Las ecuaciones vectoriales son igualdades matemáticas donde las incógnitas son vectores, elementos geométricos que poseen magnitud, dirección y sentido. Estas ecuaciones permiten modelar fenómenos físicos y espaciales de manera más compacta que las ecuaciones escalares tradicionales, ya que agrupan múltiples componentes (como las coordenadas x, y y z) en una sola expresión algebraica.
Su importancia radica en la capacidad de simplificar problemas complejos en física e ingeniería. En lugar de resolver tres ecuaciones escalares simultáneas para describir un movimiento en el espacio tridimensional, una sola ecuación vectorial puede capturar toda la información necesaria, revelando relaciones geométricas subyacentes que de otro modo quedarían ocultas en los números.
Definición y concepto
Una ecuación vectorial establece la igualdad entre dos vectores dentro de un mismo espacio vectorial. A diferencia de las ecuaciones escalares tradicionales, donde se igualan dos números reales, aquí se comparan magnitudes que poseen dirección, sentido y módulo. Esta distinción es fundamental para comprender cómo se modelan fenómenos físicos y geométricos más allá de una simple dimensión lineal.
La igualdad vectorial implica una condición más estricta que la igualdad numérica. Para que dos vectores sean iguales, deben coincidir en todas sus componentes. En el espacio tridimensional estándar, esto significa que una única ecuación vectorial resume simultáneamente tres ecuaciones escalares. Este poder de síntesis es lo que hace a las ecuaciones vectoriales tan útiles en física e ingeniería.
Desglose en componentes
Consideremos dos vectores genéricos en el espacio tridimensional, a y b. Si expresamos cada uno mediante sus componentes en una base cartesiana estándar, la ecuación vectorial a = b se traduce directamente en un sistema de tres ecuaciones lineales. La relación se expresa matemáticamente de la siguiente manera:
a=(ax,ay,az)=(bx,by,bz)=bEsta igualdad vectorial es válida si y solo si se cumplen las tres igualdades escalares correspondientes a cada eje coordenado. Es decir, la componente en el eje X de a debe ser igual a la componente en el eje X de b, y lo mismo aplica para los ejes Y y Z.
ax=bx,ay=by,az=bzEste mecanismo permite reducir la complejidad visual de un problema. En lugar de manejar tres ecuaciones separadas, el matemático o el ingeniero puede operar con una sola expresión vectorial, aplicando operaciones como la suma o el producto por un escalar a toda la estructura.
Dato curioso: La notación de flecha sobre la letra (como v con una flecha) o la negrita (v) surgió para distinguir visualmente la magnitud direccional de su contraparte numérica, evitando confusiones en cálculos complejos.
Diferencias con las ecuaciones escalares
Las ecuaciones escalares son adecuadas para describir magnitudes que solo requieren un número para definirse, como la masa o la temperatura. Sin embargo, al introducir la dirección, la información se expande. Una ecuación escalar x = 5 tiene una única solución en una dimensión. Una ecuación vectorial r = r0 + tv describe una línea entera en el espacio, dependiendo del parámetro t.
La consecuencia es directa: resolver una ecuación vectorial a menudo implica encontrar valores para cada componente de forma independiente, pero manteniendo la coherencia geométrica global. No se puede tener igualdad vectorial si falla una sola componente. Esta rigidez es lo que otorga precisión a modelos como la trayectoria de un proyectil o el campo eléctrico en un punto del espacio.
¿Cómo se resuelven las ecuaciones vectoriales básicas?
La resolución de ecuaciones vectoriales no requiere necesariamente de un cálculo complejo si se entiende su estructura subyacente. Un vector no es más que una magnitud con dirección y sentido, lo que significa que, en un sistema de coordenadas, se descompone en partes independientes entre sí. Para resolver una ecuación donde intervienen vectores, el objetivo principal es igualar estas partes por separado.
Descomposición en componentes: el método analítico
Este es el método más preciso y utilizado en física e ingeniería. Consiste en traducir la igualdad vectorial a un sistema de ecuaciones lineales escalares. Si trabajamos en un plano bidimensional, cada vector tiene dos componentes: una en el eje X y otra en el eje Y. La igualdad de dos vectores implica que sus componentes correspondientes deben ser iguales.
