La geometría en el espacio, también conocida como geometría tridimensional o espacial, es la rama de las matemáticas que estudia las propiedades y relaciones de las figuras que ocupan tres dimensiones: largo, ancho y alto. A diferencia de la geometría plana, que se limita a dos ejes coordenados, esta disciplina analiza cómo los cuerpos sólidos interactúan entre sí y con el espacio que los rodea, utilizando conceptos como volumen, superficie y proyección.

Esta área del conocimiento es fundamental para comprender la estructura física del mundo que nos rodea. Desde el diseño de una simple caja de cartón hasta la compleja ingeniería de un puente colgante, los principios de la geometría espacial permiten calcular materiales necesarios, prever resistencias y visualizar formas que el ojo humano no siempre percibe con precisión inmediata.

Definición y concepto

La geometría en el espacio, o geometría del espacio tridimensional, es la rama de las matemáticas que estudia las propiedades y relaciones de figuras que ocupan tres dimensiones. A diferencia de la geometría plana, que analiza figuras como triángulos o círculos sobre una superficie bidimensional, esta disciplina incorpora la profundidad como variable esencial. Esta adición transforma la forma en que medimos distancias, ángulos y volúmenes, permitiendo modelar objetos reales con mayor precisión.

El salto de dos a tres dimensiones introduce un tercer grado de libertad. En un plano, un punto se localiza mediante dos valores; en el espacio, se requiere un tercero para fijar su posición exacta. Esta diferencia estructural es fundamental para comprender cómo interactúan los elementos geométricos cuando dejan de ser planos y se vuelven sólidos o superficies curvas.

El sistema de coordenadas tridimensional

Para ubicar cualquier elemento en el espacio, se utiliza el sistema de coordenadas cartesianas tridimensional. Este sistema se compone de tres ejes perpendiculares entre sí: el eje x (abscisas), el eje y (ordenadas) y el eje z (cotas o alturas). Estos ejes se cruzan en un punto llamado origen, denotado como O(0, 0, 0). Cada punto en el espacio se representa mediante una terna ordenada (x, y, z), donde cada valor indica la distancia dirigida desde el origen a lo largo de su eje correspondiente.

Este sistema permite traducir problemas geométricos en cálculos algebraicos. Por ejemplo, para calcular la distancia entre dos puntos A(x1, y1, z1) y B(x2, y2, z2), se extiende el teorema de Pitágoras a tres dimensiones. La fórmula de distancia es:

d=(x2​−x1​)2+(y2​−y1​)2+(z2​−z1​)2​

Esta ecuación muestra cómo la distancia en el espacio depende de las diferencias en las tres direcciones principales. Sin el tercer término (el eje z), la fórmula colapsaría a la versión plana, perdiendo información sobre la altura o profundidad.

Elementos básicos: punto, recta y plano

En el espacio tridimensional, los elementos geométricos fundamentales mantienen sus nombres pero adquieren nuevas características. Un punto sigue siendo la entidad más simple, sin dimensiones, definido únicamente por sus tres coordenadas. Una recta en el espacio se define como el conjunto de puntos que cumplen una relación lineal en las tres variables. A diferencia de la geometría plana, dos rectas en el espacio pueden ser paralelas, secantes o, curiosamente, "desplazadas" (o skew), lo que significa que no se cruzan ni son paralelas, sino que existen en planos distintos.

Un plano en el espacio es una superficie plana infinita que se extiende en dos direcciones. Se define comúnmente mediante una ecuación lineal de la forma Ax + By + Cz + D = 0, donde A, B y C son los componentes de un vector normal al plano. Los planos pueden intersectarse formando rectas, o pueden ser paralelos sin tocarse nunca.

Dato curioso: La noción de rectas desplazadas es exclusiva del espacio tridimensional. En un plano, dos rectas que no son paralelas siempre se cruzan. En el espacio, pueden "pasar una junto a la otra" sin tocarse, como dos vías de tren en diferentes niveles de una estación de metro.

Comprender estos elementos es esencial para avanzar en temas como vectores, productos escalares y volúmenes de sólidos. La geometría del espacio no solo amplía la geometría plana, sino que introduce relaciones espaciales que no tienen análogo directo en dos dimensiones. Esta comprensión es la base para disciplinas como la física, la ingeniería y la gráfica por computadora, donde la tercera dimensión es crucial para representar la realidad.

