los semiconductores, como el silicio.
En un transistor, un pequeño voltaje aplicado a una puerta crea un campo eléctrico que modula el flujo de corriente entre dos otros terminales. Este mecanismo permite amplificar señales o actuar como interruptores rápidos. La miniaturización fue posible porque los campos eléctricos en un semiconductor pueden actuar sobre distancias microscópicas, reduciendo el calor y el tamaño. La densidad de integración aumentó exponencialmente, dando lugar a los circuitos integrados que hoy procesan datos a frecuencias de gigahercios.
Dato curioso: El primer transistor pesaba más que una moneda y costaba alrededor de 40 dólares en 1948. Hoy, un procesador de smartphone contiene más de 10.000 millones de transistores y cuesta fracciones de centavo por unidad.
Las pantallas modernas también dependen de estos principios. En las pantallas LCD, los cristales líquidos se alinean bajo la influencia de un campo eléctrico aplicado a través de electrodos transparentes. Esta alineación controla cómo pasa la luz polarizada a través de cada píxel. Por su parte, las pantallas LED utilizan diodos emisores de luz donde la recombinación de electrones y huecos en la unión semiconductora libera fotones. La intensidad de la luz se regula mediante la corriente eléctrica que fluye a través del dispositivo.
La relación entre la corriente, el voltaje y la resistencia sigue siendo fundamental, descrita por la ley de Ohm:
Donde es el voltaje, es la corriente y es la resistencia. Esta ecuación simple rige el comportamiento de millones de componentes en un chip moderno. El control preciso de estos parámetros permite que los dispositivos electrónicos procesen información con una eficiencia que apenas se imaginaba en la era de los tubos de vacío. La electrónica, por tanto, es electromagnetismo aplicado a escala microscópica.
Electromagnetismo en las comunicaciones del siglo XXI
Las comunicaciones modernas dependen de la manipulación precisa de ondas electromagnéticas. La relación fundamental entre frecuencia () y longitud de onda () se expresa mediante la velocidad de la luz () en el medio de propagación:
Esta ecuación determina cómo se comporta la señal según la banda utilizada. Las ondas de radiofrecuencia (RF), con longitudes de onda largas, penetran bien en las paredes, ideales para la cobertura general. Las microondas, más cortas, permiten mayor ancho de banda pero requieren líneas de vista casi directas. El infrarrojo se usa en distancias cortas, como controles remotos, donde la interferencia es mínima. Cada banda ofrece un compromiso distinto entre alcance y capacidad de datos.
Evolución hacia 5G y 6G
La transición a las redes 5G y la emergente 6G explota frecuencias más altas, como las ondas milimétricas. Esto aumenta la capacidad de transmisión, permitiendo velocidades de gigabits por segundo. Sin embargo, al subir la frecuencia, la atenuación crece. Las señales se debilitan más rápido, exigiendo una densidad mayor de antenas pequeñas, conocidas como small cells. La tecnología MIMO masivo (Multiple Input Multiple Output) aprovecha la naturaleza vectorial del campo electromagnético para enviar múltiples flujos de datos simultáneamente por la misma frecuencia.
Fibra óptica: luz guiada
Aunque la fibra óptica usa luz, es esencialmente electromagnetismo guiado. La señal viaja por un núcleo de vidrio o plástico mediante la reflexión total interna. Este fenómeno ocurre cuando la onda choca con la frontera entre dos medios con distintos índices de refracción y rebota hacia el interior. La luz mantiene su coherencia sobre kilómetros con poca pérdida de energía. La fibra no sufre tanta interferencia electromagnética externa que las cables de cobre, lo que la hace vital para el troncal de las redes inalámbricas.
El GPS y la precisión temporal
El Sistema de Posicionamiento Global (GPS) es una aplicación directa de la propagación de ondas electromagnéticas. Los satélites emiten señales de microondas que viajan a la velocidad de la luz hasta el receptor. La posición se calcula midiendo el tiempo que tarda la señal en llegar. Para que el error sea de pocos metros, los relojes atómicos a bordo deben ser extremadamente precisos. Cualquier desfase temporal se traduce en un error de distancia significativo. La corrección relativista es necesaria porque el tiempo fluye ligeramente diferente en la órbita que en la superficie terrestre.
Debate actual: El espectro electromagnético no es infinito. A medida que más dispositivos compiten por las mismas frecuencias, surge la "contaminación electromagnética". Gestionar este recurso finito es uno de los mayores desafíos de la ingeniería de comunicaciones en 2026.
La saturación del espectro es un problema crítico. Las frecuencias bajas son las más codiciadas por su capacidad de penetración, pero hay pocas disponibles. Las frecuencias altas ofrecen espacio, pero requieren infraestructura costosa. La gestión eficiente del espectro, mediante técnicas como el acceso múltiple por división de código (CDMA) o la división de ortogonalidad (OFDM), es esencial para evitar que las señales se crucen y se anulen mutuamente. La tecnología avanza, pero el lienzo físico sobre el que se pintan las señales tiene límites claros.
Ejercicios resueltos
Ejercicios prácticos: de la teoría a la aplicación
La física no se consolida sin la práctica. A continuación, se presentan tres ejercicios fundamentales que conectan los conceptos teóricos del electromagnetismo con cálculos concretos. Cada problema aborda un pilar distinto: la fuerza sobre un conductor, la inducción y la naturaleza ondulatoria de la luz. Estos ejemplos son típicos de los niveles de secundaria avanzada y primeros cursos universitarios.