Supongamos una ecuación básica como la suma de dos vectores que resultan en un tercero. La forma vectorial se expresa como:
A+B=CPara resolverla analíticamente, descomponemos cada vector en sus componentes escalares. El vector A tiene componentes Ax y Ay. Al sustituir, la ecuación vectorial se convierte en dos ecuaciones escalares independientes:
Ax+Bx=Cx Ay+By=CyEste paso es crucial porque transforma un problema geométrico en uno algebraico. Si conoces tres de los cuatro valores, puedes despejar el cuarto directamente. La ventaja es la precisión numérica; la desventada es que requiere saber las magnitudes y ángulos iniciales para calcular las componentes con seno y coseno.
El método gráfico: intuición visual
El enfoque gráfico es útil para visualizar la relación entre los vectores, aunque es menos preciso que el analítico. Se basa en representar los vectores como flechas en un plano cartesiano. Para sumar vectores, se utiliza el método del "cabeza a cola". Se dibuja el primer vector desde el origen. Luego, se dibuja el segundo vector comenzando donde terminó el primero. El vector resultante es la flecha que une el inicio del primero con el final del segundo.
La resta vectorial funciona de manera similar, pero implica invertir el sentido del vector que se resta. Si restamos B a A, es como sumar A y el vector negativo de B (que tiene la misma longitud pero apunta en dirección opuesta). Este método es excelente para entender conceptos como la resultante de fuerzas, pero depende de la escala y la precisión del dibujo.
Dato curioso: El método gráfico de la "cabeza a cola" fue popularizado por James Clerk Maxwell en el siglo XIX para explicar campos electromagnéticos, demostrando que la intuición visual puede preceder a la complejidad algebraica.
Ejemplo práctico: suma y resta
Consideremos dos vectores simples en un plano: A = (3, 4) y B = (1, -2). Para encontrar su suma C, sumamos las componentes X entre sí y las Y entre sí:
Cx=3+1=4 Cy=4+(−2)=2El vector resultante es C = (4, 2). Para la resta D = A - B, restamos las componentes correspondientes:
Dx=3−1=2 Dy=4−(−2)=6El resultado es D = (2, 6). Este proceso de descomposición es la base para resolver problemas más complejos, como el equilibrio de fuerzas en una estructura o la trayectoria de un proyectil. La clave está en tratar cada dimensión por separado antes de volver a combinarlas.
Ecuaciones de líneas y planos en el espacio
La ecuación vectorial de la recta
Una recta en el espacio tridimensional se define completamente si se conoce un punto por donde pasa y la dirección en la que se extiende. Supongamos que tenemos un punto fijo P con vector de posición r0 y un vector director v que indica la inclinación de la recta. Cualquier otro punto X de esa recta, con vector de posición r, se alcanza sumando al vector inicial un múltiplo escalar del vector director.
La expresión matemática es directa:
r=r0+tvAquí, t es un parámetro real. Si t vale cero, estamos en el punto inicial. Si t crece, avanzamos en la dirección de v; si decrece, retrocedemos. Esta forma es la más intuitiva visualmente porque separa claramente la "ubicación" de la "dirección".
La ecuación vectorial del plano
Un plano requiere más información que una recta. No basta con un punto y una dirección; necesitamos dos direcciones independientes para cubrir la superficie. Hay dos enfoques equivalentes. El primero usa un punto P (vector r0) y dos vectores directores no paralelos, u y v. Cualquier punto X del plano se obtiene combinando linealmente esos dos vectores desde el punto inicial:
r=r0+su+tvLos parámetros s y t varían independientemente. Este método es útil cuando el plano está definido por tres puntos o por una recta y un punto exterior.
El segundo enfoque usa un vector normal n, perpendicular a todo el plano. La condición es que el producto escalar entre el vector normal y cualquier vector que vaya desde un punto fijo del plano a un punto genérico sea cero:
n⋅(r−r0)=0Esta forma es fundamental para calcular distancias y ángulos entre superficies.