¿Cómo se representan las figuras en el espacio?

La representación de figuras en el espacio tridimensional requiere traducir la profundidad a superficies bidimensionales. Este proceso no es arbitrario; depende de la precisión necesaria y del objetivo comunicativo. Existen tres métodos fundamentales: la proyección ortogonal, la perspectiva cónica y la axonométrica. Cada uno ofrece ventajas distintas para ingenieros y arquitectos que deben visualizar estructuras complejas.

Métodos de representación gráfica

La proyección ortogonal, también conocida como sistema diédrico, descompone el objeto en vistas planas (planta, alzado y perfil). Es el estándar técnico porque conserva las medidas reales, aunque exige mentalidad espacial para reconstruir el todo a partir de las partes. La perspectiva cónica, en cambio, imita el ojo humano: las líneas paralelas convergen en puntos de fuga. Esta técnica prioriza la estética y la sensación de profundidad, siendo esencial en arquitectura para presentar proyectos a clientes menos técnicos. La proyección axonométrica combina ambos mundos: mantiene las líneas paralelas (como la ortogonal) pero muestra tres caras del objeto simultáneamente, ofreciendo una visión más intuitiva que el diédrico y mayor precisión que la cónica.

Dato curioso: Los artistas del Renacimiento, como Leonardo da Vinci, perfeccionaron la perspectiva cónica para dar realismo a sus pinturas, mientras que los ingenieros desarrollaron la proyección ortogonal para garantizar que las piezas fabricadas encajaran perfectamente.

Clasificación de los sólidos geométricos

Antes de representar, es crucial identificar el tipo de sólido. Los poliedros están delimitados por caras planas, como el cubo o la pirámide. Su representación se basa en la intersección de líneas rectas. Los cuerpos redondos, en cambio, presentan al menos una superficie curva, como la esfera, el cilindro o el cono. Estos requieren técnicas específicas, como el uso de elipses para representar círculos vistos de lado. La distinción afecta directamente a cómo se calculan volúmenes y áreas superficiales en aplicaciones prácticas.

Definición analítica del plano

En geometría analítica, un plano se define mediante una ecuación lineal de tres variables. La forma general es:

Ax+By+Cz+D=0

Donde A, B y C son los coeficientes que definen la orientación del plano (su vector normal), y D determina su distancia al origen. Si D es cero, el plano pasa por el origen de coordenadas. Esta ecuación permite calcular intersecciones con rectas y otros planos con precisión algebraica, fundamental en diseño asistido por computadora (CAD).

Importancia en ingeniería y arquitectura

La visualización espacial no es solo una habilidad estética; es una herramienta de resolución de problemas. Un ingeniero debe prever cómo se ensamblan piezas en tres dimensiones antes de fabricarlas, ahorrando costos y tiempo. Un arquitecto necesita comunicar la experiencia del espacio al usuario final. Dominar estos métodos permite traducir ideas abstractas en planos ejecutables, reduciendo errores costosos en la construcción y fabricación. La precisión en la representación evita que una estructura sea funcionalmente correcta pero espacialmente confusa.

Historia y evolución del pensamiento tridimensional

El estudio del espacio tridimensional no surgió de la noche a la mañana. Comenzó con la necesidad práctica de medir tierras y construir estructuras estables. En el antiguo Egipto, la geometría era esencial para la construcción de pirámides y la redistribución de tierras tras las crecidas del Nilo. Los egipcios dominaban el cálculo de volúmenes de pirámides y cilindros, aunque su enfoque era más empírico que deductivo. Conocían fórmulas aproximadas que permitían una precisión sorprendente para su época, sentando las bases de lo que vendría después.

Los griegos y la abstracción del espacio

Los griegos transformaron esta experiencia práctica en un sistema lógico riguroso. Platón fue fundamental al asociar los cinco sólidos regulares con los elementos clásicos: el tetraedro con el fuego, el cubo con la tierra, el octaedro con el aire, el icosaedro con el agua y el dodecaedro con el éter. Esta conexión entre forma y sustancia influyó profundamente en la filosofía y la ciencia durante siglos. Los sólidos platónicos demostraron que el espacio podía dividirse en unidades geométricas perfectas.