1. Fuerza magnética sobre un conductor rectilíneo
Un alambre recto de 0.5 metros de longitud transporta una corriente de 3 amperios. Se encuentra sumergido en un campo magnético uniforme de 0.2 teslas, perpendicular al flujo de corriente. Calcular la fuerza magnética resultante.
La ley de Lorentz para un conductor establece que la fuerza es el producto de la corriente, la longitud y la intensidad del campo, ajustado por el ángulo entre ellos. La fórmula es:
Donde I es la corriente, L la longitud, B el campo magnético y θ el ángulo. Al ser perpendicular, el seno de 90 grados es 1. Sustituyendo los valores:
El resultado es 0.3 newtons. La fuerza actúa perpendicularmente tanto al alambre como al campo, siguiendo la regla de la mano derecha.
2. Fuerza electromotriz inducida en una bobina
Una bobina con 100 espiras gira en un campo magnético de 0.5 teslas. El área de cada espira es de 0.01 metros cuadrados. Si la velocidad angular es de 10 radianes por segundo, ¿cuál es la fuerza electromotriz máxima inducida?
La ley de Faraday indica que la fuerza electromotriz (EMF) depende de la tasa de cambio del flujo magnético. Para una bobina giratoria, el valor máximo se calcula así:
Aquí, N es el número de espiras y ω la velocidad angular. Los datos son claros:
El cálculo da 5 voltios. Este principio es la base de los generadores eléctricos más simples.
Dato curioso: Michael Faraday descubrió la inducción electromagnética en 1831. Su experimento inicial usaba un anillo de hierro con dos bobinas enrolladas, demostrando que un cambio en la corriente de una bobina generaba una corriente temporal en la otra.
3. Longitud de onda de una señal de radio
Una estación de radio emite a una frecuencia de 100 megahercios (MHz). Calcular la longitud de onda de esta señal, asumiendo que viaja a la velocidad de la luz en el vacío.
La relación entre velocidad, frecuencia y longitud de onda es directa. La velocidad de la luz (c) es aproximadamente 3 × 10⁸ metros por segundo. La fórmula es:
Primero, convertimos la frecuencia a hercios: 100 MHz son 100 × 10⁶ Hz, o 10⁸ Hz. Ahora dividimos:
La longitud de onda es de 3 metros. Este cálculo es esencial para diseñar antenas eficientes, cuya longitud ideal suele ser fracción de la onda emitida.
Preguntas frecuentes
¿Quién unificó la electricidad y el magnetismo?
Aunque varios científicos contribuyeron, James Clerk Maxwell es considerado el principal unificador al formular las ecuaciones que describen el campo electromagnético en la década de 1860. Sin embargo, los trabajos previos de Michael Faraday fueron fundamentales para visualizar estos campos.
¿Qué son las ecuaciones de Maxwell?
Son un conjunto de cuatro ecuaciones matemáticas que describen cómo se generan y se relacionan los campos eléctricos y magnéticos. Estas ecuaciones predicen la existencia de ondas electromagnéticas, lo que llevó a la invención de la radio, la luz visible y los rayos X como parte del mismo espectro.
¿Cómo se transformó la electricidad en luz?
La transformación se logró mediante la resistencia eléctrica. Cuando una corriente eléctrica pasa por un filamento (como el de tungsteno en las bombillas incandescentes) o por un gas (en las luces de neón), la energía eléctrica se convierte en calor y luego en luz, un principio descubierto por Thomas Edison y Joseph Swan a finales del siglo XIX.
¿Qué papel jugó el electromagnetismo en la invención del teléfono?
El teléfono, inventado por Alexander Graham Bell en 1876, se basa en la conversión directa de sonidos (vibraciones mecánicas) en señales eléctricas mediante un diafragma y un imán, y viceversa. Sin la comprensión de cómo la corriente eléctrica puede variar con el tiempo para llevar información, la comunicación telefónica sería imposible.
¿Por qué es importante el electromagnetismo en las computadoras modernas?
Las computadoras funcionan gracias al control de flujos de electrones a través de semiconductores. Cada transistor, que actúa como un interruptor microscópico, depende de campos eléctricos para permitir o bloquear el paso de la corriente, representando los ceros y unos del lenguaje binario. Sin el electromagnetismo, la electrónica digital no existiría.
Resumen
El electromagnetismo evolucionó de una curiosidad científica a la columna vertebral de la tecnología moderna a través de la unificación teórica de Maxwell y las aplicaciones prácticas de Faraday y Edison. Esta disciplina permitió la generación masiva de energía eléctrica, el desarrollo de la electrónica de estado sólido y la revolución de las comunicaciones inalámbricas.
Desde los primeros motores eléctricos hasta las redes 5G, el dominio del campo electromagnético ha definido la era industrial y digital. Entender su historia es clave para apreciar cómo las leyes físicas se traducen en herramientas cotidianas que conectan al mundo entero.
Referencias
- «historia del electromagnetismo de la ciencia a la tecnología» en Wikipedia en español
- History of Electromagnetism - Stanford Encyclopedia of Philosophy
- Maxwell's Equations and the Electromagnetic Field - American Physical Society
- The History of Electromagnetism - NASA History Division
- Electromagnetism - Encyclopædia Britannica