Comparación de formas de expresión
Dependiendo del problema, una forma puede ser más cómoda que otra. La forma vectorial es compacta; la paramétrica es útil para sustituir variables; la implícita (o general) facilita verificar si un punto pertenece a la figura sin calcular parámetros.
| Tipo de figura | Forma Vectorial | Forma Paramétrica | Forma Implícita / General |
|---|---|---|---|
| Recta | r=r0+tv | ⎩⎨⎧x=x0+aty=y0+btz=z0+ct | ax−x0=by−y0=cz−z0 (Simétrica) o sistema de dos planos. |
| Plano | r=r0+su+tv o n⋅(r−r0)=0 | ⎩⎨⎧x=x0+as+bty=y0+cs+dtz=z0+es+ft | Ax+By+Cz+D=0 |
Dato curioso: La forma simétrica de la recta falla cuando uno de los componentes del vector director es cero (división por cero), lo que obliga a volver a la forma paramétrica o a usar un sistema de ecuaciones. Es un detalle técnico que suele atrapar a los estudiantes en exámenes de cálculo multivariable.
Historia del álgebra vectorial
El álgebra vectorial no surgió de la nada; fue el resultado de una batalla intelectual para simplificar la física. En el siglo XIX, los científicos luchaban contra la complejidad de los números complejos y la rigidez de la geometría analítica. La necesidad era clara: se requería un lenguaje que describiera magnitudes con dirección y sentido sin depender excesivamente del sistema de coordenadas elegido.
Los cuaterniones de Hamilton
El punto de inflexión llegó con William Rowan Hamilton. Este matemático irlandés buscaba extender los números complejos al espacio tridimensional. Tras años de esfuerzo, el descubrimiento clave ocurrió el 16 de octubre de 1843. Mientras caminaba por el puente de Broom sobre el río Liffey en Dublín, Hamilton tuvo una visión repentina de la relación fundamental entre las unidades vectoriales. Fue tan contundente que sacó un cincel y grabó la fórmula en la piedra del puente.
La ecuación que grabó fue:
i2=j2=k2=ijk=−1Este hallazgo dio origen a los cuaterniones, números de la forma q=a+bi+cj+dk. Aunque eran poderosos, resultaban engorrosos para los físicos. Los cuaterniones mezclaban un escalar y un vector en una sola entidad, lo que hacía que las operaciones fueran menos intuitivas para describir fuerzas y campos. La consecuencia es directa: la complejidad frenó su adopción masiva.
Dato curioso: Hamilton estaba tan emocionado con su descubrimiento que, apenas grabó la fórmula, llamó a su esposa para que fuera testigo del momento, aunque ella no entendió gran cosa de las letras griegas y romanas que su esposo tanto celebraba.
La sistematización de Gibbs y Heaviside
A finales del siglo XIX, la situación cambió drásticamente. En Estados Unidos, Josiah Willard Gibbs, y en Inglaterra, Oliver Heaviside, trabajaron de forma casi independiente para desglosar los cuaterniones. Ambos identificaron que muchas aplicaciones de la física clásica solo necesitaban la parte vectorial, dejando el escalar para después.
Gibbs y Heaviside introdujeron dos operaciones fundamentales que hoy son la columna vertebral del cálculo vectorial: el producto escalar y el producto vectorial. Esta división permitió escribir las leyes de Newton y las ecuaciones de Maxwell de manera mucho más elegante. Por ejemplo, la fuerza de Lorentz se expresa con una claridad que los cuaterniones no lograban con tanta facilidad:
F=q(E+v×B)Esta transición no fue inmediata. Hubo resistencia, especialmente de los seguidores de Hamilton, que veían en el nuevo sistema una pérdida de profundidad matemática. Sin embargo, la utilidad práctica ganó la partida. El cálculo vectorial pasó de ser una herramienta auxiliar, casi un "apéndice" de la geometría, a convertirse en un lenguaje propio e indispensable.
Para 1900, el sistema de Gibbs y Heaviside se había impuesto en la enseñanza de la física y la ingeniería. La abstracción de Hamilton no desapareció, pero se refugió en áreas más especializadas como la mecánica cuántica y la teoría de grupos. El legado es claro: la simplificación a menudo requiere perder algo de generalidad a cambio de una claridad operativa superior. Este equilibrio entre rigor y utilidad define la historia del álgebra vectorial.
Aplicaciones en física e ingeniería
Las ecuaciones vectoriales no son solo abstracciones matemáticas; son la columna vertebral del modelado en física e ingeniería. Al tratar magnitudes con dirección y sentido, permiten reducir sistemas complejos a expresiones compactas. Esta eficiencia es crucial cuando se analizan fuerzas, campos o desplazamientos en tres dimensiones.