Arquímedes llevó el análisis tridimensional a nuevas alturas. Calculó con precisión el volumen de la esfera y el cilindro, demostrando que el volumen de una esfera es dos tercios del volumen del cilindro que la circunscribe. Este hallazgo fue tan valioso para él que pidió que se grabara en su tumba. Sus métodos anticiparon el cálculo integral, mostrando cómo las figuras tridimensionales podían descomponerse en capas infinitas.

Dato curioso: Arquímedes descubrió su método de las capas infinitas mientras tomaba el baño. La anécdota del "Eureka" ilustra cómo la observación cotidiana puede llevar a descubrimientos matemáticos profundos. Sin embargo, su rigor demostrativo llegó años después.

La revolución de la representación

Durante siglos, representar objetos tridimensionales en superficies planas fue un desafío. Gaspard Monge, en el siglo XVIII, desarrolló la geometría descriptiva para resolver este problema. Su método permitía proyectar un objeto tridimensional en dos planos perpendiculares, creando una representación bidimensional completa. Esta técnica fue crucial para la ingeniería y la arquitectura, permitiendo a los diseñadores visualizar y medir estructuras complejas con precisión.

La geometría descriptiva de Monge se convirtió en la base de la técnica moderna. Ingenieros y arquitectos podían ahora comunicar ideas tridimensionales a través de planos bidimensionales. Este avance facilitó la construcción de grandes obras como puentes y edificios, donde la precisión en la representación era vital. La consecuencia es directa: sin esta herramienta, la Revolución Industrial habría avanzado más lentamente.

Más allá de Euclides

La percepción del espacio tridimensional se vio transformada con la llegada de la geometría no euclidiana. Matemáticos como Gauss, Bolyai y Lobachevsky cuestionaron el quinto postulado de Euclides sobre las líneas paralelas. Descubrieron que el espacio podía tener curvatura, lo que significaba que las reglas geométricas podían variar según la superficie. Esta idea revolucionó la física y la cosmología, influyendo en la teoría de la relatividad de Einstein.

La geometría no euclidiana demostró que el espacio no era necesariamente plano. En una superficie esférica, por ejemplo, dos líneas rectas pueden cruzarse dos veces. Esto cambió la forma en que los científicos entendían el universo, abriendo nuevas posibilidades para describir la gravedad y el tiempo. El impacto de estas ideas sigue siendo relevante en la física moderna y la tecnología.

¿Cuáles son las principales fórmulas de volumen y superficie?

El cálculo de volúmenes y superficies es fundamental en geometría espacial, permitiendo cuantificar el espacio ocupado y la extensión de la piel de los sólidos. Estas magnitudes dependen de parámetros básicos como el radio, la altura o la longitud de las aristas. Comprender las relaciones entre estas variables ayuda a visualizar cómo cambia el tamaño de un objeto al modificar una sola dimensión.

Fórmulas esenciales de cuerpos geométricos

A continuación se presentan las fórmulas para las figuras más utilizadas en ingeniería y arquitectura. Es crucial distinguir entre superficie lateral y superficie total, esta última incluye las bases cuando existen.

Figura Fórmula de Volumen Fórmula de Superficie Total Ejemplo de uso
Cubo V=a3 A=6a2 Almacenamiento de cajas idénticas
Esfera V=34​πr3 A=4πr2 Diseño de tanques esféricos
Cilindro V=πr2h A=2πr(r+h) Latas de conserva, pilares
Cono V=31​πr2h A=πr(r+g) Embudos, techos cónicos
Prisma rectangular V=l⋅a⋅h A=2(la+lh+ah) Habitaciones, cajas de cartón
Dato curioso: La esfera es la forma más eficiente para contener un volumen dado con la menor superficie posible. Por eso las burbujas de jabón son esféricas: el equilibrio de tensiones minimiza el área superficial.

La lógica detrás de estas fórmulas no es arbitraria. El volumen del cilindro, por ejemplo, se entiende como el área de su base circular multiplicada por la altura. Imagina apilar muchas monedas; el volumen total es el espacio de una moneda por el número de monedas. Este principio de "base por altura" aplica también al prisma rectangular y al cubo.

El cono comparte esa estructura pero con un factor de un tercio. Si colocas un cono dentro de un cilindro de la misma base y altura, el cono ocupa exactamente una tercera parte del espacio del cilindro. Esta relación histórica fue demostrada por Arquímedes, quien consideraba este hallazgo tan importante que pidió que se grabara una esfera y un cilindro en su tumba.