Mecánica clásica y dinámica
En la mecánica newtoniana, la segunda ley de movimiento se expresa de forma más completa usando vectores. La fuerza neta actuando sobre un cuerpo es igual a la masa multiplicada por la aceleración vectorial. Esto significa que la dirección de la aceleración coincide con la de la fuerza resultante.
La ecuación fundamental se escribe como:
F=maDonde F es el vector fuerza y a es el vector aceleración. Sin la notación vectorial, tendríamos que escribir tres ecuaciones escalares separadas (una por cada eje x, y, z) para describir el mismo movimiento. El enfoque vectorial unifica estas componentes en una sola relación geométrica.
Electromagnetismo: campos y fuerzas
El electromagnetismo depende intrínsecamente de la dirección. La Ley de Coulomb, que describe la fuerza entre dos cargas puntuales, es un ejemplo clásico. La fuerza no solo depende de la magnitud de las cargas y la distancia, sino también de la línea que las une.
La fuerza eléctrica F que ejerce la carga q₁ sobre q₂ se calcula como:
F12=ke∣r12∣2q1q2r^12Aquí, r es el vector posición que une las cargas y r̂ es el vector unitario que indica la dirección. El campo eléctrico E se define como la fuerza por unidad de carga, lo que permite mapear la influencia de una fuente en todo el espacio circundante. Esta representación vectorial es esencial para entender cómo se superponen múltiples campos.
Dato curioso: James Clerk Maxwell unificó la electricidad y el magnetismo en cuatro ecuaciones vectoriales. Antes de su trabajo, los físicos necesitaban hasta 20 ecuaciones escalares para describir los mismos fenómenos. La potencia de los vectores redujo la complejidad drásticamente.
Ingeniería civil: análisis de armaduras
En ingeniería civil, las armaduras (o trusses) son estructuras compuestas por barras conectadas en nudos. Determinar las fuerzas internas en cada barra es vital para asegurar la estabilidad de puentes y techos. Las ecuaciones vectoriales simplifican el cálculo de resultantes en cada nudo.
Para que un nudo esté en equilibrio, la suma vectorial de todas las fuerzas que actúan sobre él debe ser cero:
∑Fi=0Esto implica que las componentes en los ejes x, y y z deben anularse mutuamente. En lugar de resolver triángulos de fuerzas uno por uno, los ingenieros usan productos punto y cruz para proyectar las fuerzas en direcciones estratégicas. Por ejemplo, al analizar un puente de sección transversal, se pueden descomponer las cargas verticales y horizontales directamente sobre los ejes de las barras diagonales.
La ventaja es clara: la notación vectorial permite escalar el problema. Una armadura simple con tres barras puede resolverse con álgebra básica, pero una estructura espacial con decenas de miembros requiere la compactez de los vectores para evitar errores de signo y dirección. Esta metodología es la base de los métodos matriciales usados en software de elementos finitos modernos.
Ejercicios resueltos
Ejercicio 1: Punto medio de un segmento
Dados los puntos A(1, 2, 3) y B(5, 6, 7), se busca el punto medio M del segmento que los une. El vector posición del punto medio es la media aritmética de los vectores posición de los extremos.
m=2a+bSustituyendo las coordenadas:
m=2(1,2,3)+(5,6,7)=2(6,8,10)=(3,4,5)El punto medio es M(3, 4, 5). La verificación es directa: la distancia de A a M es igual a la de M a B.
Ejercicio 2: Colinealidad de tres puntos
Se analizan los puntos P(1, 0, 2), Q(3, 1, 4) y R(5, 2, 6). Tres puntos son colineales si el vector formado por dos de ellos es un múltiplo escalar del vector formado por los otros dos, o equivalentemente, si el tercer punto satisface la ecuación vectorial de la recta definida por los dos primeros.
Primero, calculamos el vector director de la recta PQ:
v=q−p=(3−1,1−0,4−2)=(2,1,2)La ecuación vectorial de la recta que pasa por P con dirección v es:
r=p+tv=(1,0,2)+t(2,1,2)Para que R esté en esta recta, debe existir un escalar t tal que r = p + tv:
(5,2,6)=(1,0,2)+t(2,1,2)Esto genera el sistema:
- 5=1+2t⟹2t=4⟹t=2
- 2=0+1t⟹t=2
- 6=2+2t⟹2t=4⟹t=2
Como el valor de t es consistente (t=2) en las tres componentes, los puntos son colineales. La consecuencia es directa: R yace exactamente en la recta definida por P y Q.
Ejercicio 3: Intersección recta-plano
Se considera una recta r definida por el punto A(0, 0, 0) y el vector director u(1, 1, 1), y un plano π definido por el punto B(1, 1, 1) y los vectores directores v(1, 0, 0) y w(0, 1, 0).
La ecuación vectorial de la recta es:
rr=(0,0,0)+λ(1,1,1)=(λ,λ,λ)La ecuación vectorial del plano es:
rπ=(1,1,1)+μ(1,0,0)+ν(0,1,0)=(1+μ,1+ν,1)Para hallar la intersección, igualamos las componentes de ambas ecuaciones:
(λ,λ,λ)=(1+μ,1+ν,1)Esto genera el siguiente sistema de tres ecuaciones con tres incógnitas (λ, μ, ν):
- λ=1+μ
- λ=1+ν
- λ=1
De la tercera ecuación, obtenemos directamente λ = 1. Sustituyendo en la primera: 1 = 1 + μ ⇒ μ = 0. Sustituyendo en la segunda: 1 = 1 + ν ⇒ ν = 0.
Como el sistema tiene solución única (λ=1, μ=0, ν=0), la recta y el plano se cortan en un solo punto. Sustituyendo λ=1 en la ecuación de la recta, obtenemos el punto de intersección:
Pint=(1,1,1)Dato curioso: En este caso específico, el punto de intersección coincide con el punto base del plano. Esto ocurre porque la recta pasa por el origen y el plano está desplazado exactamente una unidad en cada eje, siendo la recta la diagonal del cubo unidad.
Es fundamental verificar que los vectores directores del plano sean linealmente independientes para que definen un plano único. Aquí, (1,0,0) y (0,1,0) son claramente independientes. Si fueran paralelos, la "superficie" sería una recta o un punto, cambiando la naturaleza del problema.
¿Qué limitaciones tienen las ecuaciones vectoriales?
Las ecuaciones vectoriales son una herramienta poderosa para describir trayectorias y campos, pero no son la solución universal para todo problema geométrico o físico. Su eficacia depende en gran medida del contexto dimensional y de la naturaleza de las magnitudes que se están analizando. En muchos casos, forzar una representación vectorial puede complicar innecesariamente los cálculos o oscurecer la interpretación física del fenómeno.
La barrera de la dimensión
La intuición humana y las representaciones gráficas estándar funcionan excepcionalmente bien en dos o tres dimensiones. Sin embargo, al pasar a espacios de dimensión superior, como los espacios de Hilbert en mecánica cuántica o los espacios de fase en termodinámica, la notación vectorial clásica pierde parte de su potencia visual. En estos entornos, el cálculo tensorial o la notación matricial suelen ser más eficientes para manejar las relaciones entre las componentes.
Considera un espacio de dimensión n. Una ecuación vectorial genérica puede escribirse como:
r(t)=i=1∑nxi(t)eiAunque esta fórmula es compacta, operar con ella requiere descomponer las componentes individuales. Si se utiliza el producto cruz, por ejemplo, este queda definido únicamente en tres dimensiones (y siete, con matices). En dimensiones superiores, el producto exterior o las matrices de rotación se vuelven herramientas más naturales y menos propensas a errores de interpretación geométrica. La consecuencia es directa: la elegancia del vector tridimensional no siempre se traduce en simplicidad computacional en espacios de alta dimensión.
El problema de la ubicación: vectores libres, deslizantes y fijos
Una limitación conceptual importante surge en mecánica clásica, donde la posición del vector importa tanto como su magnitud y dirección. Las ecuaciones vectoriales estándar a menudo tratan los vectores como entidades "libres", es decir, que pueden trasladarse paralelamente a sí mismos sin cambiar su valor. Esto funciona bien para fuerzas aplicadas a un cuerpo rígido idealizado, pero falla al analizar campos o momentos de fuerza con precisión.
Debate actual: En ingeniería estructural, confundir un vector fuerza libre con uno deslizante puede llevar a errores significativos al calcular el momento de torsión. La distinción no es solo semántica, sino matemática.