En el caso de la esfera, la fórmula del volumen involucra el factor cuatro tercios, lo que refleja cómo el espacio crece rápidamente al aumentar el radio. Duplicar el radio de una esfera no duplica su volumen, sino que lo multiplica por ocho. Esta propiedad exponencial es crítica en ingeniería, donde pequeños cambios en las dimensiones generan grandes variaciones en la capacidad de almacenamiento.

Las superficies siguen patrones similares pero con diferencias clave. La superficie de la esfera es cuatro veces el área de su círculo máximo. Para el cilindro, la superficie total suma las dos bases circulares y el rectángulo enrollado que forma la cara lateral. Entender estas componentes permite calcular materiales necesarios con precisión, reduciendo desperdicios en construcción y manufactura.

Estas fórmulas son herramientas básicas pero poderosas. Dominarlas permite resolver problemas complejos descomponiendo figuras irregulares en formas simples. La práctica constante con ejemplos concretos consolida la intuición geométrica necesaria para avanzar en cálculo y física.

¿Qué diferencia la geometría espacial de la analítica?

La distinción fundamental radica en el lenguaje utilizado para describir la realidad tridimensional. La geometría clásica, heredera de los elementos de Euclides, se basa en la intuición visual y en una cadena de razonamientos lógicos a partir de axiomas. Se enfoca en la relación entre figuras mediante demostraciones sintéticas, donde la precisión depende de la construcción geométrica y la lógica deductiva. En cambio, la geometría analítica del espacio traduce esas relaciones a un sistema de coordenadas numéricas, permitiendo el uso del álgebra para resolver problemas que, de otro modo, requerirían construcciones complejas.

El poder de la coordenada y el vector

Al introducir un sistema de ejes ortogonales (x, y, z), cualquier punto en el espacio se define mediante una terna ordenada. Esta transformación permite tratar a las figuras geométricas como conjuntos de puntos que satisfacen ciertas ecuaciones. La herramienta central de este enfoque es el vector, que actúa como un puente entre la magnitud física y la posición relativa. Los vectores permiten calcular distancias, ángulos y relaciones de paralelismo con una precisión numérica que la geometría pura a veces dificulta visualizar.

Dato curioso: La fusión de álgebra y geometría no es tan reciente como se cree. Aunque se atribuye a René Descartes en el siglo XVII, la aplicación de coordenadas para simplificar problemas de distancia en tres dimensiones fue crucial para el desarrollo de la mecánica newtoniana, permitiendo calcular la trayectoria de los planetas con mayor exactitud que los astrónomos anteriores.

Herramientas de cálculo: Producto escalar y vectorial

Para resolver problemas espaciales concretos, la geometría analítica emplea dos operaciones vectoriales esenciales: el producto escalar y el producto vectorial. El producto escalar es fundamental para determinar ángulos y ortogonalidad. Si se tienen dos vectores u y v, su producto escalar se calcula multiplicando sus componentes correspondientes y sumándolas. Esta operación permite verificar si dos rectas son perpendiculares o calcular el ángulo entre un plano y una recta sin necesidad de dibujarlos.

La fórmula del producto escalar es:

u⋅v=ux​vx​+uy​vy​+uz​vz​

Por otro lado, el producto vectorial genera un nuevo vector perpendicular a los dos originales. Esta propiedad es clave para encontrar la "normal" de un plano, es decir, la dirección perpendicular a su superficie. Esto resulta indispensable para definir la ecuación general de un plano o calcular áreas de figuras en el espacio. La consecuencia es directa: sin estas operaciones, calcular la inclinación de un techo o la fuerza resultante en una estructura sería mucho más complejo.

La precisión numérica de la geometría analítica complementa la intuición de la geometría clásica. Mientras una demuestra propiedades universales, la otra permite cálculos exactos aplicables a la ingeniería, la física y la computación gráfica. Ambas son necesarias para dominar el espacio tridimensional.

Aplicaciones prácticas en ingeniería y arquitectura

La geometría del espacio tridimensional deja de ser una abstracción matemática cuando se proyecta sobre estructuras físicas. En ingeniería y arquitectura, dominar las relaciones espaciales permite optimizar recursos, predecir comportamientos estructurales y reducir errores costosos. La precisión en tres dimensiones no es un lujo, es una necesidad operativa.