Un vector fijo está anclado a un punto específico del espacio; moverlo cambia la ecuación completa. Un vector deslizante puede moverse a lo largo de su línea de acción. Las ecuaciones vectoriales simples no distinguen automáticamente entre estos tipos sin añadir condiciones de frontera o puntos de aplicación explícitos. Esto obliga al estudiante o ingeniero a complementar la ecuación vectorial con información adicional sobre el punto de aplicación, lo que rompe la supuesta simplicidad de la notación.
Simplicidad operativa: cuándo descomponer es mejor
No siempre es necesario resolver una ecuación vectorial completa. A menudo, proyectar el problema en ejes coordenados o utilizar productos escalares es más directo. Si se busca solo la magnitud de una proyección o el ángulo entre dos direcciones, calcular el producto punto:
a⋅b=∣a∣∣b∣cosθes mucho más eficiente que resolver el sistema vectorial completo. Intentar mantener la forma vectorial cuando solo se necesita un escalar puede introducir complejidad algebraica innecesaria, especialmente en problemas de optimización o en el cálculo de trabajo mecánico. La elección de la herramienta debe dictarse por la pregunta que se quiere responder, no por la belleza de la notación.
Preguntas frecuentes
¿Qué es un vector y cómo se diferencia de un escalar?
Un escalar es una cantidad definida solo por su magnitud numérica, como la temperatura o la masa. Un vector, en cambio, requiere magnitud, dirección y sentido para estar completamente definido, como la velocidad o la fuerza. Las ecuaciones vectoriales operan sobre estas últimas.
¿Cuándo debo usar una ecuación vectorial en lugar de una escalar?
Debes usar ecuaciones vectoriales cuando la dirección sea tan importante como la magnitud. Esto es común en mecánica (fuerzas), electromagnetismo (campos eléctricos) y geometría analítica (líneas y planos). Si solo te interesa la cantidad total sin importar hacia dónde apunta, un escalar suele ser suficiente.
¿Cómo se resuelve una ecuación vectorial básica?
Se resuelve igualando las componentes correspondientes de cada vector. Si tienes la ecuación A = B, y ambos vectores están en un espacio tridimensional, esto implica que la componente x de A es igual a la x de B, la y con la y, y la z con la z. Esto convierte un problema vectorial en un sistema de ecuaciones escalares.
¿Qué es el producto punto y por qué es útil?
El producto punto (o producto escalar) es una operación que toma dos vectores y devuelve un escalar. Es útil para calcular ángulos entre vectores y proyecciones. Por ejemplo, si el producto punto de dos vectores es cero, estos son perpendiculares entre sí, lo que es fundamental para definir planos.
¿Las ecuaciones vectoriales solo sirven para el espacio tridimensional?
No. Aunque son muy comunes en 2D y 3D, las ecuaciones vectoriales son aplicables en espacios de cualquier dimensión. En física avanzada, como en la Teoría de la Relatividad, se utilizan vectores en un espacio-tiempo de cuatro dimensiones para describir la trayectoria de las partículas.
¿Cuál es la diferencia entre el producto punto y el producto cruz?
El producto punto devuelve un escalar y mide la "superposición" de dos vectores en la misma dirección. El producto cruz, exclusivo del espacio tridimensional, devuelve un nuevo vector perpendicular a los dos originales. Este último es esencial para calcular momentos de fuerza y áreas de paralelogramos.
Resumen
Las ecuaciones vectoriales proporcionan un marco poderoso para describir magnitudes con dirección, simplificando el análisis geométrico y físico. Al operar con componentes, permiten traducir problemas espaciales complejos en sistemas algebraicos manejables, siendo fundamentales en campos como la mecánica clásica y el electromagnetismo.
Comprender estas ecuaciones implica dominar operaciones como la suma, el producto punto y el producto cruz. Aunque tienen limitaciones en la visualización intuitiva y en espacios de dimensiones superiores, su capacidad para encapsular información direccional las hace indispensables para el modelado científico moderno.
Véase también
- Teorema de Pitágoras: definición, demostraciones y aplicaciones
- Cálculo y análisis matemático
- Cómo funcionan los logaritmos
- Definición de geometría plana
- Álgebra abstracta
- Integrales logaritmicas resueltas
- Qué son los logaritmos en matemáticas
- Definición de probabilidad subjetiva