Cálculo de materiales y volúmenes

En la construcción, el cálculo preciso de volúmenes determina la eficiencia económica de una obra. Para determinar la cantidad de hormigón necesario para una losa rectangular, se aplica la fórmula del volumen del prisma recto:

V=Base×Altura

Un error del 5% en la medición de la tercera dimensión (el espesor) puede resultar en un exceso de material que aumenta el peso muerto de la estructura, o en un déficit que genera grietas por contracción. La geometría espacial también es crucial para calcular la superficie de fachadas complejas, donde las proyecciones ortogonales ayudan a estimar el consumo de revestimiento.

Diseño mecánico y tolerancias

El diseño de piezas mecánicas exige una comprensión rigurosa de la geometría euclidiana y no euclidiana. Las tolerancias en 3D definen el rango aceptable de variación de las dimensiones de una pieza. Por ejemplo, en un engranaje cilíndrico, la relación entre el diámetro primitivo y el paso del diente debe mantenerse con una precisión micrométrica para evitar el desgaste prematuro.

Dato curioso: La industria aeroespacial utiliza tolerancias de hasta 0.01 mm en componentes críticos, lo que equivale a la décima parte del grosor de un cabello humano.

Las proyecciones diedras permiten visualizar cómo interactúan las superficies de contacto entre dos piezas móviles, asegurando que el ensamblaje final funcione bajo estrés térmico y mecánico.

La navegación aérea y marítima depende de la geometría esférica y la triangulación espacial. Los sistemas de posicionamiento global (GPS) utilizan la intersección de esferas centradas en los satélites para determinar la posición exacta de un receptor en la superficie terrestre. Este proceso resuelve un sistema de ecuaciones no lineales que depende de la distancia entre el satélite y el receptor.

La precisión de la navegación moderna permite a los aviones seguir rutas óptimas que ahorran combustible y tiempo, mientras que los barcos utilizan la geometría del espacio para calcular trayectorias que evitan obstáculos submarinos y corrientes marinas.

Modelado 3D y CAD

El Diseño Asistido por Ordenador (CAD) es la aplicación directa de la geometría espacial en la informática gráfica. Los modelos 3D se construyen a partir de primitivas geométricas como puntos, líneas, planos y superficies. Los algoritmos de renderizado utilizan la geometría proyectiva para transformar objetos tridimensionales en imágenes bidimensionales en la pantalla.

La geometría de la malla (mesh) es fundamental en la animación por computadora, donde cada vértice de la malla se mueve según las leyes de la cinemática espacial. Esto permite crear movimientos realistas de personajes y objetos en películas y videojuegos.

La integración de la geometría espacial en estas disciplinas demuestra su relevancia continua en la innovación tecnológica. La capacidad de visualizar y calcular en tres dimensiones sigue siendo una habilidad esencial para los ingenieros y arquitectos del siglo XXI.

Ejercicios resueltos

La resolución de problemas en geometría espacial requiere dominar tres herramientas fundamentales: la distancia euclidiana, el cálculo de volúmenes mediante integración o fórmulas clásicas, y la determinación de planos a través de vectores normales. A continuación, se presentan tres ejercicios que ilustran estos conceptos con precisión.

Distancia entre dos puntos en el espacio

Se desea calcular la distancia entre los puntos A=(1,−2,4) y B=(3,1,−2). La fórmula de la distancia d entre dos puntos (x1​,y1​,z1​) y (x2​,y2​,z2​) se deriva directamente del teorema de Pitágoras extendido a tres dimensiones:

d(A,B)=(x2​−x1​)2+(y2​−y1​)2+(z2​−z1​)2​

Aplicando los valores dados, restamos las coordenadas correspondientes. Para la coordenada x, obtenemos 3−1=2. Para y, calculamos 1−(−2)=3. Finalmente, para z, tenemos −2−4=−6. Sustituimos estas diferencias en la fórmula:

d(A,B)=22+32+(−6)2​

Al elevar al cuadrado cada término, obtenemos 4, 9 y 36. La suma de estos valores es 49. Por lo tanto, la distancia es la raíz cuadrada de 49:

d(A,B)=49​=7

La distancia entre los puntos es exactamente 7 unidades. Este resultado demuestra cómo la tercera dimensión añade complejidad sin alterar la lógica básica de la medición.

Volumen de un tanque cilíndrico

Considérese un tanque de almacenamiento con forma de cilindro recto, con un radio de base de 2 metros y una altura de 5 metros. El volumen V de un cilindro se calcula multiplicando el área de la base circular por la altura. La fórmula es:

V=πr2h

Sustituimos el radio r=2 y la altura h=5. Primero, elevamos el radio al cuadrado: 22=4. Luego, multiplicamos por π y por la altura:

V=π⋅4⋅5=20π

El volumen exacto es 20π metros cúbicos. Aproximando π≈3.1416, el volumen numérico es aproximadamente 62.83 m³. Este cálculo es esencial en ingeniería para determinar la capacidad de almacenamiento.

Ecuación de un plano por tres puntos

Se busca la ecuación del plano que pasa por los puntos P1​=(1,0,0), P2​=(0,1,0) y P3​=(0,0,1). Primero, definimos dos vectores que yacen en el plano, por ejemplo, v1​​=P2​−P1​ y v2​​=P3​−P1​:

v1​​=(0−1,1−0,0−0)=(−1,1,0) v2​​=(0−1,0−0,1−0)=(−1,0,1)

El vector normal n al plano se obtiene mediante el producto cruz de v1​​ y v2​​:

n=v1​​×v2​​=​i−1−1​amp;jamp;1amp;0​amp;kamp;0amp;1​​

Calculando el determinante, obtenemos las componentes del vector normal:

n=(1⋅1−0⋅0)i−(−1⋅1−0⋅(−1))j+(−1⋅0−1⋅(−1))k=(1,1,1)

La ecuación general del plano es ax+by+cz=d, donde (a,b,c) son las componentes de n. Sustituimos a=1,b=1,c=1 y usamos el punto P1​(1,0,0) para hallar d:

1(1)+1(0)+1(0)=d⟹d=1

La ecuación final del plano es x+y+z=1. Este método es sistemático y aplicable a cualquier triada de puntos no colineales.

Dato curioso: La ecuación x+y+z=1 describe un plano que corta a los tres ejes coordenados en el mismo punto unitario, formando un triángulo equilátero en el primer octante. Esta simetría es útil en gráficos por computadora.

Preguntas frecuentes

¿Qué diferencia hay entre área y volumen?

El área mide la extensión de la superficie externa de un cuerpo (en unidades cuadradas, como m²), mientras que el volumen mide la cantidad de espacio tridimensional que ocupa ese cuerpo (en unidades cúbicas, como m³).

¿Por qué se llama "analítica" a la geometría espacial?

Se llama analítica porque utiliza el álgebra y las coordenadas (x, y, z) para representar y resolver problemas geométricos, combinando la precisión numérica con la intuición visual de las figuras.

¿Es la geometría espacial más difícil que la plana?

Generalmente sí, porque requiere mayor habilidad para visualizar objetos en tres dimensiones y entender cómo se proyectan en superficies bidimensionales, como un papel o una pantalla.

¿Qué es un poliedro?

Un poliedro es un cuerpo geométrico tridimensional limitado por caras planas llamadas polígonos. Ejemplos comunes incluyen el cubo, el tetraedro y la pirámide.

¿Se usa la geometría espacial en la arquitectura moderna?

Sí, es esencial. Los arquitectos la utilizan para diseñar estructuras complejas, calcular cargas estructurales, optimizar el uso del espacio interior y crear fachadas con formas no convencionales.

Resumen

La geometría en el espacio es la herramienta matemática esencial para analizar y cuantificar los cuerpos tridimensionales a través de sus dimensiones, volúmenes y superficies. Su evolución histórica, desde las observaciones empíricas de los antiguos egipcios hasta el rigor axiомático de Euclides y la precisión algebraica de Descartes, ha permitido transformar la percepción humana del entorno físico.

Las aplicaciones de esta disciplina son vastas y cruciales en campos como la ingeniería, la arquitectura y la tecnología moderna. Comprender las fórmulas de volumen y superficie, así como las diferencias entre la geometría clásica y la analítica, proporciona una base sólida para resolver problemas prácticos y abstractos en la ciencia y la industria.

Véase también

Referencias

  1. «geometría en el espacio» en Wikipedia en español
  2. Solid Geometry — Wolfram MathWorld
  3. Geometry — American Mathematical Society (AMS)
  4. Geometría del Espacio — Geometría Analítica y del Espacio (Libro de Texto)
  5. Euclidean Geometry — Stanford Encyclopedia of Philosophy